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2017

FRANCOS UN OASIS ENTRE FRANQUICIAS PDF Imprimir E-mail

DIARIO DE SEVILLA / 25/6/2017

JUAN PAREJO

Comercio tradicional frente a marcas internacionales. La calle Francos, y su entorno, se ha convertido en un verdadero oasis en el que no sólo se conservan tiendas centenarias, sino que surgen nuevas apuestas impulsadas por empresarios sevillanos. Se trata del contrapunto más claro en el centro al principal eje comercial, conformado por las calles Tetuán y Velázquez, donde se instalan las principales franquicias, principalmente marcas de moda. Francos ha sido también el refugio de muchos empresarios locales que durante la crisis han optado por abrir sus negocios aquí.

Las tiendas de la calle Francos tienen nombre y apellidos, evidenciando la clara apuesta de los empresarios locales, como la camisería de Ana Valencia o la tienda de Raquel Terán, de trajes de flamenca. Tras un tiempo en el que la calle pasó por periodos de decadencia, hoy ha recuperado su pujanza y son pocos los locales que permanecen cerrados. La mayoría de los comercios que funcionan en Francos cuentan con el valor añadido de ofrecer un género que prácticamente sólo se puede encontrar en ellos. Es el caso de Casa Rodríguez, de artículos religiosos; y de la Cordonería Alba. Son dos tiendas centenarias que ofrecen una artesanía única que es demandada desde muchos lugares de Andalucía y del resto de España.

LA ASIGNATURA PENDIENTE DE FRANCOS ES EL DESOCUPADO EDIFICIO DE PEYRÉ
Francos, como destaca el presidente de la asociación de comerciantes Alcentro, Enrique Arias, conforma un eje comercial prácticamente único en España: "Desde Francos, siguiendo por Álvarez Quintero, la Plaza del Pan, Lineros, Puente y Pellón, la Encarnación, Regina, Feria y la Macarena, discurre el eje tradicional del comercio de la ciudad. Es, sin duda, una zona muy potente e importante que conserva un sabor muy especial".

La esquina de Francos con la Cuesta del Rosario fue el lugar elegido en 2015 por el obrador La Despensa de Palacio para instalar su primera oficina fuera de Estepa. Esta firma de dulces, chocolates, mantecados y otras delicatessen conserva la mejor de las tradiciones reposteras. En Francos también se puede encontrar otras dos tiendas con productos gourmet y una oleoteca. En el tramo final, tres empresarias abrieron hace dos años la tienda Curadas de espanto, un espacio que vende productos para enfermos de cáncer con la idea de hacer sentir mejor a la persona que lo padezca.

Firmas clásicas que también se encuentran en Francos son Jardilín, la corsetería Iruzubieta, la guantería Pino, la corsetería Modelo, los Caminos o los Almacenes Velasco. Todos ellos son históricos del comercio sevillano. "Por eso el centro de Sevilla es tan potente. Además de las grandes marcas que se instalan en Tetuán o Sierpes, tenemos este comercio tradicional pujante. Unos complementan a los otros", explica Arias.

El único lunar de Francos es el edificio vacío que fuera de Tiendas Peyré. Se trata de una gran superficie comercial que no cuajó en su día. Hace un año se habló de un interés del Consejo de Hermandades por instalar ahí el museo de las cofradías, una idea que no ha prosperado.

El presidente de Alcentro señala que la crisis provocó que se perdieran muchos comercios en los barrios y el centro, con calles como Francos o Alcaicería, han funcionado como refugio para estos empresarios. También influye la menor renta que tienen que pagar aquí.

El caso de Francos es el opuesto al de Tetuán, Velázquez o Sierpes. Hace unos días salió un estudio que confirmaba que estas calles se mantienen entre las más caras de España, con un precio del alquiler que se sitúa en los 1.620 euros/metro cuadrado. Blas Matitos, responsables de locales comerciales de Inerzia, explica las diferencias: "Francos es una calle atípica. Mantiene un espíritu muy tradicional. Es una calle secundaria, pero clásica. Está por debajo del primer nivel comercial, como le sucede a San Eloy, por eso no aparece en los estudios que se hacen". Los locales no tienen mucha rotación, puesto que están ocupados por esos comercios de toda la vida: "No están sujetos a la moda ni a los ciclos de franquicias. Tienen un público muy sectorizado, fundamentalmente es minoritario y local".

En el principal eje comercial de Sevilla, que va de la Plaza Nueva a la Campana, apenas hay locales vacíos. Tan sólo está el de la joyería Félix Pozo, al principio de O'Donnell. "Hay firmas esperando para entrar. Los precios de los alquileres están subiendo pero levemente, puesto que apenas hay rotación", resume Íñigo Galán, director general de Inerzia.

 
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