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ADEPA - Asociación de Defensa del Patrimonio de Andalucía

Lun

11

Ene

2016

LOS SEVILLANOS Y LAS VERGÜENZAS DE SEVILLA PDF Imprimir E-mail

LOS SEVILLANOS Y LAS VERGUENZAS DE SEVILLA.

Dice, y dice bien el periodista Carlos Navarro cuando en su artículo que a continuación copiamos, afirma que el poder (el Alcalde, la Consejera de Cultura, la Presidenta de la Junta…) sabe que el cuidado del Patrimonio no genera votos.

“La ciudad cree seguir siendo la más bella, con el mejor rio y los monumentos de valor más incontestables, mientras aumentan los pastiches (agregamos: los derribos, los solares, la especulación con el número de plantas de los edificios…), las ratas pueblan los paseos fluviales y los monumentos acaban caricaturizados. Sevilla es feliz en su postal (agregamos: una postal amarillenta y desfasada) que cada día necesita más intervenciones de cirugía y más horas ante el tocador para convencerse de que está presentable”

Pero no es cierto, querido Carlos, que nadie diga ni mú. Cuando cerraron el Patio de los Naranjos, veinte locos de Ben Basso y Adepa estuvimos allí, algunos con carritos de niños y todos con una pancarta que pedía al Cabildo mantener abierto un patio que considerábamos de todos los sevillanos. Eso sí, sólo estábamos veinte, menos que en  los ensayos cofradieros con sacos y plásticos.

A muchos sevillanos expertos en la colocación de flores, el rizado de las velas, los arreglos del manto o en el movimiento de los costeros, les importa un pimiento las Setas, la Torre Pelli, el derribo de las casas populares o los ilegales ensanches, tanto como el cultivo de las alcachofas, a pesar de su supuesta sssssevillania.

Si los políticos supieran que no excavar las Atarazanas, que permitir el botellero de la Calle Santander o que el  vergonzoso estado del Parque de María Luisa y  la Plaza de España, le supondría la pérdida del poder; si obligáramos a que estos asuntos se debatieran públicamente; si el pueblo participara en los debates a través de estas mismas redes sociales dirigiéndose al Alcalde en defensa de la ciudad(5500 lectores tuvo nuestro artículo de la Casa de los Artistas, que deberían ser  5500 tuits al Alcalde),ello haría posible una Sevilla con sevillanos.

Pero la realidad es la que Carlos Navarro nos pinta con tanta maestría.

 Los presupuestos del Ayuntamiento no contemplan ayudas a los propietarios de edificios protegidos para que los conserven; una buena parte del caserío  está cerrado y con evidentes muestras de ruina y decadencia, los solares permanecen eternamente, piense el lector en el triangulo de la Florida; el edificio de la Iglesia de San Hermenegildo, hasta no hace mucho,  centro de exposiciones, lleva años cerrado cuando sólo necesita una urgente reparación de sus cubiertas; un tranvía macarra lleno de publicidad agresiva atraviesa una Avenida de la Constitución que es todo menos peatonal y tiene parada delante del Archivo de Indias en una estación que entorpece y degrada la vista del Archivo o el edificio de Correos.

Más, en la Plaza de San Francisco se colocan unos caballitos y una pista de hielo desdiciendo de una de las obras más importantes del Renacimiento español, el Ayuntamiento.

Todo ello nos lleva a pensar que además de un problema de especulación, de búsqueda del dinero fácil por parte de algunos propietarios y muchas constructoras, de la nula preparación de la mayoría de nuestros arquitectos en Patrimonio, hay otro grave problema: nuestros políticos no saben valorar la riqueza patrimonial y turística que genera esta ciudad. En feliz expresión de otro periodista, Félix Machuca, tienen una joya en sus manos y la tratan como bisutería. Si a ello le unimos el folclorismo de una buena parte de los sevillanos y su falta de conciencia política, tenemos el resultado: una herencia de siglos destruida por la ineficacia y la ignorancia.

 

Una señal imperdonable

Carlos Navarro Antolín | 10 de enero de 2016 a las 5:00

catedral
LA misma ciudad que entierra los contenedores en el casco antiguo por motivos estéticos –que hay que ver la manía de cientos de alcaldes de España por meter bajo tierra los cubos de la basura como si se tratara del vellocino de oro de la gestión municipal– consiente que los alrededores de su primer monumento huelan a heces de caballo y fritanga, presenten la tonalidad multicolor de los asientos de sus bares (naranjas, amarillos, grises), sufran espacios intransitables y, como puntilla certera, coloquen señales de tráfico donde más daño se provoca a la perspectiva de una de sus particulares joyas. ¿Se puede afear aún más el entorno de la Catedral de Sevilla? ¿Es posible provocar una degradación mayor? Sin necesidad de estar revestido con camiseta ni de alzar el puño, se puede contestar con la resignación de un ejército vencido: sí se puede, claro que se puede. La señal de dirección obligatoria hacia la izquierda rompe una de las vistas más preciosas de la Catedral, la que permite recorrer la calle Hernando Colón con la Puerta del Perdón en lontananza, recreando la traza urbana del mercado de la seda que ambientaba los alrededores de la antigua mezquita al ser uno de los escasos vestigios del primitivo templo musulmán.

