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15

Jul

2016

LOS SEVILLANOS SON PASOTAS Y ESTÁN PERDIENDO SU CIUDAD, PERO SON LO MEJOR DE SEVILLA PDF Imprimir E-mail

ABC SEVILLA  / 10/6/2016

JESÚS ÁLVAREZ

El filólogo norteamericano Jerry L. Johnson (Iowa, 1938) vino a Sevilla en 1971 a investigar la vida y obra de Juan Ramón Jiménez con una beca Fullbright. Aunque luego volvería a la Universidad de Virginia, donde culminaría su doctorado, la capital de Andalucía volvería a cruzarse en su camino en 1987 cuando fue elegido agente consular de Estados Unidos en Sevilla, puesto que desempeñó durante 25 años, hasta su jubilación. Casado con una salmantina, lleva 40 años entre nosotros y aquí ha criado a sus dos hijos. Tiene seis nietos y viaja dos veces al año a EE.UU. para verlos. Jerry L. Johnson es uno de los tres mil norteamericanos que viven en Sevilla, entre los que hay empresarios, profesores, estudiantes, ejecutivos y abogados.

En una entrevista con ABC asegura que Sevilla ya no es lo bonita que era cuando él llegó hace 40 años. «Sevilla sigue teniendo muchas cosas bonitas, es como un gran museo, pero el marco, es feo. Decir que Sevilla es ahora la ciudad más bonita del mundo es simplemente mentira».

Johnson dice que «la ciudad ha cambiado mucho. Vas por la calle Sierpes y hay baruchos, güisquerías, gazpacherías y todo tipo de baraturas. Se va perdiendo Sevilla y los sevillanos no hacen nada».

//sevilla.abc.es/media/sevilla/2016/07/10/s/ Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla " alt="Jerry L. Johnson" style="margin:0px;padding:0px;outline:0px;vertical-align:baseline;display:block;background:transparent">Jerry L. Johnson

 

Y añade: «Todo se justifica por la mano de obra y yo entiendo que hay que vivir de algo, pero es que estais perdiendo lo que teneis. El sevillano tiene que aprender a exigir y a no ser derrotista ni a conformarse con lo que hay. El cambio de Sevilla, de recuperar esa esencia que tenía cuando ya la conocí, no vendrá por arriba, de los políticos ni de ningún alcalde», dice.

Y recuerda que «en Florencia estos días el pueblo se ha rebelado contra un McDonalds que quieren poner enfrente de la catedral. Los sevillanos deberían aprender de los florentinos, porque aquí hace 20 años que hay un McDonalds en La Campana. Allí no se consiente una hamburguesería enfrente de la Catedral», añade.

También dice que «no entiendo la manía que tienen ustedes, los sevillanos, a los árboles. Y me llama la atención tantos naranjitos que no dan sombra o tantas palmeras, que tampoco la dan, con el calor que hace en la ciudad.

Respecto a la fama de fiesteros y de vagos que tienen los sevillanos de Madrid para arriba, afirma: «Esa imagen se cultiva desde la época del Ministerio de Información y Turismo de Franco, pero aquí sabemos todos que no es verdad. Los sevillanos no son vagos ni mucho menos y aunque les guste la Feria yo conozco a muchos feriantes que se van del trabajo a la Feria y de la Feria al trabajo», dice.

A pesar de insistir en que «los sevillanos son unos pasotas», Johnson afirma que «los sevillanos siguen siendo lo mejor de Sevilla».

 
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