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Lun

11

Ene

2016

EL CURA DE LA MAGDALENA LIBERA LA SACRISTÍA DEL XVII DE LOS TABIQUES DE PLADUR PDF Imprimir E-mail
Iglesia de la Magdalena



El párroco presentó hace unos meses -una vez que se le había informado de la apertura del expediente- un proyecto para la retirada de las mamparas de pladur que recibió el visto bueno de la Comisión Provincial de Patrimonio. El paso atrás del párroco no supone que el expediente se detenga, aunque sí podrá ser tenido en cuenta (aunque no necesariamente) como atenuante a la hora de valorar la imposición de una sanción que, como marca la legislación vigente, oscila entre un mínimo de 100.001 euros y un máximo de 250.000 euros. 



La instalación de los tabiques de pladur en un BIC está calificada de "infracción grave" al no estar amparada en un proyecto previo debidamente aprobado. La propuesta inicial de sanción es de 100.000 euros, la mínima que establece la ley. El templo de la Magdalena está declarado Bien de Interés Cultural (BIC) desde 1970, por lo que goza del máximo nivel de protección en el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) y en la Ley 14/2007, de 26 de noviembre, del Patrimonio Histórico de Andalucía. El debate sobre la propuesta de sanción fue "bastante intenso" en su momento en el seno de la comisión. De hecho, la propuesta final de sanción fue apoyada por mayoría simple de los componentes, frente a otros que consideraban excesiva la sanción económica. Los defensores de la propuesta recuerdan que la ley no deja margen para otra decisión. El apartado c del artículo 109 dicta que se considerará una infracción grave "la realización de intervenciones sin contar con el proyecto de conservación requerido en el artículo 21". Y las infracciones graves se valoran entre los 100.000 y los 250.000 euros, por lo que la comisión ha escogido la valoración inferior. 

En el caso de la parroquia de la Magdalena, ni la Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento ni la Comisión Provincial de Patrimonio tenían conocimiento de la obra. El referido artículo 21 de la citada le dicta: "La realización de intervenciones de conservación, restauración y rehabilitación sobre bienes inscritos en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz exigirá la elaboración de un proyecto de conservación [...]". 

La Comisión de Patrimonio, según ha podido confirmar este periódico en diversas fuentes, admite que la instalación de paneles de pladur no ha provocado daños en la arquitectura del edificio, pero se alega que la ley es clara cuando se dan casos de falta de permiso de obra en edificios altamente catalogados. Aunque no haya daños irreversibles, a nadie escapa que se han alterado las perspectivas, ocultado obras de arte y alterado la función original de un espacio. 

 



La sacristía de la Magdalena tiene arquitectura, escultura y pinturas fechadas entre los siglos XVII y XVIII. Destacan, por ejemplo, las yeserías de Herrera el Viejo y pinturas marianas de Pacheco. El Arzobispado de Sevilla siempre se ha expresado contrario a la realización de esta reforma sin licencia en una joya del patrimonio eclesiástico hispalense, y partidario de la retirada inmediata de los tabiques.

 
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