La normativa de rótulos reversibles, los preceptos sobre las reformas no agresivas y el blindaje de los elementos dignos de protección se quedan en papel mojado, con el mismo nivel de seguridad que ofrece la cerradura de la hucha de un crío. Los proyectos de cascos urbanos habitables y otras monsergas terminológicas perecen en el discurso de carril del político de turno, sin que nadie examine con el paso de los años qué fue de aquellas buenas intenciones que un día fueron venteadas y sacrificadas en el altar del cortoplacismo del programa electoral de un partido. Queríamos abrir la Catedral de noche, como en Córdoba, y aún no hemos sido capaces de respetar su fachada exterior, de crear una conciencia en los ciudadanos que provoque el grito de Münch ante semejantes tropelías; que genere en los empresarios de la hostelería un sentido de la responsabilidad que les mueva a cuidar la estética del edificio que, al fin, genera su clientela; que obligue a la autoridad eclesiástica a ser más exigente con los poderes públicos, como cuando en los años noventa clamaba contra los humos de los autobuses de Tussam que ennegrecían las portadas de la Avenida. Qué ironía se aprecia ahora con la nitidez del paso de los años. Mientras el Estado invertía millones en limpiar las fachadas de la mugre provocada por los tubos de escape de los autobuses urbanos, el Ayuntamiento sentaba las bases para convertir la Avenida de la Constitución en una sucesión de obstáculos y cachivaches, en un escenario despersonalizado, con una hostelería carente de carácter genuino, mimetizada con la de cualquier población de medio pelo; en un lugar inhóspito, fruto de las ansias de notoriedad de un alcalde en años de vacas gordas.

La fealdad ha hecho metástasis en los aledaños de la Catedral, con el consentimiento del poder civil, sabedor de que el cuidado del patrimonio no genera votos, y el silencio del poder eclesiástico, más preocupado en no causar el más mínimo conflicto, en no tener roces, en no dar lugar al qué dirán. Un día se cerró el Patio de los Naranjos al libre acceso del público. Nadie dijo nada, cuando era la plaza pública más hermosa de la ciudad, convertida desde entonces en lugar de relax para turistas con callos, en el final al aire libre de la visita de pago. Otro día llegaron las losas de pizarra, que se resquebrajaban a golpe de casco de caballo. Alguien se metió el dinero en el bolsillo con la venta de las losas gallegas. Nadie dijo ni mú, nadie asumió responsabilidades. Nadie sabe dónde están las losas de Tarifa. Con el paso del tiempo, cientos de veladores y decenas de freidoras y paelladores a toda potencia marcan los alrededores del principal atractivo de la ciudad. Entonces, hace muy poco tiempo aún, sí hubo un alcalde que admitió que había que abrir la mano con los bares para generar alivio en plena crisis económica, hacer la vista gorda en una suerte de dejar que la muchachada bebiese un poco más de la cuenta y se burlase de la vaquilla pues eran las fiestas del pueblo y por una vez no pasaba nada. Y prometió, horror de los horrores, que un concejal se dedicaría expresamente al cuidado del entorno de la Catedral. Se trataba del mismo concejal que estaba esos meses rehabilitando (es un decir) una casa catalogada de la calle San Fernando, interviniendo sin licencia, cargado de denuncias vecinales y con un dictamen contrario de varios arquitectos, entre ellos el prestigioso Rafael Manzano. Como si el problema de la Catedral fuera de concejales, de mesas o de comisiones. ¿Saben, por cierto, en qué estaba convirtiendo la casa? En un bar, naturalmente.

Sevilla le ha perdido el respeto a la Catedral, a la que tiene como hija desahuciada, o madre envejecida orillada. Ni se respeta ni se quiere aquello que no se conoce. Esta señal de tráfico, clavada como un rejón en la ruda piel de pizarra y que destroza la contemplación de la Puerta del Perdón, simboliza la falta de mimo de una ciudad por su acervo histórico, deja en evidencia la labor de las comisiones de patrimonio, que tan sesudamente hablan de las “contaminaciones paisajísticas” cuando se ponen serias ante el débil (traslado de la fuente de la Encarnación) y mansas ante el fuerte (mamarracho arquitectónico de la calle Santander).

Esta señal evidencia el carácter de una ciudad que superó la prueba del nueve de la indolencia la mañana en que desmontaron el Giraldillo y nadie se dio cuenta. Daba igual. Es el escupitajo chulesco que la ciudad echa desde la cubierta del barco en días de viento contrario. El salivajo se le acaba estampando en la cara como un bumerán que castiga su altanería. La ciudad cree seguir siendo la más bella, con el mejor río y los monumentos de valor más incontestables, mientras aumentan los pastiches, las ratas pueblan los paseos fluviales y los monumentos acaban caricaturizados. Sevilla es feliz en su postal, cuando en realidad es una señora venida a menos que cada día necesita más intervenciones de cirugía y más horas ante el tocador para convencerse de que está presentable.

