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04

Dic

2013

MERIENDAS EN SAN LEANDRO POR UNA BUENA CAUSA PDF Imprimir E-mail

DIARIO DE SEVILLA / 2/12/2013

JUAN PAREJO

Meriendas para ayudar a las monjas. El convento de San Leandro ha puesto en marcha una interesante iniciativa que persigue recaudar fondos que permitan a las religiosas realizar las obras necesarias y urgentesen el monasterio. Las tardes de los fines de semana,se podrá realizar un recorrido guiado por la iglesia y otras estancias destacadas del cenobio que culminará con una merienda en el compás con los productos de repostería que fabrican las monjas en su obrador. Todo por un simbólico donativo de cinco euros por persona. El ideólogo de la iniciativa es Salvador Guijo, persona de confianza de la comunidad, que será el encargado de ofrecer las oportunas explicaciones sobre la arquitectura y las obras de arte que atesora el convento. 


Ésta es la última iniciativa que se pone en marcha para ayudar a la rehabilitación de este importante monasterio fundado en el siglo XIII y que presenta alarmantes deficiencias que requieren de una actuación urgente que las religiosas no pueden asumir. La fachada, por su evidente peligro público, requiere de una intervención urgente. Las monjas han tenido que destinar 5.000 euros para una obra urgente que ha consistido en introducir unas vigas de hierro en las mansardas que coronan la fachada para evitar que se caigan. El deterioro en esta zona del convento es evidente, como demuestran las protecciones en la parte que recorre la calle Zamudio para evitar que puedan caer cascotes sobre los viandantes. Eso sí, en la fachada cuelga aún un cartel colocado en el año 1992 que reza: "Programa de recuperación del paisaje urbano". Desde la comunidad ya han pedido varias veces al Ayuntamiento que se retire. 

La comunidad cuenta con un presupuesto de obra que ronda los 66.000 euros para arreglar la fachada, aunque esta actuación no arreglaría otros problemas que también son importantes, como explica Salvador Guijo: "Sería para acabar con el peligro para el público. La iglesia también corre importantes riesgos de desprendimientos. Se le ha dado un lavado de cara, pero hay grietas por las que cabe un brazo. En una de las últimas restauraciones se colocó una viga de hierro que recorre el techo, lo que ha provocado que los muros fajones hayan perdido su capacidad de carga, por lo que se están abriendo". 

Además de estas grandes actuaciones, para las que se necesita el concurso de las administraciones, el convento, que es uno de los de mayor extensión de Sevilla, presenta otras importantes deficiencias. El tejado de la zona de la vivienda del portero también corre riesgo de derrumbe, y también da al exterior, con el consiguiente peligro. Toda la planta alta del monasterio está deshabitada. Las monjas se tuvieron que trasladar de allí por los grandes problemas que hay con los tejados. Un paseo por la planta alta revela el mal estado de diversas estancias. Como la antigua biblioteca, cuyos techos se han desplomado, o la zona de las antiguas celdas que Urbanismo empezó a restaurar en 1992 y que, tras encontrar un valioso artesano que esta oculto y rescatarlo, dejó sin terminar. Incluso permanecen allí las escaleras y las herramientas. 

En el año 2013, las monjas han destinado unos 20.000 euros para diversas obras de urgencia. Todo el dinero proviene de los dulces, cuya venta ha disminuido de manera importante con la crisis. "Todo lo que recaudan es para la casa, aunque todos los años no le pueden dedicar dinero. Hacía varios que no se invertía cantidad alguna porque no se ha podido. No tienen ningún otro lujo". En el convento de San Leandro hay actualmente 24 religiosas con una media de edad bastante joven. Ahora, en la época navideña, es cuando más dinero pueden recaudar por la venta de yemas y dulces, sobre todo en el Real Alcázar. En 2012 supusieron el 15% de los ingresos de todo el año.

 
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