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May

2018

LA POLICIA INVESTIGA UN TRAMA DE REVENTA DE ENTRADAS DEL ALCÁZAR PDF Imprimir E-mail

ABC SEVILLA / 24/5/2018

ALBERTO GARCIA REYES

Un cartel en una tienda de comestibles de la calle Miguel de Mañara alertó a los agentes del Grupo Giralda de la Policía Local, que patrullan la zona de paisanos: «Tickets guided visit. Skip the Line! Real Alcázar». «Entradas para visitas guiadas. ¡Sáltese la cola! Real Alcázar». Varias personas habían puesto ya en la pista a los responsables municipales de la venta de localidades a precios desorbitados utilizando ese señuelo, evitar la espera, que en el Alcázar es de horas en los días de mayor afluencia. De manera inmediata, los agentes filiaron al dueño de la tienda e iniciaron una investigación, ya que los tiques se estaban vendiendo a 25 euros pese a que el precio oficial es de 11,5. Más del doble.

Las primeras pesquisas, que están bastante avanzadas, han detectado que existe una trama de guías turísticos que obtiene entradas del Alcázar y las revende en la propia cola. Las fuentes de la investigación consultada aseguran que algunos de estos guías hacen una «caja» diaria que a veces supera los mil euros. Pero, ¿cómo consiguen las localidades, si la mayoría de ellas se vende por internet? La Policía sospecha que esta trama podría tener un acuerdo tácito con algún responsable de las taquillas para adquirir las entradas por vía extraoficial, lo que les permitiría lucrarse de una actividad ilícita. La investigación está siendo realizada de manera conjunta por la Policía Local y funcionarios de la Delegación de Hábitat Urbano.

Anuncio de la venta de entradas para el Alcázar evitando la cola, en una tienda cercana al monumento
Anuncio de la venta de entradas para el Alcázar evitando la cola, en una tienda cercana al monumento - ABC
Durante una acción realizada el jueves de la semana pasada en la propia cola de acceso por la Puerta del León, los agentes requisaron 600 localidades a guías oficiales que las estaban ofreciendo a los turistas. Todos estos tiques estaban supuestamente vendidos por internet, pero en un primer rastreo realizado no constan grandes ventas para grupos organizados de este tipo.

 

Desde el Ayuntamiento confirmaron ayer a ABC que la investigación sigue abierta y que en los últimos días se ha avanzado en una nueva línea, ya que «se han registrado denuncias de posibles tratos de favor a determinados grupos en las colas». Además, «la Delegación de Hábitat Urbano y la de Seguridad están revisando todos los procedimientos de venta de entradas y las colas para realizar los cambios necesarios para frenar por completo este tipo de situaciones irregulares». El Ayuntamiento también aclaró que «las actuaciones urgentes que se están estudiando irían desde la introducción de medidas correctoras en la cadena de venta, a cómo se distribuyen los grupos y entradas alrededor de la puerta de acceso», y aseguró que «el gobierno será contundente con estos actos que ahora se acaban de descubrir».

El Alcázar pone a la venta 750 entradas cada hora, de las que 600 se venden por internet y 150 en la taquilla. En teoría, los guías oficiales sólo pueden adquirir la mitad de estas 150, pero la Policía ha detectado que todos los días quedan entradas de este paquete sin vender. Sin embargo, varios guías y una tienda próxima las ofrecen por 25 euros y sin cola. Las fuentes consultadas indican que todos los implicados suelen reunirse a primera hora de la mañana en la Puerta del León y se reparten las entradas disponibles en la taquilla. Es decir, compran todas las que hay a la venta para todo el día, por lo que ningún otro guía ajeno a este grupo puede conseguir localidades. A partir de ese momento, siempre según fuentes de la investigación, los integrantes de este grupo van recorriendo la fila de visitantes y ofrecen la entrada y la visita guiada a 25 euros por persona. El precio oficial es de 11,50 para el público general y 3 euros para jubilados.

Los investigadores sospechan también que los constantes apagones eléctricos que se han producido en el Alcázar durante los últimos meses han facilitado la labor de esta trama, ya que se tienen que emitir las entradas de forma manual y el control informático desaparece. En esos casos, es imposible saber cuántas entradas se han vendido y a quién. La Policía tiene otra línea de investigación enfocada a obtener toda la información posible sobre este proceso, ya que los ingresos obtenidos por los investigados son muy cuantiosos.

Además, el Alcázar tiene otro problema añadido en las taquillas: la gestión de la venta de entradas está delegada en los responsables de la empresa de seguridad subcontratada. Ellos son los que manejan el sistema y la recaudación, no personal del propio monumento, por lo que el control por parte de la dirección no es directo. Cada día, esta empresa elabora un informe con los ingresos de la jornada y el número de tiques vendidos, pero no existe fiscalización interna porque el Alcázar no tiene funcionarios dedicados exclusivamente a las taquillas.

La imagen para los turistas es, por lo tanto, muy mala. Pagar el doble a un reventa para evitar una cola en un edificio público... Picaresca del siglo XXI.

 
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