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ALCALDES DEL ALJARAFE HACEN PIÑA PARA PEDIR LA AMPLIACIÓN DE LA LÍNEA C-5 PDF Imprimir E-mail

CORREO DE ANDALUCÍA / 22/11/2017

MARÍA JOSÉ  GARCÍA 

La consecución del Cercanías del Aljarafe, la línea C-5, es la historia del nunca acabar. El tramo que ahora está en servicio, entre Benacazón y Jardines de Hércules, se inauguró en marzo de 2011, hace ya más de seis años, pero hasta llegar a esa fecha tan deseada hubo que luchar mucho y muy duro. La persona que más trabajó para que el Aljarafe norte tuviese una buena conexión ferroviaria con la capital fue el socialista Juan Escámez, el que fuera alcalde de Sanlúcar la Mayor y presidente de la Mancomunidad de Municipios del Aljarafe. Desde 2003, junto con otros regidores de la comarca, Escámez comenzó a realizar gestiones y mantuvo numerosos contactos a todos los niveles para que la línea C-5 fuese una realidad. Su deseo se cumplió, aunque él no lo llegó a ver. Murió 14 meses antes de la inauguración del Cercanías del Aljarafe.

Este tramo de 32,6 kilómetros –Benacazón, Sanlúcar la Mayor, Olivares, Villanueva del Ariscal, Albaida del Aljarafe, Salteras, Valencina de la Concepción, Santiponce, Camas y Sevilla– requirió una inversión de 52,7 millones de euros, para dar servicio a aproximadamente 80.000 habitantes.

Para la C-5 se aprovechó la línea ferroviaria de Sevilla-Huelva y se tuvieron que construir cuatro nuevas estaciones: Camas, Valencina-Santiponce, Salteras y Benacazón, y se rehabilitaron las de Sanlúcar la Mayor y Villanueva del Ariscal-Olivares.

Este Cercanías del Aljarafe, sin embargo, no cubre a todo el arco norte de la comarca, se han quedado fuera localidades por las que el ferrocarril discurre muy cerca, como son Pilas, Huévar del Aljarafe, Carrión de los Céspedes, Castilleja del Campo, Villamanrique de la Condesa y Aznalcázar.

Estos municipios no se quedaron con los brazos cruzados y no se conformaron con su exclusión de este servicio. Desde 2012 se pusieron manos a la obra para conseguir la ampliación del Cercanías. A la cabeza de esta reivindicación se puso la por entonces alcaldesa de Aznalcázar, la socialista Dolores Escalona, y su primera teniente de alcalde y edil de Urbanismo, Manuela Cabello, ahora regidora de la localidad. Cabello en 2012 remitió una carta al Gobierno central y a la Junta de Andalucía para solicitar la ampliación de la línea C-5, aunque previamente ya había presentado alegaciones al Plan de Ordenación de la Aglomeración Urbana de Sevilla (Potaus) en las que se demandaba el Cercanías.

Desde esas primeras reivindicaciones han pasado cinco años, pero la reclamación de estos municipios no ha quedado apartada ni ha caído en el olvido. Más bien todo lo contrario. Los seis alcaldes, de ideologías distintas –PSOE, PP e IU– han unido fuerzas para que su petición sea atendida con celeridad.

Los plenos municipales de estas localidades han aprobado la misma moción en la que se dirigen a las administraciones competentes para que la línea del tren de Cercanías C-5 llegue hasta la estación de Aznalcázar.

Exponen que estas seis localidades pertenecen a la Comarca de Doñana y tienen el objetivo común de «mejorar la comunicación, movilidad y accesibilidad de sus ciudadanos potenciando el transporte público colectivo, entre ellos el ferrocarril como uno de los menos contaminantes. Con la ampliación de esta línea hasta la estación de Aznalcázar se reduciría considerablemente el uso del vehículo privado para determinados viajes ligados al trabajo y los estudios».

Asimismo, en la moción recuerdan que la estación de Aznalcázar se ubica «en una zona privilegiada de la comarca, junto al corredor verde del Guadiamar, por lo que la ampliación de la línea C-5 hasta allí sería beneficioso para favorecer el flujo de turistas a la comarca, que podrían visitar nuestros municipios mediante el uso de un transporte no contaminante, evitando así la llegada masiva de vehículos privados a una zona de gran relevancia natural y paisajística».

De hecho, se recalca que el II Plan de Desarrollo Sostenible de Doñana se establece como orientación estratégica en el área de comunicación, movilidad y accesibilidad potenciar el transporte público colectivos, «especialmente el uso de los menos contaminantes como el ferrocarril».

Esta petición se apoya además en un estudio de

en el que se recoge que la ampliación de la línea C-5 beneficiaría a cerca de 30.000 ciudadanos y sin tener que realizar una gran inversión, «puesto que la infraestructura ya existe, las vías ya están en funcionamiento y solo habría que acondicionar las estaciones», se indica en la exposición de motivos de las mociones.

A este beneficio se suman otros aspectos positivos si la red de Cercanías se amplía: mayor cohesión territorial, reducción del tráfico en al A-49, menor riesgo de accidentes, más conectividad con otros transportes metropolitanos como el Metro, y facilitar el acceso a Doñana de forma respetuosa, entre otras ventajas.

Estas seis mociones se remitirán tanto al Gobierno central como al autonómico. En estos momentos, según fuentes del Ayuntamiento de Aznalcázar, ya se han mantenido contactos con el delegado territorial de Fomento de la Junta de Andalucía, Jesús María Sánchez González, quien se ha comprometido a fijar una reunión con la dirección general de Movilidad de la Junta de Andalucía, que, por ahora, no tiene fecha, aunque se espera que sea en breve.

El objetivo de este encuentro es que los seis municipios en bloque planteen la misma reclamación para hacer más fuerza.

Este sería un paso previo para contar con todo el respaldo de la Junta –de la Diputación de Sevilla ya lo tienen– para así ya solicitar una reunión con Renfe y Adif en la que plantear sus reivindicación de ampliar la C-5.

 
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