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06

Feb

2019

¿Metro o/y tranvía? PDF Imprimir E-mail

VIVA SEVILLA-M.J.FLORENCIO-16.07.2018

S
i como una serpiente de verano se
tratase y no hubiese existido la ley
aprobada aún en tiempos del
franquismo que obligaba al Estado a construir el Metro para Sevilla, de
vez en cuando se alzan voces en contra
de continuar con la ampliación de la red
del suburbano, con el argumento de que
con el coste de la línea 3 Pino MontanoLos Bermejales (unos 1.179 millones de
euros) se podría conectar toda la ciudad
con tranvía en superficie antes de un decenio o al menos, como ha planteado el
arquitecto Antonio Barrionuevo, uno de
13,5 kilómetros de Norte a Sur diez veces
más barato que la línea subterránea cuya prioridad se debate (al menos la mitad, desde Pino Montano al Prado) desde
que se terminó la número 1 en abril de
2009, pronto hará diez años.
Mientras entre nosotros se cuestiona
el Metro y su coste y crece la sensación
de que las proyectadas ampliaciones del
tranvía que inició Monteseirín (el exalcalde me dijo con total seriedad que la
gente mayor no podría descender a tanta
profundidad para tomar el Metro y que
era más cómodo para ella el tranvía, como si no existieran las escaleras mecánicas) tienen por fin último justificar el
abandono del Metropolitano, en otras
ciudades españolas ni se cuestionan dicho sistema de transporte (Rojas Marcos
sostenía que una vez iniciado un Metro
la tendencia histórica era ampliarlo continuamente para extender sus beneficios
al mayor número posible de barrios) ni el
dinero invertido, incluso en plena crisis
económica, como veremos a continuación:
-Madrid: Tiene el Metro más antiguo
de España, ya que su primera línea se inauguró el 17 de octubre de 1919 (el próximo año se conmemorará su primer siglo
de existencia) y desde entonces no ha
parado de crecer, hasta el punto de que
hoy la red se compone de 12 líneas, más,
atención, tres de tranvía que empezaron
a construirse en diciembre de 2004 y que
ya tienen un total de 27,78 kilómetros. En
Madrid, pues, no hay disyuntiva de Metro o tranvía, sino que se construyen tanto uno como otro y se programan las ampliaciones a medida que se ejecutan las
anteriores.
En plena crisis económica se ejecutó el
Tercer Plan de Ampliación de la Red de
Metro, para el periodo 2003-2007, por el
que el sistema creció en más de 88 kilómetros, hasta llegar el conjunto Metro/tranvía a un total de 315 kilómetros,
con lo que es ya el cuarto del mundo en
longitud después del de Londres, Nueva
York y Tokio y el segundo del mundo en
longitud de túneles tras el de la capital
japonesa. En el primer trimestre de 2019
se inaugurará una nueva estación en la
línea 7.
La entonces presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, anunció durante el debate sobre el estado de
la región, en septiembre de 2017, la ampliación de la línea 11 para el verano de
2023, con 6,5 kilómetros de longitud y
285 millones de euros de presupuesto
(previsión de inicio de las obras, 2019), y
la mejora de la estación de Gran Vía (18
millones) para descongestionar la central de Sol.
Medio año antes, la misma Cifuentes
había anunciado una inversión de 60,6
millones sólo en la modernización de 23
estaciones y un plan de mejora de la accesibilidad, a concluir en 2020, dotado
con más de 145 millones de euros.
-Barcelona: El segundo Metro más antiguo de España, ya que fue inaugurado
el 30 de diciembre de 1924 y también está
próximo a ser centenario. Actualmente
tiene 12 líneas, con 146 kilómetros de
longitud y 180 estaciones, complementadas por siete líneas de tranvía con un
total de 30,4 kilómetros (en la capital catalana tampoco existe una dicotomía de
Metro o tranvía, sino que conviven los
dos sistemas de transporte) más tres funiculares con 2,6 kilómetros.
Mientras en Sevilla no se ha gastado
un solo euro con la coartada de la crisis
económica, en Barcelona han entrado
en servicio durante aquélla:
1.- Un tramo de 19,6 kilómetros y 15 estaciones de la línea 9, en el año 2016.
2.- La línea 12, con 0,6 kilómetros y dos
estaciones, también en 2016.
3.- Un tramo de 12 kilómetros y 12 estaciones de la línea 10, en el año en curso.
Además, a finales de 2016 se retomaron los trabajos de ampliación de la la línea 10 (ramal hasta Foc y Fonería) hasta
la Zona Franca, la última de Barcelona a
la que aún no llega el Metro, cuya inauguración se ha previsto para el próximo
septiembre tras varios retrasos, y su prolongación a partir de 2019. Se financia
merced a un acuerdo entre el Ayuntamiento y la Generalitat en virtud del cual
aquél le compró a ésta inmuebles por valor de 40 millones de euros con la condición de que el dinero se destinara a las
obras del
Metro. A ello
hay que sumar 37 millones que
aportará la
Generalitat
para dos estaciones en
el término de
Hospitalet.
Por otra
parte, la ampliación de
la línea 1
hasta Badalona, que
