promo

Jue

26

Nov

2015

"DONDE HABITA EL OLVIDO": JIMÉNEZ ARANDA PDF Imprimir E-mail

"DONDE HABITA EL OLVIDO": JIMÉNEZ ARANDA

Esta sencilla lápida guarda los restos de uno de nuestros más grandes pintores: José Jiménez Aranda. Nació en Sevilla en 1837, en plena minoría de edad de Isabel II, cuando comienza a triunfar el Romanticismo. Seis días más tarde de su nacimiento, Larra se pegaría un tiro, fruto del despecho, del desaliento o de una depresión y un joven poeta, Zorrilla, iniciará el camino poético de la gloria recitando unos versos ante la tumba de Larra. Por aquella misma fecha el gaditano Antonio García Gutiérrez triunfaba con su obra de teatro "El Trovador", luego convertida en una de las más grandes óperas de Verdi.

José Jiménez Aranda se iniciaría en la pintura influido por Murillo, pero un viaje a Madrid le permitirá recibir la luz de Goya y Velázquez y posteriormente en Roma la del catalán Fortuny.

Entre Roma y París, coincide con otros dos grandes pintores sevillanos José García Ramos (al que mencionábamos ayer) y Villegas y recibe la influencia del Impresionismo francés que en Jiménez Aranda como en Sorolla se convierte en Iluminismo.

Cuando mayor éxito está alcanzando, mueren su mujer y su hija. Don José regresa a su ciudad natal colaborando con revistas como Blanco y Negro en Madrid en su faceta de dibujante e ilustrador.

La intelectualidad española de fines del S. XIX descubre el Quijote y en él, el alma de España y lo español, Jiménez Aranda dedicará 689 dibujos para ilustrar la obra, mientas el sabio Rodríguez Marín llena nuestras plazas y calles de lápidas que recuerdan a las verdaderas dos Españas: la idealista y la realista.

Hoy, José Jiménez Aranda descansa en una tumba al lado de un amigo del que mañana hablaremos y como decía Cernuda, desgraciadamente, "donde habita el olvido"

 

 

 
Informacion