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Ene

2016

UN CÁNCER EN LA POLICÍA LOCAL PDF Imprimir E-mail

DIARIO DE SEVILLA / 11/5/2016

JORGE MUÑOZ

La Policía Local de Sevilla está enferma, gravemente enferma. Las generalizaciones no suelen ser objetivas ni responder a la realidad, además de que casi siempre resultan injustas.Decir que toda la Policía Local es corrupta sería una generalización que no haría justicia a un cuerpo que ha hecho tantas cosas por esta ciudad. Pero una cosa no puede tapar la otra. Y si se examinan los casos de presunta corrupción en los que se han visto implicados agentes y mandos de la Policía local en los últimos años, la situación es alarmante y debería dar lugar a una reflexión por parte de la cúpula policial y del propio Ayuntamiento hispalense, del que depende este cuerpo.

 

La situación es la siguiente: desde el año 2010 hay 53 agentes de la Policía Local de Sevilla imputados y, en muchos casos, hasta procesados por distintos delitos, lo que significa que tendrán que sentarse en el banquillo de los acusados. Más de medio centenar de agentes imputados -o investigados, según la nueva terminología jurídica implantada para intentar quitarle el matiz peyorativo que tiene la palabra imputación- representan aproximadamente un 5% de los más de un millar de personas que integran el cuerpo. ¿Son todos los policías locales corruptos? La respuesta es un no, tajante, pero esta minoría se ha convertido en un cáncer que deteriora la imagen del cuerpo.

Aquí no hay ninguna caza de brujas, por mucho que el sindicato mayoritario en la Policía Local ondee esta bandera, acusando a los medios de comunicación de estar detrás de esa supuesta campaña de desprestigio. Los que desprestigian el uniforme no son los periodistas, son esos agentes que supuestamente filtran los ejercicios de las oposiciones para favorecer a los familiares de los mandos y de los sindicalistas; los policías que cobran ilegalmente tasas municipales defraudando a las arcas municipales, o los policías que presentan documentos falsos para cobrar dietas por asistir a juicio. Detrás de esos delitos están policías, no informadores. Siempre es más fácil matar al mensajero que asumir las propias responsabilidades.

Yo creo en la Policía Local de Sevilla. En la Policía que trata con educación a los ciudadanos, no con arrogancia ni chulería. La que ayuda a los vecinos que los están pasando mal, la que corre en su auxilio cuando hay un accidente de tráfico dentro de la ciudad. La que atiende a los turistas que, desgraciadamente, han sido víctimas de un robo o de otro delito. La que ayuda a los vecinos en un caso de incendio, etc. etc. Los ejemplos son innumerables. No se puede juzgar a todo un colectivo integrado por más de un millar de personas por la conducta de medio centenar…

Pero tampoco se puede salir en esa defensa a ultranza de esa minoría enjuiciada. El defensor del Ciudadano, José Barranca, acertó nuevamente en su diagnóstico. Barranca volvió a cargar contra el sindicato mayoritario de la Policía Local, al que considera responsable de la mala imagen del cuerpo. En la presentación de la memoria de su oficina ante el Pleno del Ayuntamiento, Barranca aseguró que “hay un grupo de policías que les hace daño a sus compañeros”.

Y añadió: “Jamás fui ni iré contra la Policía Local, que cuenta con un grupo fenomenal de profesionales, pero hay quienes les hacen daño”. Barranca agregó que un “profesional de la seguridad no puede montar el pollo en un salón de plenos de manera estrambótica, o atender a un ciudadano con una mascarilla puesta”, en referencia a las múltiples protestas emprendidas por el sindicato mayoritario.

Su radiografía llegaba a la siguiente conclusión: “El sindicato es un mal endémico, un grupo de señores acomodados que le hacen la vida imposible a la corporación que sea. Y eso lleva así toda la vida. La ciudadanía está harta de que este grupo mande en la Policía Local. Señores, si de verdad son una minoría, toménse medidas”, demandó.

Barranca defendió también el trabajo del Grupo Especial de la Policía (Gepol), la unidad que investiga los asuntos internos en el cuerpo. “La Gepol le da lustre a la Policía Local, pero ha sufrido una campaña de acoso y derribo porque molesta al sindicato”, aseveró Barranca.

Hoy más que nunca la Policía Local de Sevilla necesita la Gepol, una unidad que pese a las críticas ha sido avalada tanto por la Fiscalía como por el juez que ha investigado la filtración de las oposiciones y por la Audiencia de Sevilla, que ha destacado el rigor y la profesionalidad de su actuación. Pero el delegado de Seguridad del Ayuntamiento, Juan Carlos Cabrera, se ha plegado a los intereses del sindicato y está decidido a acabar con esta unidad de Asuntos Internos cuando sus efectivos acaben la investigación sobre las irregularidades en la Feria de 2014, es decir, dentro de un mes aproximadamente. El Consistorio asegura que va a regular la creación de esta unidad de Asuntos Internos, para que esté integrada en la RPT (Relación de Puestos de Trabajo) del Ayuntamiento. El problema es que esa unidad debe estar formada por personas totalmente independientes y ajenas al ámbito de influencia del sindicato -que es de amplio espectro-, lo que resulta harto complicado. ¿De qué serviría crear una Gepol amiga? ¿Investigarían igual que la actual?

El cáncer de la Policía Local es el mismo que afecta a otros tantos ayuntamientos andaluces y no se puede tratar con cuidados paliativos. Hay que cortar por lo sano, caiga quien caiga.

 
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