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May

2017

EL ALCÁZAR TENDRÁ SU PROPIO MUSEO ARQUEOLÓGICO CON PIEZAS DE SUS EXCAVACIONES Imprimir

ABC SEVILLA / 28/4/2017

ALBERTO GARCÍA REYES

Todos los restos arqueológicos extraídos de las distintas excavaciones realizadas en los Reales Alcázares de Sevilla durante las últimas décadas formarán una colección permanente que se instalará a finales de este año en el propio monumento. Se trata de un museo arqueológico interno en el que los visitantes podrán conocer toda la historia de este enclave sevillano fundamental, Patrimonio de la Humanidad, a través del legado rescatado del subsuelo, unos vestigios que abarcan desde la época turdetana hasta el mudéjar. Este nuevo museo de la ciudad se ubicará en el sótano del Palacio del Rey Don Pedro, un espacio que ha estado inhabilitado durante años y que tiene sus orígenes en el siglo XIV. Se trata de una nave mudéjar de ladrillo que durante el último siglo ha estado cubierta de escombros. En noviembre de 2015 el Patronato del Alcázar aprobó la restauración de ese espacio para integrarlo en el recorrido visitable del monumento. Los arqueólogos rescataron su cota original y actualmente ese sótano es una amplia nave de bóvedas y arcos en la que el gobierno municipal ha decidido exponer toda la colección arqueológica que se ha obtenido en las distintas excavaciones llevadas a cabo en el Patio de Banderas y en el interior de los palacios reales.

Concretamente, durante los próximos cinco meses se restaurarán 231 piezas, de las cuales 14 son prehistóricas, 5 prerromanas, 53 romanas, 8 de la tardo antigüedad, 126 islámicas, 7 bajomedievales, 14 modernas y 4 contemporáneas. Todos estos restos se rehabilitarán en la casa número 6 del Alcázar, algo que no se había hecho nunca hasta ahora, y el proceso de recuperación de las mismas estará abierto al público para que se pueda apreciar la labor de los expertos.

Entre las piezas de mayor valor se encuentran restos cerámicos de almagra del siglo IX a. C., del Neolítico y del Calcolítico, vestigios que actualmente se exhiben en muy pocos museos del mundo. También hay lucernas romanas del siglo I a.C., ungüentarios, ánforas e incluso el famoso relieve faloide que se halló en el Patio de Banderas, un tipo de ornamento romano que hasta ahora sólo había sido hallado en Italia. De la Roma imperial también hay varias estatuas y pedestales de mármol, mientras que de la época islámica califal se han hallado capiteles, basas, elementos cerámicos como ollas, canastos, pocillos e incluso tazas. Igualmente hay restos taifas como ánforas, atifles, y birlos, curiosamente todos estos aperos de los alfareros de la época, un oficio muy habitual en aquella sociedad. La colección también incluye teteras almorávides, tinajas almohades, vajillas del siglo XV... En resumen, se trata de un patrimonio de altísimo valor arqueológico que durante años ha estado guardado en los almacenes del Alcázar a la espera de un destino concreto. El gobierno de Juan Espadas ha decidido sacarlo de los cajones y habilitar las salas bajo rasante que tiene el palacio principal del Alcázar para construir ahí un museo arqueológico propio, dedicado exclusivamente a los vestigios encontrados bajo la tierra en la que se encuentra el monumento.