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Mar

31

Ago

2010

EL AYUNTAMIENTO TIRO 1,6 MILLONES EN EL PROYECTO DE LA NUEVA SEDE DE URBANISMO PDF Imprimir E-mail
Para el PP, se trata «de un nuevo caso de ocultación de información a los ciudadanos de lo que se hace con el dinero público», por lo que reclamó al Ayuntamiento que ofrezca datos al respecto. El proyecto de la nueva sede se sacó en 2007 —tras anunciarlo un año antes el entonces delegado de Urbanismo, Emilio Carrillo, a concurso internacional, en el que resultó ganador el diseño del arquitecto sevillano José Antonio Carbajal, al que se le pagaron 1,1 millones de euros, así como 120.000 para los otros cuatro finalistas del proyecto, por lo que la suma del coste real del concurso al proyecto básico ascendió a 1,6 millones de euros.
Esta nueva sede, un edificio blanco rectangular, está planteada en una parcela de 12.600 metros cuadrados que se encuentra en la Isla de la Cartuja, junto al World Trade Center y la futura Torre Pelli. En el proyecto se incluye, además de la sede de Urbanismo —que albergaría un total de 500 trabajadores—, la sede de la empresa municipal de la vivienda (Emvisesa), con una plantilla de cien personas, así como el nuevo espacio del Centro Metropolitano de la Arquitectura Urbana, que tendría salón de actos, salas de seminarios y una biblioteca pública con capacidad para 10.000 volúmenes. El inmueble contaría con cuatro plantas de altura y dos subterráneas de garaje con capacidad para 562 plazas de aparcamiento.
Con la venta de sedes
 Pero del dibujo a la realidad, como tantas veces ocurre en Sevilla, va un trecho demasiado largo. Y demasiado caro para la situación de las arcas públicas. Urbanismo confirmó en su día que la parcela de la sede de la Gerencia, de 30.000 metros cuadrados —10.000 de ellos oficinas instaladas en caracolas y el resto zonas ajardinadas y aparcamientos—, que se encuentra en la calle Américo Vespucio de La Cartuja, se vendería junto con la de Emvisesa, en la calle Bilbao, junto a la Plaza Nueva, y que tal venta ascendería a 90 millones de euros, con los que se financiarían los 51 presupuestados para la nueva sede resultante del concurso ganador.
El concejal popular Pérez recordó que se decidió paralizar la venta sobre la que se afianzaba el proyecto debido a que el descenso del mercado inmobiliario cambiaba las previsiones de ingresos, comentando que tras este hecho, en abril de 2009, la Gerencia de Urbanismo se planteó negociar un lugar en la Torre Pelli para sus oficinas, y que «ya se vería como se financiaba el pago del alquiler». «Desde entonces para hoy no tenemos ninguna noticia de este proyecto, lo que sí sabemos es que ya hemos pagado 1,6 millones de euros», destacó el portavoz del PP.
Alternativas
D El proyecto de nueva sede, a estas alturas, está descartado por sus costes, que habría que afrontar con dinero de un presupuesto ordinario que últimamente da para pocas florituras. Fuentes municipales exponían ayer a este periódico que, efectivamente, se abonó al arquitecto lo que se debía pero, a posteriori, el asunto se guardó en un cajón por la temeridad de asumir un montante económico de la envergadura del pactado varios años antes, en tiempos de bonanza y de «burbuja» inmobiliaria. En la Gerencia de Urbanismo, de hecho, se llegó a estudiar la posibilidad de una financiación público privada para el edificio, de modo que se realizara por parte del Ayuntamiento una cesión del espacio a la constructora a cambio de un alquiler del recinto que la gerencia iría pagando para amortizar el proyecto. Pero las prioridades en el Ayuntamiento cambiaron y no sólo se desechó esa alternativa sino que se aparcó definitivamente el proyecto, en el que se habían gastado ya los 1,6
millones de pago a los arquitectos participantes en el concurso.
En primavera del año pasado, como recordó ayer el PP, el Ayuntamiento mantuvo contactos con Cajasol para interesarse por la posibilidad de instalar las oficinas de Urbanismo en la Torre Pelli, promovida por esta caja de ahorros junto a la actual sede de la Gerencia. Pero lo que se llegó a anunciar como negociación no fue más que un mero contacto personal entre el alcalde y el presidente de Cajasol, Antonio Pulido, que quedó simplemente en eso y de lo que nada se ha vuelto a saber. Hasta hoy mismo, claro.
 
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