La polución generada por los autobuses de Tussam debilitaba la piedra de la Catedral en los años noventa, hasta caerse a cascotes en un proceso de arenización alarmante. La cochambre de diversas características que hoy la rodea como un cinturón de colores chillones, la despelucha como un perro abandonado, carente del cuidado cotidiano, en un proceso de chabacanización notorio. Los canónigos que en su día cerraron el Patio de los Naranjos alegaron falta de seguridad. Tal vez hoy deba seguir cerrado. Por ignorancia de sus usuarios.

 

 

Lun

11

Ene

2016

EN CONCURSO LA FUNDACIÓN QUE RESTAURÓ LA CASA DE LOS ARTISTAS PARA RESIDENCIA PDF Imprimir E-mail

ABC SEVILLA / 5/5/2016

M.J. PEREIRA

El palacio de los marqueses de Torrenueva, también conocido como Casa de los Artistas, un edificio municipal del siglo XVIII situado frente a la iglesia de San Juan de la Palma, está completamente rehabilitado y amueblado pero dificultades económicas de los promotores, así como problemas administrativos y legales, han impedido que abra sus puertas como residencia de mayores. La Fundación Club de Leones, que lo tiene en concesión y lo ha restaurado, alcanzó un acuerdo con la Fundación Gerón para que lo explotara durante 18 años como residencia pero no lo ha abierto hasta ahora a pesar de que tiene licencia de ocupación de la Gerencia de Urbanismo desde 2014 y de apertura de la Junta de Andalucía desde febrero de 2015. A ello se ha sumado ahora que el Juzgado Mercantil 2 de Sevilla ha declarado el concurso necesario de la Fundación Club de Leones tras la demanda por parte de Manuel Caracuel, un patrocinador partícipe del proyecto, que reclama más de 200.000 euros.

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Jue

07

Ene

2016

OTRA HISTORIA SEVILLANA DE INEFICACIA Y AMIGUISMO: LA CASA DE LOS ARTISTAS. PDF Imprimir E-mail

OTRA HISTORIA SEVILLANA DE INEFICACIA Y AMIGUISMO: LA CASA DE LOS ARTISTAS.

En 1998, un grupo de ciudadanos entre los que se encontraban Eduardo Ybarra, Nicolás Salas, Antonio Milla, Francisco Borrás, Ricardo Comas, Pablo Ferrand y Joaquín Egea se pusieron en contacto con el Ayuntamiento para recuperar el edificio de la Casa de los Artistas en el inicio de la Calle Feria.

La idea era recuperar el magnífico Palacio de los Arias Saavedra que había tenido como último propietario a los Sánchez-Dalp (¡que nefasto final el de las propiedades de esta familia!) convirtiendo el edificio en una residencia para estudiantes españoles y europeos de Pintura, Escultura, etc. Contando, para ello, con la colaboración de la Facultad de Bellas Artes.

El Ayuntamiento dijo que ya había llegado a un acuerdo con el Club de los Leones de Sevilla para su rehabilitación y dedicación a asilo de ancianos pobres de la zona  y que nada se podía hacer.

Hablamos con Miguel Gallego, como representante del Club de los Leones, para que su proyecto se llevara a cabo en un edificio contiguo, el Hospital de los Viejos,  obra del  S.XIII, propiedad de una fundación sacerdotal, que estaba abandonado y su propietario dispuesto a cederlo. A cambio, en la Casa de los Artistas se realizaría el proyecto universitario.

El Club de los Leones se negó, el proyecto universitario fracasó y el Hospital de los Viejos fue restaurado de una forma absolutamente contraria al respeto que merecía un edificio con siete siglos de Historia. Salvo las paredes exteriores y la capilla, prácticamente nada queda de él. Y a eso la Comisión de Patrimonio, el Ayuntamiento y Cultura de la Junta de Andalucía le dicen proteger el Patrimonio sevillano ¡De vergüenza!

Seguimos las obras que se iban realizando en la Casa de los Artistas, hasta que nos fue vetada la entrada, como se hacen las cosas en Sevilla, no poniéndose al teléfono, no contestando a nuestras solicitudes por escrito… El Ayuntamiento, que había cedido el edificio por 50 años, nos dirigía al Club de los Leones y este al Ayuntamiento.

Las obras que se suponían eran de restauración y recuperación de un edificio Histórico de Sevilla, importante, no sólo como casa palacio, sino como centro de la Cultura y el Arte de la segunda mitad del S. XIX y hasta los años 60 del S.XX (recordemos que allí tuvieron su taller numerosos artistas: García Ramos, Jiménez Aranda , Rico Cejudo, Pinelo, Zuloaga, Gustavo Bacarisas, entre muchos otros) se convirtieron, como casi siempre pasa en nuestra ciudad en pura destrucción, artesonados de fines del S.XV derribados; una puerta califal hundida con el muro en el que se encontraba; las habitaciones del compas, donde habían tenido su negocio anticuarios, libreros y artistas, derribadas para ampliar espacio (¡qué gusto tienen la mayoría de nuestros arquitectos por las plazas duras y espacios diáfanos!) completando, así,  la obra de destrucción del palacio en el  S.XIX donde se perdieron jardines y espacios de la Calle Regina.

Hoy, pasados 18 años, nos dicen que el asilo está en quiebra, pero además nos dicen que lo que iba a ser una obra social para ancianos necesitados se ha convertido en un negocio de apartamentos.

