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Nov

2019

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Presupuestos del Estado

VIVA SEVILLA-M.J. FLORENCIO-08.07.2019

El presidente de la Confederación
de Empresarios de Sevilla (CES),
Miguel Rus, ha impulsado un
lobby o grupo de presión denominado 'Por una Sevilla con futuro', a la
que hasta ahora se han adherido medio
centenar de entidades y que, con el lema
Sevilla ya, tiene por objetivo declarado
la exigencia a las Administraciones Públicas de que inviertan en las infraestructuras pendientes tanto en la capital
como en la provincia, empezando por la
ronda SE-40, las tres líneas de Metro, la
conexión ferroviaria con el aeropuerto y
el AVE a Málaga.
Aunque la plataforma se presenta, o la
presentan, como la expresión de los anhelos de la sociedad civil sevillana, no es
tal, ya que Rus se cuidó muy mucho de,
por ejemplo, invitar al acto de constitución a Ecologistas en Acción, que podría
haber puesto el contrapunto a su visión
meramente desarrollista; y la Asociación de Jóvenes Agricultores (ASAJA) la
declinó tras ver cómo el presidente de la
patronal sigue apostando por el dragado
del Guadalquivir, ahora rebautizado de
forma eufemística como "mejora de la
navegabilidad del río y del puerto", pese
a la oposición de agricultores y pescadores, científicos, Consejo de Participación
de Doñana y la Unesco.
La segunda gran omisión de Rus ha sido la social, pese a que tiempo ha demostró su sensibilidad en un discurso
ante la asamblea de la CES en el que se
refirió expresamente a los barrios más
pobres de España, que por desgracia están en Sevilla. La plataforma por él impulsada es como una moneda de una sola cara con la inscripción 'infraestructuras'.
Carece de reverso social, ya que no reivindica ninguna medida para paliar la
situación de
esa media docena de barrios
entre los de
menos renta
del país, como
sería una mayor dotación y
más celeridad
en la ejecución
de los planes
de intervención en las zonas desfavorecidas o nuevos
Edusi aparte
del de la zona
Norte.
Rus todavía
está a tiempo
de evitar que
su plataforma
se vea única y
exclusivamente como el
lobby del ladrillo, el de los constructores e ingenieros,
que por deformación o interés sólo tienen ojos para carreteras, puentes, ferrocarriles y dragados en medio de un panorama de emergencia social (casi
67.000 parados aparte de miles de familias pobres).
El desarrollo
Esa visión reduccionista la trata de justificar el presidente de la CES con el argumento de que las infraestructuras traen
el desarrollo, una tesis compartida por el
secretario provincial de CCOO, Alfonso
Vidán, que traduce desarrollo por empleo. El debate sobre las causas del desarrollo/subdesarrollo viene al menos
desde los tiempos de Harry Richardson.
¿Son las infraestructuras las que generan el desarrollo o es el desarrollo el que
demanda las infraestructuras?
Algunos datos para reflexionar al respecto. Se ha estimado que entre 1986 y
2012 Andalucía recibió en ayudas de todo tipo -especialmente para infraestructuras- de la Unión Europea unos 72.500
millones de euros, equivalentes a 12 billones de las antiguas pesetas, pese a lo
cual seguimos en el furgón de cola continental. La lectura también podría ser la
contraria: preguntarnos cómo estaríamos si no hubiéramos recibido tal ingente cantidad de dinero.
Item más, un reciente informe del Instituto de Estudios Económicos revela
que Andalucía es la región que más inversiones estatales en infraestructuras
del transporte ha recibido en el último
decenio, con el 15,3% del total, seguida
de Cataluña (14,7%) y de Madrid (13,1%).
Por su parte, la Cámara de Comercio de
Barcelona, tras analizar la ejecución de
las inversiones del Ministerio de Fomento, llega a la conclusión de que Andalucía ha sido la más beneficiada también
entre 2010 y 2016, sin que ello haya supuesto el despegue regional.
Castigo
Pero una cosa es el conjunto de Andalucía y otra, Sevilla y su provincia. En tal
sentido, Rus denuncia que Sevilla ha sido la gran olvidada en la política de inversiones de las Administraciones Públicas en los últimos 25 años, "lo que no sólo ha repercutido, muy negativamente,
en nuestro desarrollo -ha afirmado-, sino
también en haber podido aprovechar la
recuperación económica, que nos hubiera permitido consolidarnos como provincia de referencia a todos los niveles.
Sevilla -ha añadido- ha estado castigada
en los Presupuestos de manera reiterativa y es el momento de poner fin a este
desprecio histórico".
Ese "castigo" del que habla Rus en el
último cuarto de siglo nos lleva al mito
de que Sevilla ya tuvo una sobredosis de
inversión con motivo de la Expo'92. Se
trata de un mito infundado. En primer
lugar porque las inversiones sirvieron en
todo caso para compensar el déficit histórico acumulado. Y en segundo lugar,
porque la gran beneficiaria fue en realidad Andalucía.
Tal como en su día reflejé en el informe
'Los números que hicieron de Sevilla la
mayor Exposición de la historia', la inversión total en la región con motivo de
la Muestra, y excluyendo Sevilla y su
área metropolitana, ascendió a 847.200
millones de pesetas. En Sevilla y su alfoz
las Administraciones invirtieron 275.800
millones. A ello hay que añadir los
130.009 millones que empleó la Sociedad Estatal en la isla de la Cartuja.
En cuanto a la inversión de los países
(100.000 millones) y de las empresas
participantes (50.000 millones), fue ajena a la de las Administraciones españolas y conforme al Reglamento del BIE en
principio eran de carácter efímero, ya
que estaban obligados a demoler sus pabellones (que luego se los indultaran o
que los cedieran por un precio simbólico
fue otra historia). Así pues, Andalucía recibió 847.200 millones y Sevilla, 405.809
millones, menos de la mitad (el 47,9% de
aquella cifra), pese a lo cual ésta ha colgado con el sambenito de privilegiada
frente al resto de provincias andaluzas.
Comparación
Rus ha puesto como prueba del "castigo"
a Sevilla los datos de inversión en los
Presupuestos Generales del Estado desde 2008 (848,15 millones de euros) a 2018
(239,08 millones). He tratado de poner
estos datos aislados en el contexto regional comparándolos con las inversiones
simultáneas en la provincia de Málaga,
donde más se usa el agravio comparativo
con Sevilla, a partir de las informaciones
de los medios malagueños, declaraciones de sus políticos, informes de su patronal y otros. Aun admitiendo un margen de error, "grosso modo" en los últimos once años Málaga habría recibido
mil millones de euros más en números
redondos (5.606,3) que Sevilla (4.603,8),
aun teniendo Sevilla más población
(1.939.887 habitantes frente a 1.641.121) y
el doble de territorio que atender (14.036
Km2 frente a 7.308).
La comparación podría ser todavía
más desfavorable para Sevilla, ya que en
abril del año pasado la vicesecretaria general del PSOE malagueño, Fuensanta
Lima, declaró que la inversión del Gobierno socialista de Zapatero en Málaga
desde 2005 a 2011 fue de 6.615 millones
de euros.
La conclusión es que en un periodo
largo de once años, coincidente además
con la crisis económica y en el que ha habido recortes generales en la inversión
para reducir el déficit público, los aplicados a Sevilla han sido superiores y que el
déficit acumulado en la ciudad y su provincia o ha impedido iniciar proyectos
necesarios y pendientes desde hace años
(las líneas de Metro, la conexión ferroviaria del aeropuerto) o eternizado obras
en curso (la SE-40, con menos de la mitad en servicio). ■

 
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