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La Policía Turística sólo tiene 16 agentes para luchar contra la delincuencia en el centro de Sevilla PDF Imprimir E-mail

ABC SEVILLA-ÁLVARO GARCÍA-25.07.2018

El número de extranjeros que llegan a Sevilla sigue creciendo con el paso de los años, pero los agentes competentes de la seguridad ciudadana siguen disminuyendo. La ciudad se postula como lugar de referencia en todo el mundo y durante años fue pionera en la vigilancia de las zonas monumentales para proteger a sus turistas con el Grupo Giralda. Esta unidad ha sido renombrada como Policía Turística en la nueva Relación de Puestos de Trabajo (RPT) de la Policía Local de Sevilla y cuenta con 24 agentes, aunque actualmente opera con tan sólo 16 agentes de paisano en el centro histórico. La lucha contra las bandas organizadas y ladrones que campan a sus anchas por las calles ha caído tras el declive del grupo de paisano dedicado a controlar y detener a estos delincuentes que estafan y roban los turistas.

La muerte de una turista granadina que fue apuñalada por un tironero en los años noventa puso en entre dicho la vigilancia por aquel entonces del barrio de Santa Cruz en Sevilla. Para zanjar el asunto de la seguridad se formó el Grupo Giralda, dedicado al control de los delincuentes que atracaban a los residentes y extranjeros del centro. Durante años esta unidad controló la seguridad ciudadana que se afincaba en el centro y mantenían a los ladrones a raya, reduciendo hasta en un 60 por ciento la delincuencia en la zona. Fue en 2012 cuando comenzó su declive, cuando desde la Jefatura de la Policía Local les obligaron a utilizar los uniformes, algo inusual en estos agentes, pues la baza con la que contaban para combatir la delincuencia era ir de paisanos. Esta decisión no le gustó ni a los comerciantes ni a los residentes del centro, que vieron un claro perjuicio para sus intereses.

Hay que recordar que la creación de esta unidad motivó un descenso importante de la delincuencia en el casco histórico gracias, entre otras cosas, a que el grupo no vestía con uniforme y esto posibilitaba «cazar» a los delincuentes con más facilidad. Entre otras características, estos agentes tienen un teléfono móvil donde los comerciantes y vecinos les localizan en caso de necesitar ayuda. De hecho, en lo que va de año ya han recibido más de mil llamadas al teléfono, superando las del total del año anterior 1.071. Este aumento de trabajo sumado, entre otras cosas, a la pérdida de personal y al aumento del control de la venta ambulante, el cumplimiento de la ordenanzas municipales y la vigilancia de los edificios está desbordando a la unidad.

La nueva carga de trabajo para estos agentes y la pérdida de personal en los últimos años les ha imposibilitado, en muchas ocasiones, atender a las llamadas, lo que ha ocasionado problemas a la unidad con los comerciantes. De hecho, el grupo ha perdido a dos oficiales y un policías que han sido trasladados hasta el aeropuerto para combatir el problema con los taxis, pero sin embargo constan como si siguieran permaneciendo a la Policía Turística. Con tal sólo 19 policías (tres de baja prolongada) y 2 oficiales de los 24 que señala la Relación de Puestos de Trabajo (RPT), la unidad debe hacer frente a tres turnos, sin contar los descansos. Del mismo modo, los integrantes deben prestar servicio en zonas de la capital que necesiten su apoyo por lo que en contadas ocasiones el Casco Histórico queda totalmente indefenso ante los delincuentes. Un problema que se está notando aún más en la época estival, pues a la falta de personal de la Policía Local hay que añadirle las vacaciones de los agentes.

Los tres turnos con los que cuenta la Policía Turística, desde por la mañana a la madrugada, ya no están cubiertos al cien por ciento por lo que la unidad está dejando de montar los turnos. De hecho, hay fines de semana que el grupo no se monta a pesar de que los turistas siguen llegando a la capital hispalense y son víctimas de los delincuentes, principalmente las estafas y los carteristas.

