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Mar

19

Nov

2019

El brote político de la listeriosis se recrudece en el Consistorio PDF Imprimir E-mail
SALUD

VIVA SEVILLA-C.MUÑOZ-03.09.2019

El PP municipal y
Adelante Sevilla elevaron
ayer la presión sobre el Gobierno de Juan Espadas en relación a la gestión y las consecuencias del brote de listeriosis provocado por los productos de la empresa Magrudis.
El brote empieza a estar controlado desde el punto de vista sanitario, pero se recrudece en el ámbito político.
Frente a las críticas de la
oposición, el portavoz municipal, Antonio Muñoz, defendió nuevamente la labor de la
plantilla municipal y denunció la "falta de respeto" del PP
hacia los funcionarios con el
propósito, a su juicio, de
"aparecer en una foto y llamar la atención". El Gobierno
siguió defendiendo que ha
actuado "con total transparencia, rigor y lealtad en esta
crisis alimentaria".
Fue el portavoz de los populares, Beltrán Pérez, el que
dio ayer un paso más en la escalada del PP contra el equipo municipal, afeándole al alcalde no haber tomado "medidas urgentes" con las que
"cerrar la puerta" a más
"fraudes" alimentarios, en
alusión a todo lo que rodea a
la crisis protagonizada por los
productos comercializados
por la empresa sevillana Magrudis. "Espero que no haya
más Magrudis en la ciudad",
manifestó, tras insistir en que
la falta de medidas de corrección dejan "margen" para posibles nuevos fraudes.
Beltrán Pérez, en rueda de
prensa tras la primera reunión con su equipo municipal
tras las vacaciones, reclamó
la comparecencia pública de
Juan Espadas, sin descartar
"ningún otro mecanismo institucional" al alcance de la
oposición, con el fin de que
en Sevilla "se garantice la seguridad alimentaria".
Adelante Sevilla, por medio de su portavoz, Susana
Serrano, sí concretó esos posibles mecanismos institucional con los que pedir responsabilidades al Gobierno municipal. Solicitó una comisión
de investigación con la que
poder aclarar el "papel" del
Consistorio en el brote, dado
"el grave fallo de los protocoresponsabilidad a los funcionarios del servicio de inspección. De hecho, el PP calificó
de "inadmisible, irresponsable e impresentable" que
Juan Espadas no haya reforzado de manera inmediata el
cuerpo de inspectores sanitarios. Frente a los 150 técnicos
que tiene la Junta, lo que permite una ratio de un técnico
por cada 8.000 habitantes, el
Ayuntamiento dispone de 13
inspectores, lo que se traduce, según los cálculos del PP,
en un técnico por cada 54.000
habitantes.
"La responsabilidad no es
de los funcionarios. El problema está en la cantidad de personal", subrayó Beltrán Pérez, que preguntado sobre si
este cuerpo de inspectores se
ha reducido o mantenido con
respecto al mandato del exalcalde Zoido, con el que compartió tareas de gobierno, dejó claro que "si había un déficit en el servicio, el alcalde
Juan Espadas ha tenido cuatro años para solucionarlo".
El PP tachó la actitud del alcalde de un "acto de cobardía", así como lo acusó de haber "ocultado" información a
la Junta. "Debe ser decisión
de la Junta si denuncia o no"
esta posición del Gobierno
municipal ante las pruebas y
su difusión.
Pérez puso el acento en los
"incumplimientos" más graves de Magrudis. En primer
lugar, la ausencia de licencia
de actividad durante tres
años y el hecho de que en
2016, cuando se le hizo la primera inspección, "no se detectara por parte del Ayuntamiento que no tenía dicha licencia" y que, en 2018, se le
dé dicha licencia con una declaración responsable que
"nunca debió admitírsele".
los de seguridad y la cadena
de errores" a la hora de supervisar el funcionamiento de la
empresa, cuya actuación está
ya en manos de la Fiscalía
tras las denuncias de la Junta
como y el Consistorio. Serrano tachó de "inadmisible"
que Magrudis haya podido
estar en funcionamiento durante años "sin contar siquiera con la licencia municipal
de actividad". En esta misma
línea, el líder de la oposición
municipal, Beltrán Pérez,
abundó en su acusación contra el alcalde de "negligencia" y eximió de cualquierresponsabilidad a los funcionarios del servicio de inspección. De hecho, el PP calificó
de "inadmisible, irresponsable e impresentable" que
Juan Espadas no haya reforzado de manera inmediata el
cuerpo de inspectores sanitarios. Frente a los 150 técnicos
que tiene la Junta, lo que permite una ratio de un técnico
por cada 8.000 habitantes, el
Ayuntamiento dispone de 13
inspectores, lo que se traduce, según los cálculos del PP,
en un técnico por cada 54.000
habitantes.
"La responsabilidad no es
de los funcionarios. El problema está en la cantidad de personal", subrayó Beltrán Pérez, que preguntado sobre si
este cuerpo de inspectores se
ha reducido o mantenido con
respecto al mandato del exalcalde Zoido, con el que compartió tareas de gobierno, dejó claro que "si había un déficit en el servicio, el alcalde
Juan Espadas ha tenido cuatro años para solucionarlo".
El PP tachó la actitud del alcalde de un "acto de cobardía", así como lo acusó de haber "ocultado" información a
la Junta. "Debe ser decisión
de la Junta si denuncia o no"
esta posición del Gobierno
municipal ante las pruebas y
su difusión.
Pérez puso el acento en los
"incumplimientos" más graves de Magrudis. En primer
lugar, la ausencia de licencia
de actividad durante tres
años y el hecho de que en
2016, cuando se le hizo la primera inspección, "no se detectara por parte del Ayuntamiento que no tenía dicha licencia" y que, en 2018, se le
dé dicha licencia con una declaración responsable que
"nunca debió admitírsele".

 
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