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Lun

07

Sep

2015

SEVILLA, MAPA DE LUGARES FRÁGILES PDF Imprimir E-mail
Cines

 

Son cines o teatros históricos como el Cervantes, el Alameda, el Avenida, la sala X de la calle Trajano, el Álvarez Quintero, el antiguo Pathé, el Teatro Imperial o el Llorens. Hay uno que ya ha desaparecido: el antiguo Cine Apolo de la calle Bustos Tavera, que durante algún tiempo fue la sala de conciertos de la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla.

El Ayuntamiento ha anunciado que defenderá el uso cultural de los cines Alameda, Cervantes y Avenida declarándolos «espacios singulares». Y la Junta prometió que el Cervantes contará con la declaración de Bien de Interés Cultural (BIC). Pero el tiempo sigue corriendo sin que se avance en nada.

La amenaza sobre estos lugares surgió cuando una sentencia del Tribunal Supremo obligaba a eliminar la calificación urbanística como Servicios de interés Público y Social otorgada por el vigente PGOU, retrotrayéndolos a la denominación de centro histórico del plan de 1987. Y es que los propietarios de estos edificios quieren liberarlos del 'lastre' de etiqueta de uso cultural para posibilitar que se conviertan en negocios más lucrativos.

 

Perdieron esta protección el Cine Cervantes, el Alameda y el Avenida y se 'salvaron' las otras seis salas citadas sobre las que no existía litigio judicial pero sobre las que corría -y de hecho corre- el peligro de incluirlas en el mismo saco. De momento, el antiguo cine Apolo ya es historia.

Cine Cervantes

El Cine Cervantes es un espectacular teatro histórico que ahora es el más antiguo de Sevilla, una razón suficiente para que no se pierda. Se inauguró en 1873 por el arquitecto Juan Talavera de la Vega en la calle Amor de Dios. Aún se puede ver su gran lámpara histórica, los pesados cortinajes e incluso su concha a la italiana hoy oculta por la pantalla de proyecciones, pero que se adivina en los momentos previos a que se apague la luz y comience la película.

Los habituales y rendidos espectadores de esta sala siempre tienen la sensación de que acuden por última vez. Como si acudir a una de sus sesiones fuera un dudoso privilegio para asomarnos a una escena del pasado. Así de frágil parece su presente.

En 2012 los directores de la Sala Cero Teatro plantearon un proyecto para su recuperación como teatro privado y comercial. Después de su rehabilitación estaría listo para 2015. Por el momento sigue siendo un cine comercial.

Cine X de Trajano

La Sala X de la calle Trajano es un edificio proyectado por Aníbal González en la década de los veinte. Fue el famoso Salón Variedades, establecimiento sicalíptico que se convirtió en el paraíso del cuplé, del fox trot y las revistas de 'visualidad'. En su historia hay momentos tenebrosos como cuando en los primeros días de la Guerra Civil se convirtió en cárcel. El actual edificio se levantó sobre el solar del Hospital del Amor de Dios derribado en 1860. Antes del Variedades se levantó el teatro-circo Lope de Rueda del que Luis Montoto decía que el público que acudía «era maleante y bullicioso» y que allí se vio por primera vez en Sevilla el baile del cancán, «baile obsceno como la vieja zarabanda». Este Moulin Rouge sevillano, versión castiza y meridional de la vida galante, fue cine de arte y ensayo hasta que en los setenta se transformó en cine porno de sesión continua. En 2013, la Gerencia de Urbanismo elaboró un informe en el que informaba del mal estado de conservación del inmueble a excepción de las fachadas.

Teatro Imperial

El Teatro Imperial acogió hasta hace poco la espectacular librería-teatro de la cadena Beta convirtiéndose en uno de los establecimientos librescos más singulares del mundo, pero fue un sueño breve. El Teatro Imperial de la calle Sierpes merecería un destino digno sólo por su carga simbólica, ya que fue el antiguo Salón el Suizo, el lugar en el que en septiembre de 1896 se vio por primera vez el prodigio del cinematógrafo.

Teatro Álvarez Quintero

El Teatro Álvarez Quintero se creó en los años cuarenta y tuvo temporada teatral hasta 1987. En 1999 se transformó en el Centro Cultural El Monte con la sala Joaquín Turina y luego pasó a ser la sede de la Fundación Cajasol con espectaculares exposiciones y ciclos de música. El contrato para la explotación era hasta 2020, pero la Caixa -al pasar a su sede de la Torre Pelli- lo abandona en 2014 a su propietario, el Ayuntamiento. Ahora se plantea la participación privada en su programación.

Cine Llorens

El Cine Llorens es un ejemplo del arte regionalista -lo decoró José Espiau- y aquí se escucharon las primeras películas sonoras en Sevilla, aunque se cerró como cine en 1982. Entre sus hitos históricos acogió en 1924 la presentación de la Orquesta Bética de Cámara fundada por Falla y dirigida por Ernesto Halffter. Actuaron el pianista Rubinstein y dieron conferencias Unamuno, Ortega y Gasset. Ahora es una sala de juegos.

Sala Pathé

La Sala Pathé es un ejemplo feliz -por el momento- de uso cultural de un espacio privado. Después de que Jesús Quintero lo gestionara durante años, el productor Gervasio Iglesias se ocupa de su explotación. El edificio, de Juan Talavera Heredia, se inauguró en 1925. Fue el cine en el que Cernuda -vecino de la cercana calle Acetres- se aficionó al cinematógrafo.

 
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