promo

Síguenos en Twiter

Banner
Banner

Mie

13

Jun

2018

LA COMISARIA DE LA GAVIDIA, QUINCE AÑOS DE ABANDONO PDF Imprimir E-mail

ABC SEVILLA / 9/6/2018

JAVIER MACÍAS

Cuando el 9 de junio de 2003 la comisaría de la Gavidia ponía fin a su actividad por el pésimo estado de conservación del edificio, la pregunta era cuál sería su futuro. Hoy, quince años después, aún no hay respuesta a esa cuestión. En todo este tiempo, se ha convertido en un símbolo de la desidia política y se ha utilizado como arma arrojadiza entre administraciones, que no sólo no han sabido encontrar un proyecto en firme para el edificio sino que, además, han puesto todos los obstáculos posibles para que, en la actualidad, siga siendo un foco insalubre, hogar de indigentes y un agujero económico. Por ahí se han ido millones de euros en contratos de mantenimiento y seguridad y, sobre todo, por lo que tuvo que abonar el Ayuntamiento en 2006 al Estado —9,9 millones más la cesión de cinco solares valorados en 2,3 millones— para hacerse con la propiedad (y que sigue pagando mediante un canon a Interior).

Cuando fue clausurada la comisaría diversos grupos conservacionistas consiguieron que la Comisión de Patrimonio lo valorara como un referente del funcionalismo sevillano de los años sesenta. Está protegido urbanísticamente por el PGOU con un grado C y fue incluido por la Ley de Patrimonio Andaluz de 2007 como bien de catalogación general. Esto ha generado un debate durante todos estos años sobre si se podría o no derribar el edificio.

Pero, además, cuando se han ido planteando diversas ideas para dotarlo de un uso acorde a su importancia geográfica y tamaño, se ha boicoteado. Un ejemplo fue la iniciativa del anterior alcalde, Juan Ignacio Zoido, que propuso destinarlo como área comercial. La propuesta fue tumbada por la Comisión de Patrimonio de la Consejería de Cultura, que se agarró a la idea que tenía Zoido de construir un aparcamiento rotatorio en la Alameda. El PGOU lo impedía.

 

La Comisión de Patrimonio tumbó la propuesta de Zoido para convertir el edificio en un centro comercial
Sin embargo, no fue el alcalde popular quien propuso primero un centro comercial para la antigua comisaría. Paradójicamente, el gobierno en coalición de Monteseirín y Torrijos, en 2011, vio como solución destinarlo para el comercio, pese a que años antes el propio Ayuntamiento no consintió el cambio de uso del solar. Luego, en la oposición, PSOE e IU criticaron su propia propuesta. Entonces, se llegó a hablar de Primark.

Luego llegó Juan Espadas a la Alcaldía y, en un Pleno, se aprobó una moción de IU en la que se tumbaba definitivamente la modificación del PGOU promovida por Zoido para recalificar la Gavidia para destinarla a uso comercial, garantizando así su uso público y social.

Este galimatías tuvo un nuevo capítulo en 2017, cuando la antigua comisaría fue declarada como «lugar de memoria histórica» por la Junta, ya que sirvió durante el franquismo como «centro de detención y tortura». Por ello, colectivos de izquierdas promovieron una campaña para convertirlo en un centro de interpretación de la represión franquista, advirtiendo al alcalde que se opondrían a cualquier pelotazo urbanístico por su catalogación patrimonial y memorialista.

A todo esto, se le une otra gran losa que tiene el Ayuntamiento en la misma zona: la antigua iglesia de San Hermenegildo, que también está cerrada y abandonada. Un emplazamiento que llegó a plantearse como museo de las cofradías pero que no salió adelante ya que el Consejo de Hermandades no podía asumir la restauración.

Seis proyectos a concurso
El Ayuntamiento, entonces, comprendió que la mejor solución a la Gavidia era venderla con dos condiciones: que hubiera usos públicos y que se rehabilitara en la misma operación San Hermenegildo. Así, Espadas abrió un concurso de ideas al que concurrieron seis proyectos, tres de ellos para construir un hotel de lujo y otros tres para distintos usos sociales y comerciales. La intención de los promotores era la de adquirir el edificio, valorado en unos doce millones de euros, y rehabilitar al mismo tiempo San Hermenegildo como espacio cultural. Como informó ABC de Sevilla el pasado mes de noviembre, sólo dos de los ofertantes no aspiraban a la compra del inmueble sino a una concesión administrativa.

Entre los proyectos no hoteleros se encontraba un gimnasio, un cine y un centro social colectivo. Este último fue presentado por el Colectivo Entreadoquines, apoyado por Participa Sevilla e Izquierda Unida, y su intención era crear un espacio de investigación. La oferta que presentaba era de 9,5 millones de euros, aunque no contaba con financiación. Respecto al cine, la idea fue presentada por el Grupo Al Andalus. Pretendía convertir la antigua comisaría en salas de cine y teatro y un centro de ocio. Junto con Cada Films y FMA Arquitectos, pretendían una concesión administrativa. Respecto al centro deportivo, prevé también una tienda de material deportivo, una cafetería y otros usos sociales, además de dos piscinas cubiertas y un spa. Presentado por la empresa Forum Sport, la inversión planteada es de diez millones de euros.

El uso hotelero es el que más opciones tiene para ser el destino definitivo de la antigua comisaría
El pasado mes de enero, el secretario municipal tumbó el uso como superficie comercial y dejó abiertas sólo dos posibilidades: el gimnasio y el hotel. Y, concretamente, este último es el que cuenta a día de hoy con más posibilidades ya que el procedimiento administrativo es más rápido. Los tres proyectos presentados para destinarlo a un hotel son el de Barceló, Milenium y Activum. El primero pretende invertir 16 millones en el edificio y otros 12 por su compra, además de restaurar SanHermenegildo para usos culturales, aunque también deja en el aire usar este espacio para necesidades del hotel. El de Milenium, invertiría 12 millones para crear un gimnasio en la planta baja y, respecto a SanHermenegildo, propone destinarlo para el museo de la Semana Santa. Por último, el de Activum es el que más dinero ofrece: 12 millones por la compra y otros 20 por la construcción de este hotel de súper lujo.

Trámite con Interior
La tramitación urbanística para uso hotelero tardaría sólo seis meses, después de que Espadas acordara con la Junta el desbloqueo para la venta del edificio. Sería ahora en junio justo cuando se cumplen 15 años del cierre de la antigua comisaría. El último obstáculo que quedaba era el acuerdo con el Ministerio del Interior para canjear la carga del Estado que aún tiene el edificio por otro suelo en los terrenos de la Cruzcampo.

En frebrero de este año, Urbanismo aprobó la cesión de ese solar para la nueva comisaría de Nervión, que debía ser aceptado por el Gobierno central donde, curiosamente, el titular de la cartera era Zoido. Lo aceptó, pero solicitó a la Gerencia un cambio en los usos de dos parcelas. Un trámite menor pero que se prolongaría varios meses más, de modo que el canon que el Ayuntamiento abona al Estado se prorrogó un año más. Ahora, tras la moción de censura, será el nuevo ministro socialista Fernando Grande-Marlaska quien debe rubricar el canje, que supondría poner fin, de una vez por todas, al embrollo de la Gavidia. Quedaría sólo escoger qué proyecto es el más adecuado.

 
Informacion