«El Grupo Giralda nace para el barrio de Santa Cruz, aunque posteriormente y gracias al éxito que tienen lo amplían al resto del centro de Sevilla. Nace con pocos efectivos, pero debido a su efectividad amplían la plantilla», explica Juan Antonio Tato Jiménez, comerciante del barrio. Fue testigo del nacimiento de la unidad y está viendo cómo se está desectructurando poco a poco. «Actualmente llamas al teléfono del grupo y no te lo cogen o te dicen que están de servicio en otra zona que no es el barrio. Me trasladan al distrito Centro, pero no me lo cogen o no nos mandan a nadie. Otros días están en otras zonas en las que no se pueden mover o falta de personal y no pueden venir. Esto se ha convertido en un diario y cada vez va a peor».

El Grupo Hércules de la Policía Nacional también opera en el centro de Sevilla y al igual que sus compañeros de la Local sufren falta de personal y medios para luchar contra los delincuentes. No obstante, la comunicación entre ambos cuerpos es fluida por el bien de los vecinos y turistas, pero no pueden con toda la carga de trabajo. De hecho, son muchas las llamadas de afectados que se quedan sin atender, confiesan las fuentes policiales consultadas.

De nada sirve que en octubre de 2017 la revista Lonely Planet eligiera Sevilla como la mejor ciudad del Mundo para viajar en este 2018 o que el Consejo Mundial de Viajes y Turismo confirmara la celebración de su cumbre patronal del turismo en 2019, pues la ciudad hispalense sigue sin apostar en materia de seguridad. Estos eventos arrastran miles de turistas, pero también delincuentes que acuden a su llegada.

Por su parte, el Ayuntamiento afirma que «el dispositivo es el mismo de otros años, con la misma organización que se ha hecho otros veranos dado que hay que adaptar los turnos de vacaciones de la plantilla». Con respecto a los turnos que no se cubren, señala que «está garanrizado que haya una patrulla durante toda la jornada». Precisa, además, que «la gran mayoría de los casos denuncias de turistas se corresponden con competencias de Policía Nacional que tiene también sus dotaciones en la zona».

Ante estos hechos descritos anteriormente, son numerosos los escritos que se les ha hecho llegar al superintendente de los Servicios Operativos, Gabriel Nevado, el director de la Policía Local, Rafael Pérez, y el delegado de Seguridad, Movilidad y Fiestas Mayores, Juan Carlos Cabrera. Ninguno ha tomado decisiones al respecto de las deficiencias que el Grupo Giralda les ha trasladado para mejorar la seguridad ciudadana. Las mismas fuentes policiales aseguran que «la situación es caótica y desalentadora desde la llegada del delegado de movilidad, que ha manifestado en numerosos foros su intención de disolver la unidad».

El Sindicato Profesional de Policias Municipales de España (SPPME-A) pide al Ayuntamiento de Sevilla que «diga si quiere apostar por la Policía Turística o si la van a dejar morir por inanición» tras los hechos denunciados por varios de sus agentes. Añade, además, que «en el estado actual en el que no se pueden atender las llamadas de los vecinos y turistas que tienen el teléfono de la unidad y que esto crea un serio perjuicio para el cuerpo».

Del mismo modo, el Sindicato de Policía Local de Sevilla (SPLS) manifiesta que «el Gobierno de Juan Espadas sigue sin apostar por la policía turística, dejando morir poco a poco al grupo Giralda, a pesar del aumento de robos en zonas céntricas de la ciudad». Así, señalan que también «les quitaron las motocicletas, vehículos imprescindibles para desarrollar su trabajo», y que «no pueden atender las llamadas de comerciantes solicitando su presencia por falta de efectivos porque se les obliga a prestar otros servicios no propios del grupo. Esta situación está frustrando a los componentes de la unidad, felicitados en muchas ocasiones por su trabajo». Por último, destaca este sindicato que «les imponen el uso del uniforme en días alternos, lo que supone perder su esencia, que es pasar desapercibido entre los delincuentes».

 
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