¿Con esta finalidad cedió el Ayuntamiento la edificación al Club de los Leones?¿Puede permitir una variación tan trascendental  en la finalidad de una cesión, convirtiendo  una obra asistencial en un negocio? Desde entonces, ¿han hecho algo los distintos Ayuntamientos por impedir la destrucción del edificio y el cambio del objeto de la cesión?

La Casa de los Artistas es un desgraciado ejemplo de cómo  protege el Patrimonio el Ayuntamiento y de cómo  negocia la cesión de los bienes municipales que son nuestros, no de los grupos sociales que confraternizan con los políticos, sino del pueblo.

http://sevilla.abc.es/sevilla/sevi-concurso-acreedores-fundacion-rehabilito-casa-artistas-para-asilo-201601051100_noticia.html

http://sevilla.abc.es/sevilla/sevi-veinte-patrocinadores-aportaron-millones-para-convertir-casa-artistas-asilo-201601060824_noticia.html

 

Lun

21

Dic

2015

Centenario de Murillo PDF Imprimir E-mail

En enero de 1617 nacía el gran pintor sevillano, Bartolomé Esteban Murillo. Junto con Goya, Velázquez, Picasso y Dalí forma el quinteto de los más ilustres pintores españoles y de los más destacados en la Historia del Arte Universal. Sin género de dudas, fue el S.XIX y especialmente el periodo romántico, el que situó a Murillo en la primera línea mundial, lo demuestra la rapiña de su pintura por ingleses y franceses, hoy repartida entre sus museos.

La llegada con el S.XX de nuevas corrientes pictóricas disminuyó la apreciación de Murillo, como la de todos los pintores de temas religiosos o vinculados con ellos. Aun así, el interés en los Estados Unidos o en Rusia por nuestro pintor sigue siendo notable.

El IV Centenario del nacimiento de Murillo, que será en diciembre de 2016, se puede mantener  durante todo el 2017 y debe ser como el del Greco para Toledo y el de Santa Teresa para Ávila: un enorme acicate cultural y turístico para Sevilla. Pero, sólo oímos vagas promesas. Nada se concreta, ni el Alcalde aclara.

En abril de este año que muere, el anterior Alcalde, el Sr. Zoido, presentó un ambicioso proyecto en el que según sus propias palabras llevaba trabajando un año, que partiría de Septiembre del 2017 hasta junio del 2018; incluyendo un simposio internacional, un espectáculo musical  y una serie de exposiciones entre las que destacó las que se realizarían en el Museo de Bellas Artes y en el Real Alcázar, esta última con los murillos que nos fueron robados por los franceses en la Guerra de la Independencia. Para ello habló de un comisariado independiente, unos incentivos fiscales y un Patronato con presencia de la Casa Real.

Una fotografía posterior con Soraya Sáez de Santamaría, mostraba el apoyo inicial del gobierno al proyecto. Desde entonces, como decíamos antes, vagas promesas y el tiempo que agota el año 2016 sin ninguna realidad, ni concreción.

Aparte, en el proyecto de Zoido, notamos la falta de un elemento fundamental para la celebración que sería la recuperación de la Casa de Murillo en el Barrio de Santa Cruz como herencia  de los actos.

En julio de 2010 el Consejero de “Cultura” Paulino Plata, decidió la desaparición de la Casa de Murillo como museo y el traslado a ella de la Agencia Andaluza de Flamenco, (recordemos que alguna de estas Agencias, hoy suprimidas, han sido reductos de enchufados y desvíos presupuestarios), porque decía que el museo era insostenible. Justificando su postura afirmaba “si a cada casa que tenga una cierta relación con un artista nos dedicamos a hacer un centro de investigación o crear una institución cultural, no habrá quien financie”. ¡Genial!

Una genialidad que demuestra el nivel cultural de alguno de nuestros políticos.

Pero no era solo el Sr. Plata el que había pretendido y conseguido acabar con la casa de Murillo, ya en 1997 se hablaba de meter en ella oficinas públicas y dejar sólo una pequeña sala en recuerdo del insigne pintor.

La Casa de Murillo se había inaugurado en 1982, coincidiendo con el tercer centenario de la muerte del pintor. Poco tiempo duró abierta. Hoy es fundamental su recuperación en homenaje del artista y por necesidad de esta ciudad que no tiene ni una sola casa museo.

Se conserva hasta un inventario del mobiliario de la Casa y con una baja inversión, Sevilla podría recuperar un gran espacio dedicado a Murillo que preservara su memoria y la de su ciudad, en el conocido como Siglo de Oro.

Reparemos nuestros errores, cumplamos con la Ley que aprobó la fundación de la Casa de Murillo, recuperemos pinturas y mobiliario, y salgamos de este letargo en el que se mueve un gran proyecto de futuro cultural y turístico para nuestra ciudad, o  ¿puede ser Sevilla menos que  Toledo y Ávila? 

