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SAN JERÓNIMO, EN CENTRO CÍVICO MONUMENTAL PDF Imprimir E-mail
ABC SEVILLA / 2/5/2013 AURORA FLORÉS El proyecto es ambicioso, en la línea del ideario de la exitosa recuperación y reutilización del Palacio de los Marqueses de la Algaba, aunque en este caso, además de suponer la rehabilitación de lo que queda del espacio monumental que fue cayendo en una lenta decadencia desde el siglo XVII que remató la desamortización del XIX, incorpora un centro cívico que llevaba paralizado siete años. Se trata del Monasterio de San Jerónimo de Bellavista, apellidado así por sus impresionantes vistas sobre el meandro del río. Al frente, y como en el palacio citado, también está el delegado de Participación Ciudadana, Beltrán Pérez. Por méritos propios y por empeño, con el apoyo de la Gerencia de Urbanismo, se empecinó en darle cuerda al proyecto del monasterio de San Jerónimo, de titularidad municipal desde hace la friolera de 28 años. Trabas y otras hierbas, incumplimientos de plazos, cuestiones económicas, entre otras, dejaron en la estacada este monumento oculto y su reutilización cuando, ahora, en realidad, y en unos cuatro meses van a reanudarse las obras para que se haga realidad este centro reivindicado por los vecinos desde la década de los años noventa que ya mismo tendrán a su disposición más de 2.400 metros cuadrados para actos y actividades, que se repartirán en seis dependencias, aulas talleres, salas para actos culturales y grandes espacios como un salón de actos y una gran sala de lectura o biblioteca. En justicia, no era nueva la preocupación del PP por este espacio monumental que fue olvidándose desde que el Ayuntamiento lo comprara por 25 millones de las extintas pesetas allá por 1984. En 2009, siendo candidato a la Alcaldía, Juan Ignacio Zoido, ya lideraba una campaña y reclamaba a la Junta informes sobre los perjuicios que hubiera sufrido este monumento, declarado Bien de Interés Cultural desde 1964. Hoy, la hoja de ruta y el calendario definitivo de actuaciones ya están marcados: liquidación con la última empresa que debía haber terminado las obras en 2010, y resolución de contrato. Se ofertará la finalización y, con un añadido de entre 400.000 y 500.000 euros, se pondrá punto final a esta larga historia en la que ya se han gastado los 2.270.000 euros con los que se i niciaron l os t rabajos en 2004 más 783.265 euros que hubo que echar en 2009 por problemas surgidos durante la ejecución de los mismos. ABC de Sevilla recorrió este espectacular espacio con el delegado de Participación Ciudadana, Beltrán Pérez, y con el arquitecto Fernando Sánchez Navarrete, quien, junto a José García Tapial —autor de las primeras y más urgentes labores de restauración que se llevaron a cabo en 1984— firma la actuación llevada a cabo en el monumento, en cuyo jardín, con cerramiento provisional, hay un proyecto de excavación de restos arqueológicos, que, dependiendo de lo que se halle, se valorarán, catalogarán y protegerán en su caso. Con respecto a otras actuaciones llevadas a cabo en torno a monumentos de la ciudad, la del monasterio ha buscado el respeto para l evantar el centro cívico, que consta de dos alas, este y sur del monasterio —del que sólo quedan esencialmente el patio del claustro, algunos restos de dependencia y la robusta torre—, que puede verse desde todos los puntos de la nueva construcción para que sea una auténtica referencia visual. A ello hay que añadir que «se ha reorganizado todo el espacio respetando las proporciones del edificio original, de modo que sufra el mínimo contacto y no se pierda su concepción espacial. Todo lo nuevo sirve de apoyo y los elementos preexistentes que funcionaban como cimentación siguen trabajando como tales», según el arquitecto. El soberbio claustro renacentista es indudablemente la joya de este espacio, con cabida para más de un millar de sillas. Su galería superior, con maravillosos arcos fajones, que continúan manteniendo su función de sostén, también podría ser utilizada para contemplar espectáculos en el patio. En el monumento destaca, igualmente, l a espléndida torre, obra de Hernán Ruiz I I , el autor del último cuerpo de la Giralda, con campanario y espadaña, que podrá ser visitable mediante una escalera metálica de caracol, ya que la antigua desapareció por los daños causados por el horno de la antigua fábrica de vidrio que hubo allí, entre otros usos ajenos a su origen monacal, de hospedaje de Reyes y de Imprenta de Indias que tuvo en su esplendor desde que fuera fundado en 1413 por el jerónimo fray Diego de Sevilla.
 
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