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Nov

2012

"NO ME PARECE LOABLE QUE LA CAIXA ESGRIMA LA CRISIS PARA LEVAR ANCLAS" Imprimir

DIARIO DE SEVILLA / 15/11/2012

CHARO RAMOS

Luciano Alonso analiza minuciosamente desde el Palacio de Altamira el revés cultural que supone el traslado de Caixafórum a la Torre Pelli. Las Reales Atarazanas, cuya tutela la Junta cedió por 75 años a la entidad, son su mayor "preocupación".

-¿Cuánto pierde Andalucía, en términos de inversión económica y patrimonial, con la decisión de La Caixa de instalar su complejo cultural en un edificio propio?

-Además de los ciudadanos, el principal damnificado de esta decisión unilateral son las Reales Atarazanas, que pasan a navegar en un mar de dudas después de vivir en la certeza de contar con un proyecto de más de 20 millones de euros para adecuación del espacio como centro cultural y 50.000 millones de pesetas [300 millones de euros], a razón de cuatro millones de euros anuales, para actividades culturales en los próximos 75 años. En términos patrimoniales a Sevilla, a los andaluces y a los millones de visitantes se les arranca una magnífica oportunidad de profundizar en el conocimiento, consolidación, conservación y difusión de este BIC. Sevilla contaba con un Caixafórum "único" y ahora se encuentra con un proyecto sin definir en una torre sin terminar.

-Ahora que las llaves de las Atarazanas regresan a Cultura, ¿cuál es su proyecto para este edificio?

-Me gustaría aclarar que la cesión temporal por 75 años sigue activa. Atarazanas no cuenta para un Caixafórum pero sí queremos que Atarazanas siga contando para La Caixa. Y el objetivo prioritario de la Junta no se ha movido un ápice, con cesión o sin concesión administrativa: la tutela, salvaguarda, protección y difusión de este majestuoso edificio del siglo XIII. Sobre los usos futuros no soy amante de las ocurrencias, eso lo dejo para Zoido, que ayer mismo me urgía a presentar un uso museístico cuando guarda silencio cómplice en la inversión cero del Ministerio en el Bellas Artes y el Arqueológico. Prefiero analizar, evaluar y planificar futuras actuaciones que cuenten con el aval de planteamientos rigurosos y solventes porque Sevilla no se merece cortinas de humo de ilusionistas populacheros.

-¿Qué responsabilidad tienen el Ayuntamiento y La Caixa en el fiasco de las Atarazanas?

-Es lógico y legítimo que los ciudadanos se pregunten qué ha podido cambiar en los últimos ocho días cuando Zoido, que aseguraba hablar frecuentemente en la intimidad con La Caixa, afirmó que el proyecto del Caixafórum "no peligra" y que "no hay otro enclave igual" como las Atarazanas, "únicas en el mundo", para su puesta en marcha, "algo que vio La Caixa en su día y que también ve ahora". Animo a los lectores a buscar en Google "Zoido Atarazanas 6 de noviembre", no tiene desperdicio. Caixafórum en este enclave "único" sería hoy una realidad sin la demora en otorgar una licencia de obras cuando ya había dado el sí la Comisión de Patrimonio. Tan fácil como eso. Y lamento la falta de ambición de La Caixa por renunciar al mejor Caixafórum de España, descripción que tomo prestada del director de la Obra Social. Tampoco me parece loable que la entidad esgrima la crisis como oportunidad para levar anclas.

-¿Piensan exigir indemnizaciones por el fin del acuerdo por 75 años entre la entidad y la Junta?

-Los servicios jurídicos de la Junta analizarán con lupa el convenio. Mientras tanto, La Caixa sigue siendo responsable de las Reales Atarazanas en virtud de los acuerdos que alcanzó con el Gobierno andaluz. Se nos ha manifestado una intención de cambiar de ubicación el centro cultural esgrimiendo motivos de oportunidad empresarial. Cuestión que no comparto, pero están en su derecho. Lo que no comparto ni entiendo es que Zoido también se arrime de forma incondicional a estos intereses y se alegre de que toda esa inversión no recaiga en la Atarazanas; que celebre como victoria aquello que no beneficia al patrimonio de Sevilla, tan sólo por el hecho de meterle un gol a la Junta. En cualquier caso, hay que conjugar todos estos intereses con los legítimos de todos los andaluces, y la Junta los va a defender. Abordaremos la vía del diálogo al tiempo que nuestros servicios jurídicos estudiarán hipotéticas acciones legales, o de otra índole, que consideremos oportunas.

-¿No pudo hacer más la Junta para salvaguardar este proyecto?

-El Gobierno andaluz es el gran impulsor de este proyecto y nos hemos volcado en él. En 2007 se creó una comisión para debatir futuros usos de este BIC junto al Ayuntamiento de Sevilla, la sociedad civil y profesionales de reconocido prestigio. Fue el germen de un concurso para que las Reales Atarazanas albergaran un uso cultural de relevancia internacional que se adjudicó a La Caixa, quien a su vez hizo el encargo del proyecto arquitectónico al maestro Guillermo Vázquez Consuegra, al que quiero reconocer públicamente. Incluso cambiamos la Ley de Patrimonio, porque en vez de 50 años la entidad financiera quería elevar la cesión a 75. El proyecto, siempre bajo la rigurosa tutela patrimonial, fue aprobándose en todas las comisiones de Patrimonio. La relación ha sido de máxima cooperación con el promotor, de fluidez y diálogo permanente. Sólo nos faltó otorgar la licencia de obras, pero eso dependía de Zoido y ya vemos cómo ha acabado la historia…

-¿Apoyará la Junta la apertura en Málaga de otro Caixafórum?

-Es una decisión que no me corresponde, sino a La Caixa. Nosotros apostamos por que el que está previsto en Sevilla se mantenga y respeto el derecho legítimo del alcalde de Málaga para que un centro cultural de estas características también tenga su sede en la Costa del Sol. Y creo que no es incompatible pues La Caixa, como matriz que absorbe a la andaluza Cajasol, tiene una responsabilidad social y cultural corporativa con nuestra comunidad, y no sería extraordinario que apostara por otros centros en nuestra región para empezar a igualarnos con Cataluña, donde ya cuenta con cuatro (Barcelona, Tarragona, Gerona y Lérida). En cualquier caso, espero que haya más respeto a lo que se firma.