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Lun

01

Sep

2008

MISTERIO DE LAS TRES NECESIDADES PDF Imprimir E-mail

Misterio de las tres necesidades

NO, esto no va de paso de misterio. Esto va del peso de un misterio, que no es lo mismo. Verán...

Los hermanos de mi querida cofradía de La Carretería me perdonarán que tome de sus sagrados titulares el encabezamiento. En cierto modo, en las vacaciones todos somos hermanos de la Carretería. ¿Que por qué? ¿No nos pasamos todo el día en la carretera, yendo y viniendo a la playa, a la casita del Aljarafe o al hotelito rural en la Sierra de Cazalla? ¿No es Mester de Carretería acaso este afán de meterse en carretera a todas horas, los niños por la noche para ir a la discoteca, ojú qué peligro con las copitas, las caravanas por Bormujos o en el peaje de Las Cabezas?

Los hermanos de la Pontificia y Real Archicofradía de La Carretería tienen entre sus sagrados titulares, junto al Cristo de la Salud y a Nuestra Señora del Mayor Dolor en su Soledad, a una Virgen preciosa, secreta, desconocida para muchos sevillanos: María Santísima de la Luz en el Misterio de sus Tres Necesidades al Pie de la Cruz. (Para que no tengan que buscarlo en Internet, les diré que esas tres imperiosas necesidades de la preciosa Virgen de la Luz con el Señor de la Salud muerto en la Cruz eran: escalera para descenderlo, sábana para amortajarlo y sepulcro para enterrarlo).

Tomando con todo respeto la referencia de esa advocación cofradiera, con la venia de su hermano mayor, don José María Sainz Estrada, expresada mi veneración por la bendita Virgen de la Luz, y sentada plaza en la estival cofradía de la Carretería de la carretera, del que voy y que vengo por la A-49, por la E-4 y por la N-340, he de decir que en Sevilla tenemos planteado el muy civil y ciudadano misterio de las tres necesidades que nos han sorprendido con estivalidad. Sí, en el Código Penal deberían introducir la circunstancia agravante de la estivalidad. Como la nocturnidad o la alevosía, esto de que el Ayuntamiento nos la meta doblada en verano, cuando todos estamos en la carretería del playerío y ni siquiera leemos los periódicos.

Con estivalidad, el Ayuntamiento (eso a lo que le ponen de mote «Consistorio» en los títulos de los periódicos) nos tiene a algunos sumidos en el civil misterio de las tres necesidades. A saber:

1ª necesidad: la Ronda.-¿Qué necesidad había de poner la Ronda con un solo sentido de la circulación, con el follón que ya había en las dos direcciones, y sin que haya una solución alternativa, como suele ocurrir con todas las grandes decisiones municipales tomadas de espaldas a los vecinos y en plan salto del cigarrón, sin saber dónde van a caer? ¿Qué necesidad había de obligar a dar un rodeo enorme que dicen que supone 4 kilómetros más de gasto de gasolina por cada coche que vaya desde la Puerta Osario hacia la Resolana?

2ª necesidad: la Biblioteca del Prado.- ¿Qué necesidad había de edificar esta biblioteca, si las bibliotecas, además, son usadas por los estudiantes mayormente como salas de estudio más que como lugares de consulta de libros? ¿Qué necesidad había, estando a dos pasos del Prado la Biblioteca Infanta Elena, también construida por cierto dentro de un jardín histórico, catalogado y protegido, como San Telmo? ¿Qué necesidad había de plantificarla precisamente sobre un jardín como el del Prado, que está en la flor de la juventud, con la hierba en la boca, recién crecido, cuando hay tanto campo por ahí por el alfoz?

3ª necesidad: la calle Asunción.- ¿Qué necesidad hay de peatonalizar la calle Asunción? ¿Qué necesidad hay de hacer peatonal una calle que no va a ningún sitio salvo en los días de Feria, que no está conectada a zona comercial o monumental alguna? ¿Qué necesidad hay de condenar al coche de San Fernando a un vecindario envejeciente, que cada día está peor de los pinreles, y al que ahora el autobús, el taxi o el coche de los hijos o de los nietos los deja en la puerta de su casa? ¿Qué necesidad hay de vedar al tráfico una calle donde no hay monumento alguno que pueda ser dañado por la contaminación de los tubos de escape?

Y como siempre: ¿por qué se hace todo contra la opinión y los intereses de los afectados por estas decisiones misteriosas, tomadas caprichosamente sin ninguna necesidad?

 

 
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