promo

Síguenos en Twiter

Banner
Banner

Mie

29

Ago

2012

CULTURA SI USA PARA LA GAVIDIA EL ARGUMENTO DEL "IMPACTO VISUAL" PDF Imprimir E-mail

E.BARBA

SEVILLA 21/06/2012

 

El último informe de la Comisión Provincial de Patrimonio de la Consejería de Cultura en Sevilla rechaza la posibilidad de modificar puntualmente el PGOU, tal y como ha aprobado el Ayuntamiento hace un par de meses para permitir que se construyan aparcamientos rotatorios en el casco histórico, de un lado, y también para reclasificar la antigua comisaría de la Gavidia, pasando de ser «de interés público y social» a «gran superficie comercial»

Con respecto al primer rechazo, el de los parkings, el do

cumento detalla que el cambio que quiere introducirse en la normativa para construir aparcamientos intramuros «choca frontalmente con el modelo de accesibilidad interna en el área central de la ciudad, una de las directrices básicas que inspiraron el vigente Plan General». Recuerda Cultura que dicho plan «prevé la construcción de aparcamientos rotatorios solamente en los bordes del centro» y llega hasta a plantear que «incluso surgen dudas sobre si el cambio propuesto pudiera tener carácter estructural y demandar una revisión del plan como figura más correcta». Se dice que el vigente plan «además de prohibir aparcamientos rotatorios en el recinto intramuros, establece que los existentes en suelos públicos quedan en régimen de fuera de ordenación, aunque respetándose las concesiones hasta que éstas finalicen», añadiéndose, por otro lado, que «el objetivo de la modificación tampoco parece seguir la línea de las actuales tendencias, convenios y cartas de accesibilidad en conjuntos históricos».

Pero si para el apartado de los aparcamientos el informe se extiende considerablemente, en lo que respecta a la recalificación de la Gavidia es realmente escueto y bastante ambiguo al argumentar la conclusión desfavorable. Básicamente, Patrimonio indica que esta modificación «va estrechamente unida» a las de los puntos de los aparcamientos en el centro al tratarse de un efecto llamada de vehículos al casco histórico. Y después, tras detallar que otros dos inmuebles municipales pasarían a ser «de interés público y social» para compensar, recalca que «evidentemente, la implantación de una gran superficie comercial en ese inmueble, con los problemas de accesibilidad actuales, podría producir una merma considerable de los valores ambientales y visuales en ese sector del conjunto histórico».

Nada más se aporta. Cultura ni siquiera hace mención a la catalogación del edificio en sí -edificio racionalista del siglo XX-, que podría haber servido como base para analizar la cuestión, sino que se limita a recordar la tesis más «política», también esgrimida por PSOE e IU, oposición en la capital y Gobierno en la Junta: un gran comercio atraería más tráfico al lugar. Lo cual, se esgrime, afectaría a los «valores ambientales y visuales». Pese a que ahora, «visualmente» se trate de una ruina de edificio envuelto en lonas viejas y plagado de ratas.

Llama la atención que la justificación del «impacto visual» no haya sido utilizada por Cultura, por ejemplo, para la mismísima Torre Pelli, ante la que nada ha opuesto por «no estar construyéndose dentro del conjunto histórico». El «impacto visual» del rascacielos junto a Triana es innegable, pero con él no ha habido pegas de la Junta en ese sentido, alegando, precisamente, que la Comisión «no tiene competencias sobre impactos visuales». En cambio, sí las hubo con el anterior proyecto de Puerto Triana y su Torre Bofill, de 80 metros -cien menos que la que ahora levanta Cajasol-, promovida por PP y PA en su día y que en 2001 se topó con el informe desfavorable de la Junta por el impacto que el edificio generaba al estar ubicado junto a la lámina del río. Curiosas contradicciones.

 
Informacion