 

 

 

Mar

15

Dic

2015

El Parque de María Luisa, un pozo sin fondo y una vergüenza PDF Imprimir E-mail

Según el Delegado de Medio Ambiente, Adolfo Fernández Palomares, el problema del Parque de María Luisa es de falta de personal y de maquinaria. Nos imaginamos que estará en vías de solución el tema y que para los próximos presupuestos el Sr. Palomares ha contemplado un fuerte aumento de las partidas dedicadas a personal y a maquinaria para el mantenimiento del Parque de María Luisa. Lo contrario, es lo que suelen hacer los malos políticos: echar la culpa al anterior gobierno de lo que está mal, para dejarnos al final la misma herencia.

Seguro que el Parque de María Luisa tiene problemas de mantenimiento, pero tiene un problema muchísimo más importante: la vigilancia. Es difícil encontrar de día o de noche alguien que esté vigilando, que esté imponiendo orden ¿va el Sr. Palomares a rescindir el contrato a la empresa actualmente responsable de la vigilancia? ¿Va a crear o contratar un servicio de vigilancia que se haga responsable las 24 horas del día y que además sea visible para el ciudadano corriente y para el cafre?

Le añadimos otro problema, los bares de la Plaza de América son un coladero nocturno además de ocupar cada año un espacio mayor del que tienen acotado ¿solucionará esto el Sr. Palomares, obligará a estas empresas a cumplir con los contratos firmados, impondrá el cierre del espacio ocupado?

Otro problema Sr. Palomares, es el del cierre de las instalaciones, queda preciosssssso y muy democrático y muy liberal dejar el Parque abierto hasta altas horas de la noche, pero eso no sucede en otros países, los parques se cierran al anochecer. Se ahorra luz y destrozos. ¿Nos va a ahorrar a los sevillanos impuestos y vergüenzas?

Por último, ¿diseñó Forestier el Parque de María Luisa para jugar al fútbol o correr en bicicleta por la hierba? Lo dudamos. El Parque de María Luisa es un jardín mediterráneo, adaptado a un régimen poco lluvioso y con excesivo calor. El Parque que conocimos tal y como lo diseñó el francés conseguía la sombra con bastante arboleda, mucho matorral y mucha flora. El que tenemos ahora mismo quiere ser un Parque inglés a 42 grados. El absurdo, producto de la memez de algunos dirigentes.

http://elcorreoweb.es/sevilla/el-estado-del-parque-de-maria-luisa-es-el-que-mas-me-asusto-y-apeno-EF1135699 

 

 

Vie

04

Dic

2015

Otra "Madrugá" en Sevilla PDF Imprimir E-mail

 

Este lunes,  7 de diciembre, tras la vigilia de la Inmaculada en la Catedral, algunos entrados en años esperaremos un vez más con alegría y con nostalgia el repique de las campanas de la Giralda, el vuelo temeroso de los pájaros que sus sones despiertan y las primeras estrofas de la Tuna de Medicina cantándole al Dogma más hermoso, el Blanco de la Pura y Limpia, la Azucena de Sevilla.

Luchando contra el frio, añorando una copa de coñac, recuperaremos imágenes de una Sevilla que ya sólo vive en el recuerdo, de tunas cantando a mocitas y calles repletas de soñadores. Nuestra vieja Fábrica de Tabacos, nuestros compañeros poco dados a las tunas y mucho a la revolución y aquella mano que se unía a la nuestra, enamorada, en los pasillos de la Universidad.

Viejas coplas, eterna belleza, otra “madrugá” en Sevilla.

 

 

http://sevilla.abc.es/sevilla/20141207/sevi-tunas-monumento-inmaculada-201412041517.html

¿Desde cuándo y por qué cantan las tunas a la

 

Inmaculada en Sevilla?

Día 07/12/2014 - 12.19h
 

En la noche de este domingo volverá a reunirse en torno al monumento en la Vigilia a la Virgen

¿Desde cuándo y por qué cantan las tunas a la Inmaculada en Sevilla?
MILLÁN HERCE
Una tuna a los pies del monumento a la Inmaculada
 
 

Pero en este puente de diciembre vuelve a ponerse de manifiesto también otra de las tradiciones de esta ciudad que tienen que ver con la Inmaculada Concepción, que no es otra que el que las tunas de las distintas facultades universitarias acudan al monumento de laInmaculada a cantarle a la Virgen sus rondallas.

¿Cuándo y por qué comenzó esta tradición? Data de 1952, siendo laTuna de Peritos Industriales la primera que se acercó al monumento a cantarle a la Virgen concebida sin pecado original. Lo hizo en recuerdo de la Tuna Universitaria creada allá por los años 20 del siglo pasado que posteriormente desapareció y que acudían acantar la Salve a la Virgen.

Esta circunstancia marcó un antes y un después, de tal manera que el cardenal Segura le impuso el fajín blanco a la Tuna de Peritos Industriales como reconocimiento a este hecho. Es más, es la única que lo lleva en la actualidad.

A partir de ese momento, este acto la noche previa a la Inmaculada fue cogiendo auge de tal manera que son decenas las tunas que acuden a los pies del monumento a cantar a la Virgen. Y cientos de personas las que esperan este momento para disfrute de unas vísperas que han crecido notablemente y que giran en torno a la Inmaculada.

Aunque la de Peritos Industriales fue la primera en hacerlo, la primera en cantar cada noche del 7 de diciembre es la Tuna de Medicina, la decana. Posteriormente van rotando las demás, como estableció el Consejo de Tunas, creado en 1975.

