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Jue

09

Jul

2015

EL PATIO DE BANDERAS Y EL ALCÁZAR PDF Imprimir E-mail
Patio Banderas



En aquel momento Sevilla estaba en una situación económica muy precaria. La ciudad se había arruinado con la Exposición Iberoamericana de 1929 y el turismo que acudía al Alcázar era todavía escaso y poco rentable. Los edificios palatinos tenían graves problemas en su conservación y todavía no había comenzado una restauración y excavación científica de su contenido inmueble y su puesta en valor como uno de los primeros monumentos civiles de España. Desde entonces, las casas de renta antigua del Patio de Banderas y su entorno han tenido muchos e ilustres inquilinos que se han beneficiado de esta localización privilegiada y de unos alquileres muy bajos. 

Una vez finalizada la Guerra Civil, el nuevo gobierno franquista exigió al Ayuntamiento la devolución del Alcázar, argumentando que había sido la República quien se lo había concedido. Para poder dejar las cosas como estaban el Consistorio ofreció a cambio los edificios de la Plaza de España y así se aceptó por el Gobierno central. 

Ochenta y cuatro años más tarde el Alcázar sigue estando incompleto. Prácticamente todos los alcaldes democráticos, incluyendo los republicanos, han exigido al Gobierno central la cesión total de todo el recinto del Alcázar y sus casas anejas. Incluso no hace mucho tiempo el Ministerio de Hacienda ha vendido a un particular el antiguo puesto de guardia del Alcázar situado encima de las bóvedas que dan acceso al Callejón del Agua y puesto a la venta siete inmuebles más, todos ellos pertenecientes al recinto monumental. La última reclamación la efectuó el actual alcalde de Sevilla, Juan Espadas, en el año 2013, cuando era concejal de la oposición. Confiemos en que uno de los objetivos de sus nuevas responsabilidades sea resolver esta anómala situación. 

El Alcázar está rodeado por una muralla que define un recinto interior, por lo que todo lo que abarca es el Alcázar, aunque parezca una perogrullada. El Plan Especial recientemente redactado, sin aprobar definitivamente todavía, así lo expresa. Además, la propiedad del Alcázar se extendía también a casas en el callejón del Agua y las calles Judería, Mariana de Pineda, Miguel de Mañara, Plaza de la Contratación y Vida. El Decreto de 1931 especifica la cesión genérica del "Alcázar de Sevilla" que por extensión se puede entender que abarcaba todo el conjunto pero que una lectura restrictiva e interesada ha desnaturalizado. 

Los datos que certifican que el Alcázar más antiguo está repartido entre las casas del Patio de Banderas tienen ya muchos años. En el año 1961 se abrió el Pasaje Romero Murube, entre el viejo edificio de la Diputación Provincial y la muralla taifa con salida a la plaza de la Alianza. Esta apertura permitió mostrar la puerta más antigua del recinto, cuyo interior se encuentra actualmente conservado en el Foro de la Biodiversidad, en el número 16 del Patio de Banderas. El arquitecto Rafael Manzano, siendo conservador del Alcázar, ya exploró la casa número 2 del Patio de Banderas en 1995, en la fachada opuesta a la citada puerta, apuntando la posibilidad de que los restos monumentales allí existentes pertenecieran a un palacio, subdividido posteriormente en nueve casas. Recientemente, las investigaciones llevadas a cabo por el actual director, Jacinto Pérez Elliot, y el arqueólogo Miguel Ángel Tabales en la casa número 7-8 del Patio de Banderas han permitido encontrar los restos de este Alcázar del siglo XI, trescientos años anterior a lo que habitualmente se entiende como el palacio mudéjar del rey Don Pedro. Precisamente este viejo Alcázar que ocupa todo el lado occidental del Patio de Banderas, es el que Hacienda pretende vender o transformar en oficinas. En palabras del arqueólogo Tabales, "en la actualidad el 50% del recinto se mantiene prácticamente intacto desde sus fundamentos hasta la línea de adarve, conformando una pieza clave en la historia de nuestra ciudad" (2013). 

Por todo ello hay que recuperar la unidad del Alcázar, que es Patrimonio de la Humanidad desde el año 1987. Es muy difícil de entender esta situación. ¿Alguien se imagina la Alhambra con propiedades estatales listas para ser vendidas a particulares dentro de su recinto? ¿O un problema similar en el recinto del Palacio Real de Madrid? Este bloqueo certifica el escaso peso específico de la política sevillana en el Gobierno central y la miopía con la que Hacienda gestiona algunos de sus edificios en situaciones patrimoniales sensibles. 

El Patio de Banderas y sus casas son la reserva espacial y científica del Alcázar. Los grandes descubrimientos arqueológicos llevados a cabo recientemente en su espacio central han certificado que estamos ante un espacio clave para el entendimiento de la evolución de Sevilla. El número creciente de visitas al Alcázar, en una media de un 1.200.000 visitantes anuales, lo convierte en uno de los tres monumentos más visitados de Andalucía, con la Alhambra de Granada y la Mezquita de Córdoba. Esta circunstancia exige nuevas instalaciones y servicios, nuevos espacios y nuevas interpretaciones históricas y culturales. El Patio de Banderas y sus edificaciones anexas están ahí para apoyar a uno de los monumentos civiles más importantes de nuestro país y para proyectar el Alcázar hacia el futuro.

 

 
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