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Lun

27

Abr

2015

UNA NUEVA OPORTUNIDAD PDF Imprimir E-mail
Casa Murillo



El presidente de Adepa, Joaquín Egea, explica por qué el consejo asesor de Adepa, del que forman parte importantes personalidades del mundo académico, universitario, cultural o ciudadano, va a pedir a la Junta la reapertura del museo dedicado a Murillo en la que fue su última morada: "Queremos, sin duda, aprovechar la idea del año de Murillo. En Toledo han sabido celebrar muy bien el año del Greco y en Ávila lo están haciendo también con el de Santa Teresa. Murillo es una de las primeras figuras del barroco europeo. En la calle Santa Teresa está la casa donde se supone que murió y hay una ley de los años 70 que plantea recrear la vivienda del siglo XVII en la que vivió el pintor para hacerla su casa-museo. Murillo hizo un inventario antes de su muerte y ahí se recoge el mobiliario". 

Desde Adepa consideran que la recuperación de este museo para la ciudad no sería muy costoso e instan a llevarlo a cabo aprovechando la gran celebración que se vivirá dentro de dos años: "El mobiliario, los enseres y las pinturas que le dieron contenido se conservan en el museo de Bellas Artes, donde se trasladaron tras el cierre de la casa-museo. Con una baja inversión, Sevilla podría tener un espacio dedicado a un gran artista, como sucede en otras ciudades, y sería un gran éxito turístico. La idea reúne dos condicionantes: el escaso coste y la utilidad turística y cultural que es fudamental en la ciudad". 

El arquitecto Fernando Mendoza fue el encargado de realizar en el año 1982 las últimas obras de la casa -las comenzó Rafael Manzano- y la adaptación museográfica. Al igual que el presidente de Adepa, destaca el enorme impacto positivo que tendría para Sevilla retomar la idea de los años 70 y 80 y recrear la vivienda y el ambiente en el que habría transcurrido la vida del pintor: "La cesión se hizo con la condición de que se hiciera una casa de artista adscrita al museo de Bellas Artes, como existen las casas de Shakespeare o la del Greco. Recreamos una casa-patio del siglo XVII. El proyecto se hizo, aunque la musealización quedó a medias. Se podía conseguir lo mismo que había en la casa en el siglo XVII porque Murillo recogió en el testamento hasta el último trapo". 

Mendoza lamenta que la Junta nunca creyera en una casa de artista, motivo por el que estuvo abierta sólo pocos años: "Algún consejero decidió que la casa era mucho mejor para poner algo de flamenco. Yo lo achaco a que nunca ha habido un interés real en la Junta por la cultura sevillana. Para el flamenco siempre hay sitio. Murillo, junto a Velázquez y Valdés Leal son patrimonio universal de Sevilla. Fue uno de los mejores artistas barrocos y no está explotado". El proyecto original también contemplaba un centro de interpretación del barroco sevillano: "Fue una pena que todo se desmantelara. A pesar de que no hubo dinero para muchas cosas que hacían falta el resultado fue bastante digno". El arquitecto asegura que la casa está bastante bien conservada y sólo haría falta retomar la musealización para volverla a abrir: "Hay una obra de pequeño formato, como dibujos, que podrían exponerse. Otras casas de artista, como la Mozart, Sherlock Holmes o Goethe, son un éxito. Sólo hay que tener interés".

 
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