Si bien el momento culminante es en el monumento, las calles de Sevilla se inundan de tunos desde primeras horas de la tarde y las distintas tunas realizan pasacalles para recogijo de los viandantes.

Así que, ya saben, este domingo por la tarde, pero sobre todo al filo de la medianoche, quienes quieran disfrutar de esta tradición que ya tiene la friolera de 62 años y que, lejos de perderse, adquiere cada año mayor relevancia.

 

http://www.rafaes.com/inmaculada-monumento.htm

Plaza del Triunfo. Sevilla

   Foto: Rafael Márquez

 

La Ciudad de Sevilla fue de las primeras ciudades que defendió el dogma de la Inmaculada Concepción. Esto ocurría en el s. XVII, pero aún sigue Sevilla en el mismo fervor concepcionista. El monumento a la Inmaculada, levantado a comienzos de este siglo en la Plaza del Triunfo, tiene en su basa las estatuas de quienes a lo largo de la historia defendieron con más ardor el dogma concepcionista: Vázquez de Leca, Bernardo de Toro, Juan de Pineda y Miguel Cid.

Fue la Tuna de Peritos Industriales la primera en cantar la noche de la Inmaculada (el 8 de Diciembre) bajo el monumento. Por ello, el Cardenal Segura les impuso en el año 1952 un fajín blanco, que desde entonces forma parte de su atuendo y les distingue del resto de las tunas.

Con el tiempo, la noche de la Inmaculada se convirtió en una tradición para las Tunas de Sevilla. Más tarde, el Consejo de Tunas se encargó de regular esta tradición, ante la gran cantidad de público que acude esa noche a los aledaños de la plaza y, digámoslo, por la tremenda competencia que se estableció entre las tunas sevillanas por ser la primera en cantar a los pies del monumento.

Esa noche, desde las 12 horas en punto hasta bien entrada la madrugada, las canciones estudiantiles acompañan a la Madre de Dios que desde lo alto nos guía y nos ampara.

 

Foto: Rafael Márquez

 Foto: Rafael Márquez

"...Y además Sevilla, le levantó un triunfal monumento para que, casi rozando el cielo, la cobijara y bendijera y así Ella gozara de alegría cada vez que de madrugada le rondara la universidad trovadora; la de capas negras con cintas de colores, demostrándole un inmenso amor con ofrendas de flores, al son de guitarras y bandurrias; porque la Inmaculada aquí, no sólo es Madre, sino novia de Sevilla. Los distintos nombres de la Virgen se viven en Sevilla como las horas del día, es decir, hay encuentros con María al amanecer, al atardecer, y otros, en la noche. "       
Fragmento del pregón de las Glorias 2002 pronunciado por Antonio Fajardo Romero.

 

Jue

03

Dic

2015

El Cementerio de San Fernando, Punto Final. PDF Imprimir E-mail

En este último artículo dedicado al Cementerio de San Fernando, queremos hacer un repaso general a la situación del mismo.

 En el año 2002, es decir hace 14 años, la periodista María José Carmona titulaba un artículo "Goteras en la última morada". Además de fotografiar el estado de diversas tumbas, muchas propiedad del Ayuntamiento, María José se quejaba de la dejadez de familiares y la pasividad municipal que alentaba la creciente degradación del cementerio. Igualmente, lo hacía, Carlos Colón que titulaba su artículo "La vergüenza del cementerio" hablando de nichos en ruina y con basuras en su interior, paredes desconchadas y aglomeraciones, y terminaba diciendo "La Sevilla de los muertos se parece a la de los vivos, porque la gobiernan los mismos" 

¿Ha cambiado la situación en los últimos años con otros gobiernos?. El 2 de noviembre de 2011, la periodista Pilar García decía en un recuadro "Suciedad en el camposanto. Cubas y papeleras con restos de flores y basura se abrían al paso del visitante, junto a hileras de nichos vacíos y en abandono"

Poco antes en octubre, Amalia Fernández Lérida, se hacía eco del robo de una lápida de bronce de 200 kg en el cementerio. El Ayuntamiento respondía diciendo que estaba ultimando un Plan de Seguridad cuyas medidas aun no había desvelado pero que pondrá en marcha según la disponibilidad presupuestaria.(¿Alguien tiene noticias del plan?)

En este año, los que hemos acudido al cementerio, hemos seguido presenciando el espectáculo denigrante de un cementerio mal conservado, mientras continúan las denuncias de robos. ¿Será que no  ingresa suficiente dinero el cementerio para mantener sus gastos y cubrir con dignidad sus funciones? ¿No se han triplicado los ingresos en los últimos años esquilmando los bolsillos de los sevillanos? ¿Nadie, ni trabajadores, ni ayuntamiento quieren explicarnos las cuentas del cementerio? 

Pero, por otra parte, loslincesde nuestros concejales se percataron hace mucho tiempo del valor patrimonial e histórico que encierra el único cementerio público sevillano.

