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Jun

2017

VUELVEN LOS ESPACIOS DUROS A SEVILLA PDF Imprimir E-mail

DIARIO DE SEVILLA / 2/6/2017

ENRIQUE FIGUEROA

La salud, la ecología y la sociabilidad son cuestiones esenciales que forman parte de la agenda de los proyectos de desarrollo de las ciudades. El reto está de pasar de planteamientos genéricos, que a veces rayan la repetición compulsiva de espacios teóricos comunes, y de la firma continua de acuerdos, a la realización de proyectos concretos para la transformación de la realidad de nuestras ciudades, superando desigualdades e inequidades, alcanzando escenarios urbanos ecológicos, saludables y sociales. En el año 2015, la Cumbre de Desarrollo Sostenible estableció los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible. El Objetivo 11 está dedicado a las ciudades: "Conseguir que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles". La Conferencia de las Naciones Unidas sobre la Vivienda y el Desarrollo Urbano Sostenible (Hábitat III, Asamblea de las Naciones Unidas) de 2015 constituyó una aportación importante para la sostenibilidad y la calidad de vida de las ciudades. En Quito, en octubre de 2016, se ha establecido una nueva agenda relativa a la salud urbana en la reunión Health as the Pulse of the New Urban Agenda. Se pone de manifiesto la necesidad de una nueva agenda urbana, donde las ciudades sean espacios ecológicos, saludables, sociales e inclusivos, con capacidad de respuesta (resiliencia) ante los sucesos globales que se avecinan, como el cambio climático y las migraciones. En el mes de marzo se han desarrollado en Sevilla las Jornadas multidisciplinares Sevilla ciudad sostenible. De los orígenes del jardín al sistema verde urbano, inscritas en el ciclo Agua, Paisaje y Ciudadanía (APC), organizadas por el Ayuntamiento de Sevilla y la Empresa Metropolitana de Abastecimiento y Saneamiento de Aguas de Sevilla de Aguas (Emasesa). Entre sus conclusiones se plantea que los parques y jardines de la ciudad, así como el arbolado viario, se configuran como equipamientos sociales que, además de contribuir a la recreación de los ciudadanos y ser atractivo para los visitantes, prestan imprescindibles servicios ecológicos y otras funciones públicas, como la salud, la cohesión social, la inclusión y el bienestar. Hace pocos días, organizada por el Defensor del Pueblo Andaluz, en la Fundación Cajasol, se ha celebrado la jornada Los gobiernos locales ante la nueva agenda urbana. En ella se puso de manifiesto que hay que pasar a la acción inmediata desde lo local, partiendo de un conocimiento detallado de la situación en relación con aspectos ecológicos, de salud y sociales de cada barrio, a través de un modelo de ciudad. El Ayuntamiento de Sevilla, presidido por Juan Espadas, tiene el reto de cambiar la ciudad eliminando inequidades y desigualdades. Todos los barrios deben estar dotados de espacios ecológicos, saludables y sociales para una convivencia inclusiva. Es un horizonte que tiene el alcalde de Sevilla, para lo cual hace falta un modelo de ciudad, más allá de teorías genéricas, adaptado a nuestra realidad, así como ideas concretas, colaboraciones profesionales adecuadas, por ejemplo, a través de las universidades, y medios económicos, además de la decisión firme del Ayuntamiento de recorrer este camino que, para el futuro de Sevilla, es el único. Recientemente se ha abierto al público el nuevo Paseo de Marqués de Contadero. La evaluación ecológica inicial realizada por nuestro grupo de investigación, y de la que dio cuenta Diario de Sevilla (27 de mayo), pone de manifiesto la inadecuación ecológica de la obra. ¿Dónde está la sombra y el agua? ¿Dónde los bancos adecuados? A los 25 años de la Exposición Universal, vuelven los espacios duros. La obra realizada ha tenido además un sobrecoste que ha asumido el nuevo Ayuntamiento. Pero la cuestión es que no es una actuación de este Ayuntamiento, es una herencia, que tendrá un coste económico hoy para su corrección. No está la ciudad para mitigar errores anteriores de diseño, con la necesidad de inversiones que necesita para los barrios con desigualdades. Pero la herencia recibida por Juan Espadas no acaba con el Paseo del Marqués de Contadero. Pensemos en la calle Almirante Lobo o el espacio público de Plaza de Armas. Esta situación no debería volver a ocurrir, no se pueden hacer este tipo de actuaciones, que luego hay que corregir, con las necesidades que tiene esta ciudad para volver ecológicos, saludables y sociales cada uno de su barrios. Además del centro de Sevilla, hay otra Sevilla. Pensemos en ella y actuemos en consecuencia.

 
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