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2017

DEBE HABER MAS CONTROL DE LA VENTA DEL ALCOHOL A MENORES PDF Imprimir E-mail
MOVIDA

CORREO DE ANDALUCÍA / 2/10/2017

MANUEL J. FERNANDEZ

¿Cómo afecta la botellona a los vecinos de la plaza de San Leandro y su entorno más próximo?

—Es un mal endémico de la plaza. Si bien, de un tiempo a esta parte se ha vuelto más agresivo, en el sentido de que quizás antes tú le decías algo a los chavales y se callaban pero ahora incluso se encaran con los que le recriminan sus actitudes. Hablamos de la botellona tradicional. No es movida como ocurre por ejemplo en la Alfalfa o el Arenal. Aquí llegan los chavales que salen de clase, se compran sus litronas o lotes de bebidas en la calle Francisco Carrión Mejías, o bien lo traen desde casa, y se ponen a beber. Y no me refiero a los establecimientos de la plaza que sí cumplen con todas las normas y los horarios de cierre. Además es los lunes, los martes, los miércoles, los jueves... y a cualquier hora del día.

—Hace unos meses se movilizaron y se logró algún avance...

—Sí, primero enviamos un escrito al distrito. Luego al delegado del distrito y al alcalde. Al ver que nadie contestaba, mandamos ese mismo escrito a todos los grupos municipales, incluido también el PSOE. Sólo nos llamó el PP, que vino y convocó a los medios de comunicación. También Ciudadanos, que dijo que tomaba nota. Luego el distrito se picó y se pusieron en contacto con nosotros. Durante unos meses, antes del verano, empezaron a verse coches de Policía por la zona.

—¿Y qué ha pasado?

—Que durante el verano, como no hay clases, ha bajado la incidencia y también ha dejado de venir la Policía. Ahora, en septiembre, ha vuelto a estar tomada la plaza por la botellona.

—¿Qué proponen los vecinos?

—Que se haga cumplir la ley. Que se respeten las normas y que haya más presencia policial. Igual que, por ejemplo, hay cada noche un coche patrulla en la Alfalfa. Que se proyecte un parque infantil junto a la fuente para que esto se llene de familiares con niños como ha ocurrido en la plaza Cristo de Burgos. Ello alejaría la botellona de este entorno.

—Los vecinos de la calle Ensenada e Imperial son los grandes perjudicados...

—Las calles están llenas de manchas. La suciedad de los orines y los vómitos está incrustada en el pavimento. Es una vergüenza. Hemos llamado a Lipasam pero no vienen. Esto necesita una limpieza a fondo porque estamos en pleno centro de Sevilla. En la calle Imperial, la gente no respeta el prohibido aparcar y estacionan sus vehículos sin más. Para ello mueven las rocas de sitio. Hemos pedido que instalen pivotes para que no lo puedan mover. En la fuente de la Pila del Pato se puede ver a indigentes lavando la ropa. Hace ocho meses hubo hasta una barbacoa. Es un descontrol total.

 
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