tendrá cinco
estaciones,
se terminará
de proyectar en 2020 y sólo la primera fase (dos estaciones) costará 260 millones.
Costes y tiempos
El debate sobre el coste de la línea 3 del
Metro de Sevilla (1.179 millones de euros)
causaría asombro en Barcelona si se
compara con el pozo sin fondo de la línea 9, calificada por un consejero de
Obras Públicas de la Generalitat como
"la peor de mis pesadillas". Las obras se
iniciaron el 22 de junio del año 2002, con
el objetivo de construir 50 kilómetros y a
un coste de 2.464 millones de euros. Según diversas informaciones periodísticas, el coste estimado de los trabajos ya
era de 6.507 millones en 2008 y de 6.927
millones en 2011. De aquí a 30 años habrá costado más de 16.000 millones entre intereses y mantenimiento (la Generalitat, ante su incapacidad, hubo de pedir auxilio a empresas privadas, que le
han puesto unas condiciones leoninas).
El aumento de los costes de este proyecto
faraónico a modo de escaparate del régimen pujolista (con estaciones de diseño
por arquitectos estrella a coste multimillonario) ni siquiera garantiza que se vaya a acabar. El coste del kilómetro de la
línea 9 ascendía a 145 millones de euros,
cuando la media española era de 41,3 millones (en Sevilla ha sido de 36,5 millones), y el de las estaciones barcelonesas
triplicaba al del resto de España.
La parte central del trazado, la más importante, está paralizada. En 2014 se
gastaron 7 millones de euros sólo en retirar la maquinaria y en tapar una docena
de estaciones, que han quedado inconclusas. El nuevo Gobierno independentista catalán quiere pedir un crédito de
740 millones de euros al Banco Europeo
de Inversiones para reiniciar los trabajos
en el tramo central mediante un plan
que consiste en abrir progresivamente
varias estaciones a partir de 2022 y acabarlo en 2015, con un coste estimado de
1.127 millones de euros.
-Valencia: Tercer Metro de España (inaugurado en octubre de 1988) tras los deMadrid y Barcelona, también es un sistema mixto de suburbano y tranvía. En
2015 se realizó una redistribución de líneas y se cambiaron nombres y numeración: se pasó de cinco líneas a nueve
(seis de Metro y tres de tranvía). Durante
la crisis (6 de marzo de 2015) se inauguró
la línea 9, con 9,4 kilómetros de longitud
y cuatro estaciones. Por el contrario, los
trabajos de la línea 10 (antigua T2) se paralizaron en 2011, después de un gasto de
200 millones. Se hizo viral un vídeo de
un joven navegando en piragua por uno
de los túneles abandonados e inundado
tras un temporal de lluvias.
Ferrocarriles de la Generalitat Valenciana ha licitado el pasado marzo la asistencia técnica para reanudar los trabajos
de construcción, con una dotación inicial de 50 millones de euros, de los que
30 serán aportados por la Generalitat y
20 serán fondos europeos. Se espera que
la línea esté operativa en 2023. Por otra
parte, ya se piensa en la línea 11. Está
previsto que los trabajos de la primera
fase comiencen en enero de 2019 y finalicen en 2021 para acometer la ampliación
en la segunda mitad de 2023.
-Bilbao: Cuarto Metro de España, inaugurado en 1995. En estos 23 años cuenta
con más de 49 kilómetros de vías distribuidas en tres líneas. Según un estudio
comparativo realizado por un ingeniero
catalán, en el Metro de Bilbao se invirtieron hasta el año 2002 más de 2.500 millones de euros (actualizado a 2012 el coste
habría ascendido a 3.360 millones). Los
proyectos de ampliación y mejora no se
han frenado. Año y medio antes de la crisis se anunció la construcción de la línea
3 (5.885 metros), que fue inaugurada el 7
de abril de 2017, con cinco años de retraso. De una inversión inicial de 153 millones se pasó a otra estimada de 279 millones, aportados por el Gobierno vasco y la
Diputación Foral.
Además, se prolongó en 400 metros y
con una nueva estación la línea 2 y se
han proyectado la línea 4 (de 6 kilómetros y un coste estimado, 370 millones),
la 5 (de 6,6 kilómetros, prevista para
2021) y la 6.
Siete años después (2002) de inaugurado el Metro entró en servicio el moderno tranvía bilbaíno, con seis paradas.
Desde entonces se ha ampliado con ocho
paradas más. Mide 16 kilómetros y actualmente se está ampliando en cinco
más.
-Palma de Mallorca: En plena crisis,
entre 2007 y 2013, se han inaugurado dos
líneas con un total de 15,5 kilómetros
(aunque la 2 fue la reconversión nominal
a Metro de una línea ferroviaria existente) y un coste de 350 millones de euros, lo
que ha supuesto duras críticas ya que sólo transporta 1,2 millones de pasajeros al
año, a una media de 3.287 diarios, que
podrían haber sido transportados de forma mucho más barata por una línea de
autobús.
A título comparativo, el Metro de Sevilla ha transportado en el primer semestre de este año 9.151.842 viajeros, a una
media de 50.843 cada día, quince veces
superior a la de Palma-

 
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