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Jue

05

Mar

2009

La futura sede de urbanismo podrá inaugurar se a partir del año 2012 PDF Imprimir E-mail
Después de 17 años de permanencia en unas caracolas impropias de un organismo público, la Gerencia de Urbanismo tendrá al fin una nueva sede diseñada por el Estudio Carbajal, un proyecto que, sin embargo, no estará finalizado hasta, al menos, tres años. En la actualidad, el proyecto base ya está redactado y pendiente de la aprobación de Urbanismo, por lo que queda todavía la redacción del proyecto de ejecución y la licitación de las obras (un proceso que llevará aproximadamente un año) y las obras, que se estima duren como mínimo unos 24 meses. Lo más probable es que la sede esté finalizada, como mínimo, en 2012. Eso sí, todo dependerá de la voluntad política de agilizar la construcción del nuevo edificio.

Por lo pronto, Urbanismo ya ha finalizado el estudio de detalle de la manzana en la que se ubicará el edificio (integrada dentro del Área de Reforma Integral Puerto Triana). En este estudio se establece, entre otros aspectos, la creación de la nueva calle López Pintado (que separará a la sede de Urbanismo de la futura torre Cajasol) y que servirá para la entrada al parking de dos plantas, válido para 439 plazas de vehículos y 85 de motos y bicicletas. La nueva sede, que Urbanismo compartirá con la Empresa Municipal de la Vivienda de Sevilla (Emvisesa), se ubica entre el Pabellón de la Navegación y el Edificio Expo (antiguo World Trade Center), en el solar donde se ubicó en su día el malogrado pabellón de los Descubrimientos. Además de las dos instituciones mencionadas, contará con un Centro de Estudios Metropolitanos con salón de actos, salas de exposiciones y seminarios, biblioteca y un área de exposición.

El edificio, cuya ejecución costará algo más de 72 millones de euros, tendrá una superficie de 25.563 metros cuadrados construidos sobre rasante y 17.443 metros cuadrados bajo rasante. El Estudio Carbajal, formado por el veterano y reconocido José Antonio Carbajal y sus hijos Nicolás y Rodrigo, ganó el concurso convocado por Urbanismo el pasado marzo de 2007 con un proyecto que pretende "configurar un recinto de cómoda accesibilidad y claro control, con recorridos internos fácilmente indentificables por los usuarios y visitantes, confortable en sus espacios de trabajo y flexible y versátil". Será un edificio de cuatro plantas (bajo más tres) y fachada de piedra natural, hormigón blanco y chapas microperforadas de aluminio y acero para tamizar la luz.

La nueva sede de Urbanismo supondrá un contraste con la futura torre Cajasol diseñada por el arquitecto norteamericano de origen argentino César Pelli. Frente a este rascacielos de 178 metros de altura y 43 plantas, de marcado estilo internacional, el Estudio Carbajal propone un edificio "basado en la tradición arquitectónica sevillana y andaluza", con amplios patios, zonas ajardinadas, láminas de agua, ventilación e iluminación natural y una altura moderada. Dos modelos bien diferentes de concebir la arquitectura.

"Queremos que sea un edificio que beba directamente de la rica tradición constructiva de Andalucía y Sevilla, pero con un lenguaje contemporáneo. No nos interesaba un proyecto que pueda ser exportable a Fráncfort (por poner un ejemplo)", afirma José Antonio Carbajal. Esta filosofía se observa de manera nítida en la entrada, inspirada en las de las antiguas casas-palacios sevillanas (antes de los cambios sustanciales producidos en el siglo XIX). El estudio ha concebido esta puerta como una gran L ("en codo"), de manera que el visitante entra por un pasillo "oscuro y angosto" para desembocar, de repente y sin previo aviso, en el gran y luminoso patio central. Este modelo recuerda tanto a la renacentista Casa de los Pinelo (con su casa-puerta que oculta la riqueza de su patio central) como a las arquitecturas romana y árabe, amigas de esconder la riqueza del el interior con fachadas sumamente austeras. Los patios ajardinados entroncan también directamente con esta filosofía de inspiración en el pasado. "En líneas generales, quisiéramos haber proyectado una edificación entrocada en nuestra cultura arquitectónica más próxima, nuestro clima y nuestras formas de habitar. Quizás nuestras ciudades estén necesitadas de nuevas arquitecturas con raíces. Ante la abundancia de edificaciones descontextualizadas, quizás estén necesitadas de propuestas contemporáneas que, manteniendo ciertos vínculos con el pasado, puedan identificarse como propias", indica Carbajal.

La flexibilidad es una de las premisas con las que se ha pensado el edificio. Por lo pronto, el diseño de sus interiores ha tenido en cuenta los posibles cambios de organigrama que se puedan producir en un futuro. Para ello, la tabicación de los espacios se ha resuelto con mamparas que puedan cambiar fácilmente de ubicación para crear nuevos espacios. Asimismo, se ha contemplado la construcción de "puentes-corredores" entre las distintas alas del edificio (separadas siempre por patios ajardinados), de manera que "si algún servicio lo demandara pueda extenderse en un determinado nivel a varias alas". Para mayor comodidad de funcionarios y visitantes, los circuitos por los que se mueven ambos son completamente independientes. Todas las áreas de trabajo estarán en contacto con espacios ajardinados y cuentan con ventilación e iluminación natural.

Las cubiertas de la futura sede de Urbanismo, para garantizar el ahorro energético, albergarán una "gran celosía" de panales fotovoltaicos que servirán también para dar sombra a los diversos patios del edificio. El inmueble, además, tendrá cafetería y guardería, dos dotaciones muy demandadas en la Cartuja.
 
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