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06

Oct

2016

ECHA EL CIERRE TRAS MEDIO SIGLO LA REJA, EL GRAN BALCÓN A SIERPES PDF Imprimir E-mail

ABC SEVILLA / 16/8/2016

MANUEL MARÍA BECERRO

La Reja, uno de los restaurantes más tradicionales del Centro de Sevilla, echódefinitivamente el cierre hace apenas un par de semanas en el número 13 de la calle Santa María de Gracia, junto a Sierpes, sumándose a la larga lista de comercios señeros que abandonan su actividad y van desdibujando el casco histórico hispalense.

En el caso de La Reja, según ha podido conocer ABC a través de fuentes del sector servicios, el cerrojazo vendría motivado principalmente por una revisión muy al alza del precio de renta del antiguo alquiler, desprotegido ya por la Ley de Arrendamientos Urbanos. Además, algunos de los copropietarios del inmueble serían partidarios de la venta del local.

Tirando de hemeroteca, se puede comprobar que La Reja ya estaba funcionando como cafetería en los años 60. A finales de esa década, realizó una ampliación para abrir la primera planta como «whiskería» (por aquel entonces un negocio muy en boga) y ofrecer una opción de ocio nocturno en lo más medular de Sevilla.

 

Así pasó a denominarse «club» especializándose en la celebración decotillones de fin de año. A finales de los 70, y tras una importante inversión en luz y sonido, empezó llamarse «discoteca», aunque buscando un nicho de mercado muy familiar. «Para parejas y matrimonios» es como se publicitaba en el año 1981.

Progresivamente, y atendiendo a la demanda de la clientela, fue centrándose en restauración. Ya en el 82 ofrecía carnes y pescados a la brasa. Durante décadas a muchos turistas les ha llamado poderosamente la atención sus camareros, uniformados con chaqueta de rayas azul y blanca, sello distintivo impuesto por la familia Hernández, de la cercana confitería La Campana, muy vinculados empresarialmente a La Reja.

Cada cocinero fue imponiendo su criterio en el menú, que en el último tiempo era quizá más propio de un gastrobar que de un restaurante. Algunas de susantiguas tapas fueron muy aplaudidas por los amantes de la buena mesa. Muchos rememoran sus gambas con bechamel, que no desmerecían loscalamares en su tinta, los riñones o el rabo de toro. Y hay quienes salivan aún recordando su antiguo bacalao con tomate.

La Reja, sobre todo, ha sido un centro de difusión de la cocina tradicional sevillana y andaluza. Y un minarete privilegiado mucho más allá de la Semana Santa, porque desde los veladores de Santa María de Gracia se podía observar discretamente el apacible discurrir del día a día de la siempre populosa y colorida calle Sierpes.

Referencia cofrade y política

La Semana Santa es una de las que con más cariño recordará siempre La Reja, restaurante de referencia en la carrera oficial. Su ubicación, junto a La Campana, era inmejorable para ofrecer a los sevillanos y a los visitantestapas cuaresmales sin perder la primera línea, las sillas de privilegio. Y tan emblemático resultaba el sitio como peculiar la clientela que congregaba cada año.

También ha sido punto de referencia político, tanto de altos como de bajos vuelos. En 2005, el por entonces alcalde de Bormujos, Baldomero Gaviño, reveló que «Antonio Rivas [exdelegado de Empleo] estuvo hablando conmigo para la moción de censura de Bormujos. Fue en noviembre, en el restaurante La Reja, en La Campana, dos meses antes de la moción», detalló.

 
 
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