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Jue

23

Oct

2014

EL YACIMIENTO DEL CARAMBOLO, UN VERTEDERO PDF Imprimir E-mail

EL MUNDO / 23/10/2014

FRANCISCO RECIO

El lugar donde en 1958 apareció el tesoro del Carambolo, y que aún conserva en su subsuelo interesantísimos restos de la civilización que lo creó, entre ellos un santuario fenicio, está convertido en un vertedero de escombros y un refugio habitual para la 'botellona' de los jóvenes de Camas y Castilleja de la Cuesta. Los vestigios aparecidos en la última campaña de excavaciones, entre 2002 y 2006, no corren peligro. De momento, al menos. Están protegidos por 'contenedores' de hormigón que han resistido mal que bien el efecto de las inclemencias y de los vándalos.

 

El entorno, donde los estudios preliminares indican que podrían aparecer nuevos restos de época fenicia o tartésica, es, sin embargo,una auténtica ruina. Ninguna valla impide el acceso de cualquier persona al yacimiento, y la verja del antiguo Tiro de Pichón estápermanentemente abierta, facilitando de esta manera la llegada de los camiones hasta el mismo corazón del conjunto arqueológico. En los últimos años, el vertido de escombros se ha convertido en una práctica habitual en la zona, junto a las 'botellonas' por parte de jóvenes que utilizan, precisamente, la plataforma de hormigón que protege los últimos restos aparecidos. Una de estas zonas acumula el agua de lluvia y está convertida en un estanque de aguas putrefactas. Materiales de construcción despiezados, sanitarios destrozados, piezas de maquinaria o aparatos electrónicos y botellas rotas forman parte del paisaje.

Ni la Junta de Andalucía, que detenta las competencias de salvaguarda del patrimonio histórico; ni la inmobiliaria Gabriel Rojas, propietaria de los suelos donde se encuentra el yacimiento ya excavado; ni el Ayuntamiento de Camas, a quien corresponde la zona exterior a éste y, por tanto, los accesos, se han hecho responsables de su conservación en la última década.

La última campaña de excavaciones, terminada en 2006, estuvo vinculada al proyecto de Gabriel Rojas para construir un hotel de 150 habitaciones en la zona más elevada del cerro. Tras la aparición de restos de gran valor, la Junta rechazó el proyecto arquitectónico, que pretendía integrarlos en la construcción, circunstancia que, sumada a la crisis económica, condujo a la inmobiliaria a desistir de la iniciativa. Desde entonces, el yacimiento está abandonado. Mientras, el tesoro que apareció en su subsuelo se exhibe en el Metropolitan Museum of Art de Nueva York.

 
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