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31

May

2019

Incógnitas en Santa Clara PDF Imprimir E-mail

VIVA SEVILLA-M.J. FLORENCIO-22.10.2018

E
l Arzobispado pretende, invocando el convenio firmado por ambas
partes durante el mandato de
Monteseirín (9 de noviembre de
2001), que el Ayuntamiento le financie
con el menos tres millones de euros (500
millones de las antiguas pesetas) obras
en la iglesia del convento de Santa Clara,
que ejecutaría la Archidiócesis pero sin
haber transmitido previamente al Consistorio la titularidad del monasterio, lo
cual ha suscitado la rotunda oposición
de Participa e IU.
Recapitulemos, siquiera sea someramente. Durante los gobiernos de coalición PP-PA y expirando el mandato de
Soledad Becerril, el 28 de diciembre de
1998 la Archidiócesis y la Gerencia de Urbanismo firmaron un acuerdo de cesión
de uso de parte del convento para el proyecto de museo de la ciudad que impulsaba Rojas Marcos, a cambio de un derecho de superficie a favor de la Iglesia sobre un inmueble municipal colindante y
sito en la calle Jesús del Gran Poder, para
la construcción de una residencia sacerdotal.
Tres años después, ambas partes acordaron dar un paso más y convertir el convenio de usos en una compraventa. En
virtud de la cláusula, el precio de compra del convento de Santa Clara (exceptuando la iglesia y zonas anexas, cuya
propiedad mantenía el Arzobispado para usos religiosos y asimilados) se pactó
de mutuo acuerdo en 349.025.095 pesetas. Dado que el euro entró en vigor menos de dos meses después, esa cifra se
podía traducir en 2.097.683 euros.
Y atención al párrafo siguiente: "La citada cantidad se entiende como máxima
a todos los efectos, incluyendo todos los
derechos que puedan ser indemnizables
con motivo de la presente transmisión".
Destino
Según la estipulación tercera, el dinero
se dedicaría fundamentalmente a rehabilitar el Palacio Arzobispal. La Archidiócesis presentaría las certificaciones
de las obras que allí se realizaran y el
Ayuntamiento las pagaría en el plazo de
un mes.
En virtud de la estipulación sexta el
Ayuntamiento se comprometía a ejecutar la rehabilitación de "la totalidad del
monasterio de Santa Clara, a fin de destinarlo a los usos que determina el planeamiento urbanístico de la ciudad y, en
particular, a usos culturales o museísticos".
Se añadía que dicha rehabilitación se
haría según el plan de necesidades elaborado por la Diócesis para la intervención en las dependencias de su propiedad..."
Conforme a las estipulaciones octava y
novena, la Diócesis se obligaba a formalizar en escritura pública en el plazo de
dos meses (vencía el 9 de enero de 2002la transmisión de la propiedad del convento al Ayuntamiento, y en la parte no
cedida se harían constar las servidumbres de paso y otras.
Carta del arzobispo
Existe un documento fechado el 24 de
septiembre de 2001 (un mes y medio antes de la compraventa del convento) en el
que el entonces arzobispo, monseñor
Amigo, informó al Vaticano de la inminente operación, en los siguientes términos: el Ayuntamiento financiaría las
obras de rehabilitación del Palacio Arzobispal por un importe de 350 millones de
pesetas, rehabilitaría y restauraría la
iglesia y sacristía (incluyendo el coro, la
espadaña y el porche y que los arquitectos del Arzobispado han valorado en 95
millones de pesetas (570.961 euros), así
como la zona de locutorios.
Exponía Carlos Amigo que según la estimación de los peritos de la Archidiócesis el valor total de la zona del monasterio que sería cedida al Ayuntamiento para museo de la ciudad ascendía a
542.603.829 pesetas (3.261.1124 euros),
"cifra que al Arzobispado parece bien
compensada -afirmaba- por el costo de
las obras de restauración a las cuales se
compromete el Ayuntamiento y por los
solares que a su vez el mismo cede a la
Archidiócesis".
¿Solares? ¿Qué solares? En el convenio
de compraventa firmado oficialmente
por el entonces delegado de Urbanismo,
Rafael Carmona, y el vicario general de
la Diócesis, Antonio Domínguez Valverde, no se dice nada sobre solar alguno.
¿Por qué? Volvamos al documento informativo de Carlos Amigo al Vaticano,
punto 5, donde expresa lo siguiente: "No
se relaciona por escrito con esta operación, aunque el Ayuntamiento lo aporta
como parte de la contraprestación, la cesión por su parte de un nuevo solar de la
