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23

Sep

2014

¿POR DÓNDE SE VA A LA IZQUIERDA? PDF Imprimir E-mail

EL MUNDO / 23/9/2014

JUAN MIGUEL VEGA

El otoño astronómico llega hoy oficialmente, aunque el meteorológico ya lo teníamos encima desde hace días. El caso es que gracias a ello algunos van a poder orientarse mejor. Saber al menos que estamos en otoño no deja de ser un consuelo para quienes no terminan de averiguar dónde diablos está la izquierda, por dónde se va a ese sitio al que tantos caminos prometen conducir últimamente, si bien ninguno se ve demasiado expedito. Los voluntarios que se ofrecen para servir de guía a través de ellos resultan además poco de fiar, lo que añade más incertidumbre a la cuestión. Complicado panorama el que se le presenta a buena parte del electorado con vistas a los próximos

comicios, municipales o no (ayer la presidenta de la Junta, Susana Díaz, negó que vaya a adelantar las elecciones autonómicas, pero esa negativa podría ser precisamente una pista de que es precisamente lo que está pensando hacer). Sea cual sea el horizonte electoral que tengamos por delante, el votante de izquierdas va a tener que hilar muy fino para acertar entre la variopinta maraña de formaciones que aseguran ser los genuinos representantes de ese flanco político. Porque a las formaciones de siempre, PSOE e IU, hoy tan en solfa, les han salido demasiados competidores. Está Podemos, pero está también UPyD, que se considera tan de izquierdas como los prosélitos de Pablo Iglesias, por mucho que estos tengan por fachas a los seguidores de Rosa Díez. Lo de Ganemos ya se ha visto, con su acuerdo con IU, que no era más que un disfraz algo burdo, pero la cosa no queda ahí. Además de estas formaciones, más o menos mayoritarias, hay todo un atomizado elenco de micropartidos de órbita izquierdista que a buen seguro también acarrearán algunos votos, que a ellos no les servirán de nada, pero que otros echarán mucho de menos. Ante la ignota ubicación exacta de la izquierda, es indudable que el PP se está frotando las manos. Y es que en las próximas elecciones, ya ni siquiera estaremos en otoño.

Adepa vuelve a la carga

La organización conservacionista Adepa ha comenzado el curso con fuerza, poniendo el dedo en dos llagas que debería haber visto la oposición, pero, claro, la oposición no puede ver ciertas cosas y mucho menos denunciarlas, porque lo mismo alguien les recordaba otras. Lo van a comprender enseguida. Una de las denuncias de Adepa hace relación a la lacerante presencia de las caracolas que, desde hace veinte años, afean la parte de atrás del teatro Lope de Vega, ocupando los antiguos jardines de San Telmo, a pesar de estar catalogados como patrimonio histórico (los jardines, no las caracolas; aunque a este paso, cualquiera sabe). Las caracolas en cuestión se colocaron para paliar la carencia de espacio que padecía la Facultad de Derecho, pero desde que se inauguró la nueva sede de ésta, mantenerlas allí ya no tiene sentido. Consciente de que la Ley está de su parte, Adepa le ha dado un mes al Ayuntamiento para que diga algo antes de llevar el asunto a los tribunales. La otra denuncia hace referencia al Plan Especial de Protección Convento de San Agustín, que según Adepa, ha sido aprobado por el Ayuntamiento sustentándose en un artículo del PGOU declarado ilegal por el Tribunal Supremo, por lo que el plan también lo es. Sostiene la denuncia de los conservacionistas que el plan contempla una altura en las edificaciones que está expresamente prohibida por la Ley de Patrimonio Histórico, permitiendo levantar hasta ocho plantas en un edificio catalogado como BIC. Los hechos que relata Adepa nos retrotraen a épocas recientes, pero que se creían ya superadas en la ciudad. Mas, a pesar del vuelco electoral de las últimas municipales, las cosas no parecen haber cambiado mucho en según qué negociados.

Cuerpos celestes

Ahora que ha llegado el otoño y el cuerpo pide lectura a las mentes sensibles, vaya como recomendación una delicatesen recién salida al mercado que a buen seguro hará las delicias de los buenos catadores del género más mordaz y directo de la literatura: la literatura periodística. La obra lleva por título el mismo que encabeza estas líneas y su autor es el colega Francisco Reyero, quien ha reunido en sus páginas una constelación de treinta y seis rutilantes historias de otros tantos ilustres visitantes que un día vinieron a Andalucía, unos de paso, otros para quedarse. Desde Ava Gadner a Antoine de Saint-Exupéry, pasando por Wallis Simpson, Frank Sinatra, el Sha de Persia, Fulgencio Batista, Fidel Castro, Jean Cocteau, Steven Spielberg o Herri Charrière (Papillón para los amigos). Reyero, que es un tipo inteligente, culto, brillante y a pesar de todo muy joven aún, repara en un detalle, puede que nimio, de cada una de esas historias para elevarlo a categoría, trazando a partir de él con su vigorosa pluma el esquema de lo que podría ser una novela o una película. Luego, periodista al fin y al cabo, tiene el detalle de contarnos todo lo demás: para qué, cuándo y con quién vino cada uno de esos personajes que siguen brillando en las páginas de su libro, igual que lo hacen en el firmamento esas estrella que sabemos se apagaron hace millones de años. Cuerpos celestes; no se olviden.

 
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