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2018

GRIETAS EN LOS OBELISCO DEL 29 PDF Imprimir E-mail

ABC SEVILLA / 13/1/2018

MANUEL RUESGA

El desprendimiento del pináculo más cercano al Consulado de Portugal en el verano de 2013 hizo saltar las alarmas. No hubo heridos, todo quedó en un susto y algunos daños materiales. Un equipo de bomberos colocó unas mallas que aún se conservan en los remates de los pilares. El percance dejó en evidencia el mal estado en el que se encuentran estos elementos debido al paso del tiempo, a su exposición continua al intenso tráfico de la zona y a la falta de mantenimiento municipal. La Gerencia de Urbanismo ultima ahora la restauración de unos agrietados obeliscos que conformaban la entrada principal al recinto de la Exposición de 1929.

En los últimos años se han realizado obras de reforma y remodelación del espacio entre la Glorieta de San Diego y el Casino de la Exposición. Algunos ejemplos son los trabajos en el monumento del Cid, la verja de fundición del antiguo cerramiento o la fuente principal que daba acceso a la muestra iberoamericana. Estas tareas de mantenimiento que se van a realizar durante cuatro meses cuentan con un presupuesto de 63.074 euros (IVA incluido) y no requieren de la autorización previa de la comisión provincial de Patrimonio Histórico.

En el informe elaborado por los técnicos de la Gerencia se detalla que existen daños con diferentes grados de repercusión debido a la variedad de los materiales de construcción de unos pilares de estilo neobarroco que, dependiendo de su importancia, tenían mayor porte y estaban más decorados. La patología más importante que presenta la piedra caliza es la erosión de su superficie y la existencia de fisuras. Otras patologías evidentes en la piedra caliza son la presencia de extensas capas de suciedad superficial y de biofilm, manchas derivadas del riego por aspersión de agua con alto contenido férrico, además de grafitis y restos de adhesivos.

 

La parte mejor conservada es el ladrillo. Aun así, se advierten daños muy focalizados consistentes en depósitos de suciedad, descohesión, fisuras e incrustación de elementos ajenos a la obra. Al ser la piedra arenisca el material más sensible de todos, es donde los agentes de deterioro han provocado los problemas de mayor envergadura hasta el punto de ocasionar el desprendimiento de elementos muy importantes en su composición. De los ocho pilares, sólo tres mantienen su coronamiento con un evidente riesgo de desprendimiento. Uno de los obeliscos de la puerta de María Luisa presenta una significativa fisura en su zona central.

La propuesta de intervención se ciñe exclusivamente a la ejecución de los trabajos de mantenimiento necesarios para asegurar su pervivencia. Las actuaciones de restauración (que conllevarían la reposición de las piezas que faltan en el coronamiento de los pilares) se posponen para una siguiente fase. Uno de los tratamientos propuestos es de limpieza y biocida, lo que servirá para eliminar la suciedad generalizada y otros depósitos mediante cepillado y escarpelo. Para frenar el proceso de descohesión de la piedra caliza y de la arenisca se impregnará hasta la saturación la superficie con silicato de etilo modificado en disolvente derivado de hidrocarburo. Los fragmentos con peligro de desprendimiento se coserán con varillas de fibra de vidrio corrugadas y adhesivo estructural a base de resina epoxi y cargas especiales sin disolventes. Los expertos realizarán un informe para detallar el número de piezas que faltan.

 
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