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02

Nov

2018

Espadas pide investigar la venta de la casa del Patio de Banderas PDF Imprimir E-mail

ABC SEVILLA-ALBERTO GARCIA REYES-10.10.2018

El alcalde de Sevilla, Juan Espadas, envió ayer una carta a la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, para solicitarle que abra una investigación que permita esclarecer cómo se produjo la venta de la casa número 11 del Patio de Banderas, que era propiedad de Patrimonio del Estado y que actualmente está inscrita a nombre de un empresario de origen inglés. Tras la información publicada ayer por ABC sobre la pérdida de este inmueble, bajo el que los arqueólogos aseguran que están algunos de los restos históricos más antiguos del Alcázar e incluso de la propia ciudad —se cree que ahí puede estar el foro romano—, Espadas ha decidido pedir toda la información al Ministerio para averiguar si es posible recuperar la casa, que ha ido a parar a manos privadas en un procedimiento sin transparencia.

Además, el alcalde ha pedido formalmente a la ministra la cesión de las casas números 7 y 8, donde a comienzos de este verano se certificó el hallazgo del Palacio de Almutamid, levantado en el siglo XI, que se encuentra en un estado de conservación óptimo.

No obstante, la principal petición de Espadas en estos momentos al Ministerio es el esclarecimiento de aquella extraña venta que impedirá a los arqueólogos continuar con su plan de excavaciones en el principal monumento de la ciudad. ABC ha podido confirmar que la venta se produjo en febrero de 2016 por la cantidad de 682.800 euros. No hubo subasta, como exige la ley, ni publicación en ningún boletín oficial. El único documento de esta operación que según las fuentes consultadas consta en Hacienda es una orden ministerial dictada durante el mandato de Cristóbal Montoro. El comprador fue exactamente John Adrews Mackay, que era el arrendatario de ese inmueble desde 1962 y había estado pagando una renta antigua que no llegaba a los cien euros mensuales por ese alquiler. Esta persona se habría subrogado a otro alquiler anterior acordado por los propietarios de la Sevilla Water Works Company, que tenía ahí su sede.

Sin embargo, el Registro de la Propiedad certifica en estos momentos a través de una nota simple que el propietario de esa vivienda es John Mackay Adam, al parecer el hijo del comprador. Algunas fuentes aseguran que la venta se produjo como dación en pago por una antigua deuda que el Estado mantenía con la compañía de aguas, pero este extremo no está confirmado. En todo caso, el alcalde ya ha solicitado toda la información que consta al respecto para verificar si el proceso es reversible y se hizo incumpliendo la normativa, lo que permitiría a la administración pública recuperar el inmueble.

Por otra parte, el alcaide del Alcázar, Bernardo Bueno, mantuvo ayer una reunión con responsables de la Junta de Andalucía para iniciar los trámites de ampliación de la protección de las casas del Patio de Bandera con el objeto de que estas cosas no vuelvan a ocurrir. Esos inmuebles tienen en estos momentos grado C y e pretende que pasen al grado A, lo que impedirá realizar en ellos obras de tipo residencial. La Junta ya ha aceptado esta medida propuesta por el Ayuntamiento, pero ha pedido al Alcázar que haga una delimitación exacta de las casas a proteger, un procedimiento que comenzó ayer y que blindará esta zona arqueológica contra su privatización.

 
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