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2016

EPÍSTOLA MAGALLÁNICA PDF Imprimir E-mail

EL MUNDO / 12/3/2016

CARLOS MÁRMOL

ESTIMADO prócer y acordado regidor: Sevilla es la ciudad de la doblez y los sobrentendidos. Un predio húmedo de brea, pez, sebo y aceite donde el cinismo se practica como si fuera una de las artes de la marinería. Al contrario de lo que cree el vulgo, esta variante de la impostura no es rebeldía. Supone, más bien, conformismo: el de quienes creen que nada importa si, a cambio de no mover un dedo, se ahorran litigios y, de camino, igual recaudan alguna dádiva de provecho gracias a las desgracias del prójimo. El método corriente, V.M. lo ha padecido, es ponerse de perfil, mirar para otro lado, guardar silencio y simular no conocer a quien te saluda por la calle. Wilde dejó dicho que un cínico es aquel que cree saber el precio de todas las cosas pero ignora el valor de las más importantes. Ambos conocemos a hidalgos incapaces de comprender que hay cosas que no están en venta. La historia de la Fundación Atarazanas, convertida en un cascajo, es un ejemplo. Nacida gracias a un grupo de profesionales que querían resucitar el astillero de Yndias, ha terminado como un barco a la deriva comandado por dos grumetes -Núñez y Crespo- con aires de almirantes. No sólo llevan casi un decenio viviendo de nuestra hacienda, sino que, a la menor ocasión, han dejado tirados -y otros espantos peores- a los primitivos patronos que les dieron su confianza y una parte de sus ahorros. En vez de ser objeto de reprobación, hemos visto a una parte de la Sevilla oficial, indígenas emplumados incluidos, dedicarles parabienes. Detrás de su teatral desinterés latía la codicia fenicia que termina por malversar el sueño de quienes buscaban una ruta equivocada hacia el Trópico. En esta Verdadera e Increíble Historia de los centinelas de las Atarazanas quedan por aclarar algunos puntos. El primero compete a su antecesor, Zoido, que dio amparo institucional y monedas de oro a Núñez & Crespo Asociados. ¿Engañaron al exalcalde o se dejó engañar cuando lo llevaron a besar el anillo del Pescador? La segunda le afecta a V.M. dada su condición de presidente de la Red de Ciudades Magallánicas y administrador del Pabellón de Colombia que Núñez & Crespo Asociados okupan sin protocolo sancionado. ¿Piensa seguir otorgándoles cobijo en sede municipal? Sevilla merece tener embajadores con credenciales auténticas. Y las únicas cartas que lo permiten son las de la honestidad. Lavarse las manos, según nuestra Sancta Iglesia, madre y maestra, equivale a actuar como Pilatos. V.M. sabe que en esta causa lo que se dirime no es una opinión, sino la decencia. Suya es la decisión, mosén. Nuestro, el juicio. [Compuesta a bordo del inexistente galeón de las Atarazanas Reales a 12 de marzo de MMXVI. Año del Señor, como todos].

 
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