promo

Síguenos en Twiter

Banner
Banner

Lun

20

Ene

2014

DE OCURRENCIA EN OCURRENCIA PDF Imprimir E-mail

ABC SEVILLA / 19/1/2014

SEVILLA no tiene nunca bastante con las ocurrencias. Prácticamente no hay gobernante municipal que no haya alumbrado la suya. Bien es cierto que algunas resultaron más onerosas o dañinas que otras, pero la historia reciente de la ciudad está jalonada de estos hitos chuscos en los que las autoridades vuelcan durante un tiempo sus energías y siempre nuestro dinero para después olvidarse del invento con la misma facilidad con que los niños chicos dan de lado sus viejos juguetes en cuanto se les atrae con uno nuevo. En ocasiones, estas ocurrencias se consumieron en sí mismas como una vela cuya llama se apaga en cuanto se acaba la cera; pero a veces, las más perniciosas para la ciudad, las ocurrencias perviven a quienes las trajeron al mundo como un recordatorio en pie de los errores que convendría no volver a cometer. Hasta que los cometemos: Sevilla nunca tiene bastante.


Un día tuvimos la ocurrencia de pujar por los Juegos Olímpicos y construimos un estadio al que después no hemos sabido darle uso; y otro día tuvimos la ocurrencia de hacer visitable un yacimiento arqueológico tardorromano debajo de una plaza de abastos y nos salió una roncha en forma de champiñones a todas l uces excesiva. Pero t ambién hubo ocurrencias de usar y tirar, eventos como se los llama ahora, que tuvieron su momento de esplendor, se gastaron a la velocidad de la luz y desaparecieron para bien sin dejar mayor rastro. Así hemos tenido remedos de ferias por San Miguel, ciclos musicales de Navidad, óperas en la plaza de toros, festivales artísticos, competiciones deportivas o certámenes comerciales que nunca pasaron de sus primeras ediciones sin llegar a cuajar. Además de muchos pajaritos en la cabeza: playas fluviales, óperas itinerantes por la ciudad, conmemoraciones varias, festivales de cine en el parque, museos de toda laya, pantallas de video flotantes y hasta una versión cutre de los sanfermines. ¡Hay que ver lo que da de sí el caletre recalentado de un sevillano cuando no le toca rascarse el bolsillo! En esta inagotable retahíla de ocurrencias cabe incluir la feria comercial, no se sabe muy bien de qué, que la empresa responsable del Festival de las Naciones está dispuesta a perpetrar, con todas las bendiciones municipales, en la Plaza de España durante dos semanas del mes de octubre amparada en el manto –que lo mismo vale para un roto que para un desconsido– de la atracción de turistas. «Sevilla Attraction» se llama el engendro a base de casetas modulares prefabricadas, terracitas de bares para consumir tapas, proyecciones audiovisuales en pantalla gigante y reparto de folletos varios que evocarán en el lector de más de cuarenta años aquella entrañable Feria de Muestras en el entorno del Casino de la Exposición con los pollitos amarillos y el gorro de cartón de Cola-Cao.

De acuerdo, incluso estamos dispuestos a admitir el invento de la Plaza de España como la ocurrencia del equipo de gobierno de Zoido para así pasar a la intrahistoria de la ciudad, pero antes de que se materialice el apoyo municipal a lo que tiene toda la pinta de ser un zoco en toda regla, convendría que el Ayuntamiento respondiera por qué «Sevilla Attraction» es tan fundamental como para incluirla en la oferta de Sevilla para el otoño en Fitur; por qué hay que hacerlo en lugar tan monumental en vez de celebrarlo, pongamos que en Fibes previo paso por taquilla; por qué en las fechas elegidas por su promotor y por qué tiene el consistorio que darle cobertura a una feria comercial de la que lo único que puede llegar a obtener de retorno a cambio es una difusa y nada mensurable promoción turística de la ciudad. Sin dar previa respuesta a estos porqués, el invento no pasará nunca de la consideración de ocurrencia. Otra más.

 
Informacion