promo

Síguenos en Twiter

Banner
Banner

Mie

31

Ene

2018

BIRRIA DE SANTA CRUZ PDF Imprimir E-mail

ABC SEVILLA / 26/1/2018

ANTONIO BURGOS

El título no es una errata, sino mala lecha marca de la casa: desnatada, con calcio y sin lactosa, que es como se lleva ahora. No es una errata porque al Barrio de Santa Cruz lo han dejado entre unos y otros en Birria de Santa Cruz, y no es ni sombra de lo que fue, remanso de soledad por los callejones de Pimienta o Jamerdana, rumor de la fuente de la Plaza de Doña Elvira, empedrados cuesta abajo de Ximénez de Enciso hechos como para que resonaran los tacones de las mocitas de copla. Todo se ha envilecido y degradado de tal forma en esa birria de barrio que visitan tropecientos mil millones de turistas y con cuyos negocios cutres y lamentables hay sevillanos que están encantados, por la cantidad de puestos de trabajo (en precario) que crean, que me parece que lo único auténtico que queda y que responde a tal nombre son las misas en latín en la Escuela de Cristo o la Hermandad de Santa Cruz. Que para remate de los tomates, como sale el Santo Martes, este año me la ponen a la medida de cuanto la rodea en su templo: haciendo su itinerario al revés.

Me escribe un más que ilustre vecino del barrio, un resistente ante esta invasión que ni la de los franceses del Mariscal Soult, y me dice: "El barrio de Santa Cruz está en peligro. La situación es grave y al Ayuntamiento sólo le interesa la modernización de la calle Mateos Gago que conduce a la que llaman "Casa Fabiola", prescindiendo de sus vecinos. La campaña de retirada de tenderetes callejeros de exhibidores de delantales de faralaes, camisetas con rótulos pretendidamente humorísticos y expositores de postales fue una demagógica ficción para la Prensa, porque al día siguiente todo estaba como antes, convertido en un zoco intransitable. La turistización de este corazón de la ciudad nos traerá este año la transformación del Patio de Banderas, ya que tienen suficiente inversión para la malhadada cripta. Y no fue repuesta nunca la fuente que había en el centro del albero de la plaza y sus naranjos, fuente de la que no se sabe siquiera ni donde está, según el alcaide del Alcázar, que algo debería de saber. ¡Prontito le desaparece por arte de birlibirloque la fuente del Patio de Banderas a Romero Murube cuando era el alcaide conservador del Alcázar! Por otra parte, la hermosa casa colonial de la Plaza de Alfaro se convierte en lujoso hotel con encanto, destruyendo todo su interior, como he podido comprobar algunas mañanas. Y la noticia es también el nuevo hotel en la que se construyó como vivienda propia el arquitecto Juan Talavera de la plaza de Santa Cruz, donde ha funcionado hasta hace poco el restaurante La Albahaca que creó María Luisa del Vando, que junto con Pachi Bores tanto lucharon en la Asociación de Vecinos del Barrio de Santa Cruz cuando estos problemas, ya parece que irresolubles, empezaban a plantearse. El Ayuntamiento está a partir un piñón con hosteleros y comerciantes, pero se olvida de los vecinos de toda la vida. Algunos piensan marcharse del barrio, y muchos lo han hecho. Al paso que vamos, lo que no sea un hotel será un edificio de pisos turísticos, un horror. Otros resistiremos, porque vivimos en las casas de nuestros abuelos y sabemos que el barrio nos pertenece sentimentalmente a nosotros, no a quienes lo han ocupado y degradado, quitándole su propia esencia. La asociación de amigos y vecinos del barrio de Santa Cruz ya se ha manifestado en defensa de un "barrio vivo", y piden que su voz sea escuchada antes de reformar nada en la calle Mateos Gago, la de las intransitables aceras a causa de los veladores".

"Ay, barrio de Santa Cruz, con su luneta plateada", que escribió Carmelo Larrea en su bolero de las dos cruces. "Ay, birria de Santa Cruz, con turistas en manada", me atrevo a escribir ahora a modo de popurrí carnavalesco, haciéndome eco de cuanto lamenta este ilustre residente que tiene la desgracia de que la casa de sus abuelos haya caído en plena Zona Cero de la Degradación de Sevilla.

 
Informacion