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Nov

2012

URBANISMO CRITICA AHORA EL PROYECTO DE LA CAIXA QUE ANTES CREÍA "IDEAL" Imprimir

EL CORREO DE ANDALUCÍA / 16/11/2012

NICOL JIMENEZ

Hace una semana, el propio alcalde, Juan Ignacio Zoido (PP), aseguraba -ante la amenaza de que Málaga se quedase con el Caixafórum- que el proyecto cultural de La Caixa no peligrabay que no había enclave mejor que las Atarazanas, construidas en 1252 bajo el reinado de Alfonso X y declaradas Bien de Interés Cultural (BIC). Sin embargo, el pasado martes aplaudió que la entidad financiera se lleve su centro sociocultural a la torre Pelli y ayer el delegado de Urbanismo, Maximiliano Vílchez, acusó a la Junta de permitir un proyecto con un restaurante y un auditorio en la parte alta de un monumento. Pero no aclaró si esa era la verdadera razón para denegarle la licencia de obra -solicitada hace dos años- o si, como hasta ahora se ha dicho, el motivo era la inexistencia de un plan especial que obligase a sacar el proyecto a exposición pública y a abrir un periodo de alegaciones, lo que retrasaría más de un año el proyecto. O quizás el delegado de Urbanismo sólo quiso decir que al Ayuntamiento no le gusta el proyecto del arquitecto sevillano Guillermo Vázquez Consuegr a. "Las explicaciones las tiene que dar la Junta, que fue quien pactó que el Caixafórum se ubicara en las Atarazanas y quien eligió el proyecto arquitectónico, que contemplaba un restaurante y un auditorio de más de 2.000 metros cuadrados en el techo de un edificio de más de 800 años de antigüedad", manifestó Vílchez en un comunicado en el que también sostiene que la Junta "ocultó" el proyecto, de ahí que rechazase el plan especial y su exposición pública. Un plan especial que, por otro lado, tampoco el Colegio de Arquitectos ni técnicos de Urbanismo consideraron necesario. Eso sí, algunos técnicos de la Gerencia, porque ésta emitió informes contradictorios. De hecho, ayer Vílchez también mantuvo que el equipo de Sánchez Monteseirín (PSOE) exigió el plan especial porque así lo recoge el PGOU al tener los astilleros medievales la máxima protección. "Zoido no quiere que Sevilla esté cuestionada internacionalmente por sus proyectos urbanísticos y tampoco quiere que las inversiones acaben en los tribunales y con una orden de demolición", en alusión a la biblioteca del Prado, dijo el delegado de Urbanismo, respaldando la débil tesis de la Fundación Atarazanas.

Su presidente, José Manuel Núñez de la Fuente, sostuvo ayer que si el proyecto de Vázquez Consuegra hubiera seguido adelante, "probablemente hubiese provocado la definitiva expulsión de los tres monumentos sevillanos incluidos en la lista de Patrimonio Mundial", la Catedral, el Archivo de Indias y el Alcázar. A su juicio, el proyecto causaba una lesión "visual y estructural" de edificios colindantes, la torre de la iglesia de la Caridad. No obstante, en ningún caso afectaba directa o indirectamente a los tres monumentos protegidos por la Unesco, cuyo órgano asesor, Icomos, nunca emitió un informe al respecto.

Con todo, Núñez de la Fuente defendió que el proyecto de La Caixa afectaba a tres crujías medievales, a una escalera del siglo XVIII "amputada", eliminaba dos pabellones en la fachada, así como una rampa en la nave tres. "Es un proyecto oscuro, agresivo, posiblemente rechazado por la Unesco y con volumetrías en las cubiertas llamativas", criticó, pese al visto bueno de la Comisión Provincial de Patrimonio.

Por su parte, Vázquez Consuegra consideró que la política dio "al traste" con su proyecto y tildó de "disparate" el argumento de que los monumentos de Sevilla podrían perder el sello de Patrimonio de la Humanidad. "Su diseño es modélico -dijo de su obra- a la hora de conservar y respetar los valores de las Reales Atarazanas". El arquitecto explicó que el PGOU "exigía" un plan especial, pero que tanto el anterior gobierno municipal como el actual habrían trasladado que tal extremo "no era finalmente necesario porque había al menos dos precedentes de actuaciones similares sin plan especial y, además, dilataría mucho más el proyecto".

La Fundación Atarazanas, pese a sus críticas de ayer, apoyó la iniciativa de La Caixa e incluso firmó con ella un convenio para hacerse cargo de la interpretación museística de la parte medieval. Según su presidente, porque querían mejorar el proyecto tras presentar sin éxito otras dos alternativas para su transformación en museo. Proyectos que, hay que recordar, no tenían financiación.

Además, el portavoz de la Fundación -de la que también forma parte el Ayuntamiento- rechazó que el proyecto de Vázquez Consuegra haya sido objeto de "retraso intencionado", si bien insistió en que no había una "rehabilitación integral, sino una amputación y contaminación visual" del interior y del entorno monumental de las cubiertas.

La Fundación pidió a la Junta la apertura inmediata al público de las Atarazanas y anunció que le presentarán un plan de difusión y actividades culturales porque salvo una nave tiene "un buen estado de salud". Con todo, exigirán en paralelo un programa de conservación integral que difícilmente contará con presupuesto de la Junta, con las arcas al mínimo.

Núñez de la Fuente hizo un llamamiento a los sevillanos para que se concentren el próximo sábado 24 de noviembre ante el monumento a las 12.00 horas bajo el lema Atarazanas de Sevilla, para Sevilla y el mundo y defendió que la Fundación siempre quiso que el astillero medieval no quede "travestido" bajo un proyecto empresarial "incompatible" con la protección patrimonial.

túmbala. La plataforma contra la torre Pelli lamentó ayer que el Ayuntamiento haya dado su visto bueno al traslado del Caixafórum y subrayó que su ubicación el los edificios bajo el rascacielos supondrá "un coste inferior a la cuarta parte del previsto para su implantación en las Atarazanas".

"Cabe preguntarse si el alcalde no estará pagando así la factura de San Petersburgo. Porque es sabido que en la reunión de la Unesco celebrada allí contó con el apoyo financiero de Cajasol/Caixa para contratar a conocidos ‘intermediarios/conseguidores'", denunció Túmbala.