ciudad para la construcción de un nuevo
complejo parroquial y, además, pone a
disposición otro solar, contiguo al Seminario diocesano, para instalaciones deportivas del mismo".
Así pues, la Archidiócesis valoraba en
542.603.829 pesetas (3.261.114 euros) el
convento de Santa Clara que le transfería
al Ayuntamiento, pero en el documento
de compraventa aparecen sólo
349.025.095 pesetas (2.097.683 euros). Es
una operación con una minusvalía para
ella de nada menos que 193.578.734 pesetas (1.163.431 euros) en tan sólo mes y
medio.
¿Por qué habría aceptado aparentemente perder esa jugosa cantidad de dinero? En la carta de monseñor Amigo radicaría la explicación: porque valoraba
en 95 millones de pesetas (570.961 euros)
la futura restauración de la iglesia del
convento y aledaños a que de forma ambigua o genérica se comprometía el
Ayuntamiento en la estipulación sexta
del convenio y, presuntamente, en 97 millones de pesetas en números redondos
(582.981 euros) los dos solares a que el
gobierno de Monteseirín se habría comprometido a entregarle bajo cuerda.
De esa manera, políticamente el
Ayuntamiento podía rebajar ante la opinión pública el coste de la operación a
349 millones de pesetas en vez de a 542
millones, el valor otorgado por la Archidiócesis al convento de Santa Clara.
Comunicado
Hace unos días, la Archidiócesis emitió
un comunicado en el que decía que "una
vez se materialicen todos los compromisos y obligaciones por parte del Ayuntamiento, tanto el Consistorio como la Archidiócesis procederán a formalizar el
cambio de la titularidad de ambas fincas
en el Registro de la Propiedad", en alusión a que antes el Consistorio debe restaurar la iglesia del convento.
Sin embargo, esa condición no figura
en el convenio de compraventa, ya que la
Archidiócesis se comprometió a escriturar el convento en favor del Ayuntamiento en el plazo de dos meses (9 de enero de
2002), pero lleva casi 17 años incumpliendo el trato.
Por lo que al Ayuntamiento se refiere,
según las fuentes consultadas
habría pagado todas las certificaciones de obra presentadas sobre
el Palacio Arzobispal. Más que de
rehabilitación, de despachos, archivos y dependencias administrativas, e incluso hizo obras en
parroquias del extrarradio porque era donde la Archidiócesis
tenía necesidades pastorales.
Puntos oscuros
Llegados a este punto alguien debe aclarar si la Corporación municipal cedió o debe ceder aún,
en virtud de ese pacto de mesa camilla sin constancia por escrito al
que se refería monseñor Amigo,
solares al Arzobispado: cuáles y
dónde.
En segundo lugar, por qué Urbanismo prepara la entrega de 3
millones de euros (500 millones
de pesetas) más a la Archidiócesis si según la estipulación segunda del acuerdo de compraventa los 349 millones de pesetas
(2.097.683 euros) eran "la cantidad máxima a todos los efectos,
incluyendo todos los derechos
que puedan ser indemnizables".
Aunque se interpretara que
quedaría pendiente la restauración de la iglesia del convento,
conforme al escrito de monseñor
Amigo la Archidiócesis la valoró
en 95 millones de pesetas
(570.961 euros), cantidad que con
la actualización del IPC acumulado desde 2002 (un 32,9%) equivaldrían a
758.807 euros, pero no a 3 millones.
La restauración de la iglesia no es prioritaria, ya que según los técnicos consultados, salvo en algunos puntos y en líneas generales está en buen estado de conservación. Lo auténticamente urgente es
la rehabilitación de la mitad pendiente
del convento que compró el Ayuntamiento y que está en ruinas.
Sería poco comprensible que el gobierno local destinara 3 millones a limpiar de
excrementos de palomas (el problema
invocado para tratar de justificar la urgencia de la operación) la iglesia retenida por la Archidiócesis sin que ésta ni siquiera haya transferido la titularidad del
convento pese a que habría cobrado la
cantidad estipulada en el convenio en
forma de pago por otras obras.
A ver cómo justifica el gobierno socialista de Espadas la inyección de más dinero en un patrimonio jurídicamente
privado mientras deja caerse la mitad
del convento que compró con el dinero
de todos los sevillanos y cuya inmatriculación nadie del Ayuntamiento ha exigido en todos estos años. ■

 
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