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Jue

05

Feb

2009

Galindo reduce la excavación del Patio de Banderas a una cata arqueológica PDF Imprimir E-mail
El alcaide del Real Alcázar, Antonio Rodriguez Galindo, salió ayer al paso de las críticas lanzadas por la Asociación en Defensa del Patrimonio Histórico (Adepa) al proyecto anunciado hace unos días de llevar a cabo una intervención arqueológica en el Patio de Banderas para constatar la existencia de restos históricos y estudiar la posibilidad de crear una cripta arqueológica desde donde puedan ser expuestos al público. Las críticas de Adepa se centraban en el hecho de que se anunciara la excavación del Patio de Banderas cuando otros proyectos similares siguen olvidados, caso de los restos del Castillo de San Jorge y alertaban sobre la posibilidad de que la intervención provocara cambios en la plaza.
Rodríguez Galindo aseguró ayer que el Patio de Banderas «no se levantará». Aunque a continuación precisa que las excavaciones que se van a iniciar en la zona «en breve» tras la pertinente autorización de la Junta, conectará las zonas en las que allá por los años 1976 y 1999 se produjeron sondeos arqueológicos, una en cada extremo de la plaza. Los trabajos, destaca el alcaide del Real Alcázar en el comunicado emitido ayer por el Ayuntamiento, se iniciarán en el área no pavimentada de la plaza, en la zona de albero, «a fin de provocar un daño mínimo en la misma, siendo una operación reversible, lo que significa que la plaza seguirá manteniendo su mismo aspecto una vez finalizados los estudios arqueológicos».
La intervención se incluye dentro del Plan Especial de Protección del sector Alcázar como una actuación «útil a la hora de planificar y avanzar en la protección y conservación del Alcázar. No plantea como objetivo la alteración de la plaza sino que justifica y reivindica sus valores patrimoniales».
De hecho, los trabajos en cuestión persiguen comprobar la existencia de restos detectada en las anteriores excavaciones realizadas en la zona y que sacaron a la luz vestigios romanos y de una antigua basílica paleocristiana. En el desarrollo de los trabajos se estudiará la posibilidad de construir una cripta arqueológica visitable en el subsuelo en la parte oriental de la plaza. «Esta posibilidad —señala Rodríguez Galindo— dependerá de la calidad de los restos y de las características técnicas del terreno, además de otros condicionantes». Para ello, se contará con la «suficiente información a fin de garantizar una decisión correcta, consensuada y lógica»,
La excavación, que se iniciará en breve, durará seis meses, tras los cuales se emitirá un informe arqueológico y, según el comunicado emitido por el Ayuntamiento, «se debatirán las propuestas que sólo en ese momento estarán sobre la mesa. Será un debato claro, lógico, abierto y tan productivo y necesario como lo fue en su momento la recuperación del Patio de las Doncellas», asegura el alcaide del Real Alcázar.
 
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