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Mar

02

Abr

2013

SANTA MARIA LA BLANCA DESCUBRE SUS ALFARJES TRAS CASI CUATRO SIGLOS PDF Imprimir E-mail
Iglesias y Conventos

Las tablas de madera policromada se han encontrado en la tribuna situada sobre la puerta principal del templo, al levantar la solería para realizar una cata de seguridad. Óscar Gil, arquitecto responsable de la obra en este céntrico templo, ha señalado que las pinturas mudéjares de este alfarje eran visibles desde el acceso al templo, y fueron ocultadas en la reforma del siglo XVII en la que se revistieron tanto las bóvedas como cúpulas e intradós de los arcos con las famosas yeserías cuya restauración se acometerá en la tercera fase de la recuperación de la iglesia. Casi cuatro siglos después, vuelven a ver la luz unas pinturas consistentes en cenefas de dos tintas, cuya autoría no se ha podido determinar.

Tribuna familiar privada

La tribuna en cuya solería han aparecido estas pinturas no fue el lugar habilitado al coro en sus inicios. Este espacio del interior del templo pertenecía a una familia que acudía regularmente a misa desde el vecino Palacio de Altamira. Lo hacían por un conducto directo, y ocupaban o abandonaban esta zona sin tener que pisar la calle ni usar la puerta principal de la iglesia. “No querían ser vistos”, añade el arquitecto.

Otra de las buenas noticias que se han derivado de esta cata es el buen estado de la estructura de la tribuna, “si bien se restaurarán los puntos más débiles cuando se acometa la recuperación integral” de las yeserías. En este sentido, el arquitecto subraya que buena parte de la suciedad que se evidencia con un repaso visual a estas yeserías es debido al humo de las velas. Un humo que ha oscurecido notablemente el pan de oro que decora las zonas de las bóvedas donde no dejaron su huella los hermanos Pedro y Miguel Borja, a quienes se atribuye este extraordinario conjunto decorativo. Una combinación artística que está considerada como un referente de primer nivel en la decoración de posteriores camarines religiosos.

“En esta iglesia, siempre que tocas algo encuentras pinturas debajo”, afirma Óscar Gil. Así ha sido desde las primeras reformas acometidas en un templo donde se han encontrado restos de las antiguas mezquita y sinagoga.

El pasado 25 de enero tuvo lugar el acto de apertura del templo tras las dos fases de restauración que se han ejecutado. El acto contó con la participación del arzobispo, mons. Juan José Asenjo; el consejero de Cultura de la Junta de Andalucía, Luciano Alonso; el párroco, Manuel Mateo; el historiador del Arte, Teodoro Falcón; y el mencionado arquitecto.

 
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