En el año 2005, María Dolores Alvarado escribía un artículo alabatorio sobre las actuaciones que iba a emprender el Ayuntamiento de manos de la entonces Delegada de Salud, Cristina Vega. El Jefe del Servicio del cementerio, José Antonio Infiesta, hablaba de crear un recorrido por las vías principales del cementerio y dotarlo de señalizaciones que informaran sobre las personas que ahí descansan y la arquitectura y escultura del cementerio, hasta se pretendía traer los restos de Luis Cernuda y Antonio Machado.

Diez años más tarde, nos resultan como mínimo jocosas las promesas reflejadas en el artículo. Por el contrario la misma María Dolores Alvarado,  en otro artículo del mismo día, escribía sobre el abandono del Panteón del Conde de Pradere, del que hemos hablado anteriormente, achacando el mal estado de este panteón a la inexistencia de familiares. Hay que recordar que es una obra interesantísima del arquitecto sevillano Espiaú y que iba a ser una parte fundamental en el recorrido turístico de la zona. Diez años más tarde el panteón del Conde de Pradere está en un estado absolutamente ruinoso, ¿no debe velar el Ayuntamiento por su Patrimonio? ¿Es que no tiene dinero el cementerio para conservar una obra de la categoría de este panteón? 

En el 2007, el Alcalde Monteseirín con dinero del cementerio, mientras dejaba en estado de abandono el conjunto monumental, se gastaba una buena parte de los ingresos en construir las "catenarias", es decir la estructura de hierro que se levanta a la entrada del cementerio y que contrasta negativísimamente con la rotonda decimonónica en la que se encuentra. Pero no queda ahí la cosa, en el 2009, el mismo Alcalde con el dinero que su compañero de partido y Presidente Sr. Rodríguez Zapatero destinó a los fondos anti crisis, para paliar el drama del paro,  construía “el mausoleo de los poetas”, un adefesio junto a la tumba del Gallo, que seis años más tarde sigue sin albergar ningún muerto y que  es el mudo testimonio de los caprichos y el mal uso del dinero público por los políticos en Sevilla, mientras se destruye el Patrimonio y se pierde, no se sabe por que alcantarilla nuestros impuestos.

Esperemos que, no olvidando, manteniendo viva la memoria de estas actuaciones, podamos algún día regenerar la vida política de esta ciudad y hacer del Cementerio de San Fernando, un bello libro donde se recoja la historia de nuestro pasado, como familias, como ciudad y como nación.

 

 

Jue

26

Nov

2015

José Claro: Pepete III PDF Imprimir E-mail

 

José Claro: Pepete III

Una sencilla tumba con la cruz que la preside partida y abandono y suciedad reinando sobre toda ella, nos recuerda una gran tragedia: la muerte del torero Pepete en la Plaza de Toros de Murcia. Algo de su personalidad está en la frase que completa la inscripción "fue modelo de hijo y hermano cariñoso".

José Gallego Mateo, que era su nombre, cambió este por el de José Claro, haciendo honor al mote tanto de su abuelo como de su padre: "Los Claros".

Era vecino de la Puerta de la Carne. Había nacido el 19 de marzo de 1883 y de ahí su nombre. Aunque hizo su aprendizaje de herrero, se inició en el arte de torear en el matadero cercano, como muchos niños y jóvenes de la zona, con las reses que pronto serían sacrificadas. Luego, fue a tientas en las ganaderías y a las capeas de las ferias de los pueblos.

Por fin, en 1904, era invitado a torear en la Plaza de Sevilla en un calurosísimo mes de julio, que no lo sería tanto ya que de las tres corridas que toreó, una la hizo el día 24. Su actuación fue recibida por los sevillanos con enorme interés. Tenía, decían, más valor que el Espartero. En las paredes se escribía “El rey de los toreros es Pepete”, “Ni un torero tiene más….. que Pepete” y hasta coplas hablaban de su valor, afirmando que Pepete al viajar ocupaba dos vagones siendo uno para la generalidad de su cuerpo y otro especial para los distintivos de su masculinidad.

Tras actuar en Madrid, toma la alternativa en Sevilla en 1905. Al día siguiente, vuelve a torear y tuvo tal éxito que la multitud lo cargó en hombros y así lo llevo desde la Plaza de Toros hasta su domicilio en la Puerta de la Carne.

Pero aquel extraordinario valor produjo, como pasa siempre en el mundo de los toros, una división de opiniones; decían unos que Pepete estaba cuajado, que era el torero que toreaba más cerca y más parado y el que mejor entraba a matar y daba estocadas más hondas y completas. Argumentaban los adversarios, que Pepete era un torero valiente, ignorantísimo y torpón y la mayor demostración eran las numerosas cogidas, algunas de extrema gravedad, en distintos momentos de las faenas.

Así llegamos al 7 de septiembre de 1910, en ese día Bombita y Machaquito debían lidiar toros de Parladé. Bombita cae enfermo y pide a Pepete que lo sustituya, por motivos de dinero Pepete se había negado a torear esa corrida, pero acepta la petición del compañero. Alguien hablaría de sino, de fatalidad.

