promo

Síguenos en Twiter

Banner
Banner

Lun

19

Nov

2018

La casa palacio de los Torres en Osuna se convertirá en apartamentos turísticos PDF Imprimir E-mail

ABC SEVILLA-M.J.PEREIRA-13.11.2018

Aunque la conversión de edificios residenciales en apartamentos turísticos está haciendo auténtico furor en la capital andaluza, el único proyecto que hay ahora en la provincia se sitúa en Osuna, más concretamente en una casa palacio del siglo XVIII ubicada en el número 31 de la calle Sevilla, según fuentes de la Consejería de Turismo. El promotor de la recuperación de ese inmueble barroco es Ramón Medina, un empresario local muy ligado a la hostelería en Osuna, donde ha rehabilitado ya otros edificios antiguos para dedicarlos al turismo.

La sociedad Casas de Osuna -propiedad de Ramón Medina, Ceferino González Rodríguez y la Fundación Ramón Medina Acer- retaurará el edificio para hacer diez apartamentos turísticos. El proyecto ya está redactado y presentado en Urbanismo. En mayo de 2017, el Ayuntamiento emitió un informe solicitando un informe a la Comisión Provincial de Patrimonio, dependiente de la Junta de Andalucía, ya que al tratarse de un inmueble del siglo XVIII deberán conservarse algunos elementos arquitectónicos. El inicio de las obras está pendiente del visto bueno de la Junta.

Primesa fase de restauración
Ramón Medina ha restaurado otros edificios de la localidad para destinarlos a uso hotelero, entre ellos el Palacio del Marqués de la Gomera, un establecimiento de cuatro estrellas que explota la empresa San Pedro 20, y la Hospedería del Monasterio, de cuatro estrellas y ubicada junto a la colegiata. San Pedr0 es propiedad de Casas de Osuna, Ramón Medina, y los hermanos Ceferino y Sebastián González Rodríguez.

La primera fase de la restauración de este edificio barroco supondrá una inversión de 700.000 euros y permitirá hacer 10 apartamentos turísticos de una y dos habitaciones. En una segunda fase se restaurará otra parte del inmueble para ejecutar otros cinco apartamentos.

La casa tiene 800 metros cuadrados construidos en un solar de 1.000 metros cuadrados. El estado de la casa es actualmente ruinoso, ya que desde hace más treinta años no ha sido habitada. Fue propiedad del dentista Miguel Cruz y Ramón Medina la compró a sus herederos. La casa requiere una intervención inmediata para reforzar la cimentación, estructura y el forjado.

El material de la fachada es piedra de Osuna e hidráulica. El elemento más característico de la casa es su portada, que cuenta con una filigrana decorativa. En su fachada tiene el escudo familiar de la familia Torres, que ocupa el dintel de la puerta, según declara el historiador Francisco Ledesma, archivero y bibliotecario del Ayuntamiento de la localidad. «Dispone, además, de varios cuarteles o divisiones que hacen referencia a los distintos apellidos que fueron agregándose al linaje», indica Ledesma.

El palacio tenía una disposición habitual, de modo que el tras zaguán se abría un vestíbulo que daba al patio porticado con columnas. Ese patio organizaba las casa, ya que a su alrededor se iban disponiendo todas las dependencias. «Su fachada es -a juicio de Francisco Ledesma- un ejemplo brillante de ese barroco que se da en la zona sevillana en la segunda mitad del XVIII»

«Su fachada está organizada en dos cuerpos. En el bajo, con pilastras decoradas, está la puerta principal. En la parte alta se abre el balcón de perfil mixtilíneo, apoyándose sobre un angelote y avanzando sobre la calle. El conjunto se cubre con un guardapolvo de pizarra. El segundo cuerpo -explican las mismas fuentes- también tiene pilastras cajeadas y decoradas, flanqueadas con elementos figurativos: un delfín, un águila y un león».

¿Qué sentido tenía construir un palacio en la Edad Moderna? Según Ledesma, «hay que tener presente que en aquella sociedad el personal tenía que hacer visible el estatus que se poseía. La vivienda era una especie de carta de presentación de la posición social que se ocupaba. De ahí el despliegue monumental en las fachadas. Osuna se ha beneficiado de esa forma de proceder y atesora un buen número de palacios y casas solariegas, sobre todo del siglo XVIII, aunque hay buenos ejemplos desde el siglo XVI».

El emblema familiar figura en la parte baja del escudo: «Torres por la gracia de Dios». Según el árbol genealógico de la familia, los Torres remontan su origen a los reyes de Navarra, «un poco exagerado -indica este historiador-, aunque estas creaciones de memoria no eran extrañas en la Edad Moderna. Había que tener antigüedad y una parentela de altura. Cuando la sangre no daba para tanto, se inventaba o se fabricaba».

 
Informacion