Antes de comenzar la corrida, el diestro ha mandado un telegrama a su familia, en él podía leerse: “Sin novedad”

El primer toro, por nombre “Estudiante”, era negro. Al acudir al caballo sale rebotado. Pepete va a recogerlo para que vuelva a entrar, pero con tan mala suerte que tropieza con el toro que le clava un asta en la ingle. Pepete cayó. Mientras lo llevan a la enfermería grita “me muero, madre mía” y dice a su mozo de espadas “no me dejes Manuel que me muera, que lástima, no duro ni dos minutos. Te quedas sin matador. Toma estos besos para mi mare y mis hermanas”. La última frase que se le escuchó fue “¡Ay mare mía! ¿Qué vas a hacer ahora con esas doce bocas?”

Su cadáver amortajado fue colocado en el centro de la enfermería, entre cuatro cirios y sobre un paño negro.

Como en un drama literario, mientras Pepete agonizaba y moría, Machaquito conseguía un enorme éxito con los seis toros. El público aplaudía a rabiar.

Enterada la plaza de la muerte, hasta las dos de la madrugada el gentío desfilaba ante el cadáver. A Machaquito tuvieron que arrancarlo a viva fuerza de junto al compañero, pues tenía que torear al día siguiente.

Hubo polémica, el mozo de espadas de Pepete acusa de la muerte a los médicos “¡Que infamia! Murió sin curarle y se desangró. Los médicos, enseguida que le vieron, se marcharon a continuar viendo la corrida y me quedé solo en la enfermería”. Parece que el comentario fue más producto del dolor, que de la realidad.

Al día siguiente, tras ser embalsamado, fue trasladado en un furgón de tren a Sevilla, aquí le esperaba, dos días más tarde toda la ciudad y sobre todo su madre y sus hermanos. El cadáver fue llevado hasta el Cementerio de San Fernando a hombros de los muchos pobres que Pepete ayudaba de todo el entorno de San Bernardo y la Puerta de la Carne y tras ellos, como describe el cronista, el pueblo sevillano vestido de luto. Ni en los entierros de Espartero, Reverte o Montes se había visto tanta concurrencia.

Muchos años más tarde, en 1927, Juan Manuel Rodríguez Ojeda reformó un traje del torero para saya de la Virgen del Refugio de San Bernardo, Hermandad a la que había pertenecido José Claro “Pepete”, como antes Costillares o Curro Cúchares.

Una historia dramática que nos habla de los jóvenes sevillanos que habitaban los insalubres corrales de vecinos de la zona y que no veían otra luz para su vida, que la del toreo. El dinero, la fama, pero también la ayuda a los vecinos, sacar a los padres y hermanos de la miseria, eran sus objetivos. “Más cornás da el hambre” ¿Qué diferencia había entre morir en Cuba, Filipinas o Marruecos o morir en una plaza de toros en los cuernos de una bestia? La muerte la misma, la fortuna absolutamente distinta.

Pepete arriesgaba la vida hasta la temeridad, porque la vida de los pobres valía muy poco en esa Sevilla que necesitaba regenerarse, pero que todavía no había encontrado la clase dirigente que supiera hacerlo.

 

 

 

Jue

26

Nov

2015

UNA BELLA HISTORIA DE DON PEDRO DELGADO, CREADOR DE LA TRADICIÓN DE DON JUAN TENORIO. PDF Imprimir E-mail

HOY TRAEMOS UNA BELLA HISTORIA DE DON PEDRO DELGADO, CREADOR DE LA TRADICIÓN DE DON JUAN TENORIO.

La madrugada del 2 de noviembre de 1903, alguien llegó al Teatro del Duque, hoy Comisiones Obreras, antes Iglesia de San Miguel destruida por los "progres" de la Gloriosa, traía una mala noticia, el gran actor Pedro Delgado había muerto en el Hospital de las Cinco Llagas. La representación fue suspendida, actores y público se dirigieron al Hospital, velaron el cadáver toda la noche y con una suscripción pública, apoyada por los periódicos de la mañana, lograron evitar que el cadáver fuera a la fosa común y ponerle en su recuerdo la cruz de la fotografía.
"Vivió días de gloria y tiempos de adversidad", dice su epitafio. 
Nació en Linares y pronto destacó como un extraordinario actor. En la década de los 40 del S.XIX compra un teatro en Madrid y en él va a reestrenar el Don Juan Tenorio de Zorrilla que, tras el éxito inicial, cayó en el olvido. Fue tal el éxito, que de todas las ciudades de España reclamaban a Don Pedro para la representación de Don Juan; otras compañías con menor o mayor éxito siguieron la estela. Don Pedro con la actriz Lamadrid llena esta época del teatro.
Aquí en Sevilla inauguraron el Teatro, hoy cine, Cervantes con una obra de José de Velilla (sí, el del adobo) y Luis Montoto, sus amigos. 
Luego vinieron días de adversidad, el vino fue la causa. Terminó trabajando en circos de mala muerte para burla del público y un día lo encontró Luis Montoto, cerca de la muralla de la Macarena, tendido en el suelo. Don Luis un buen escritor y extraordinaria persona, de su propio peculio lo ingresó en el Hospital de las Cinco Llagas. 
Poco tiempo más tarde moriría ¿casualmente? el mismo día de sus éxitos con Don Juan Tenorio, la noche de los difuntos. El pueblo, la gente sencilla de la calle que algún ilustrado "progre" tildó de populacho dió vida tras la muerte a este romántico personaje.

 

 
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