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Oct

2015

UN ÉXITO DE ZOIDO PDF Imprimir E-mail

EL MUNDO / 18/10/2015

MANUEL JESUS FLORENCIO

LA RECIENTE sentencia del TSJA por la que rebaja de 36,5 millones a 2,59 millones la indemnización que el Ayuntamiento debe pagar a Sacyr por las decisiones unilaterales e incumplimientos de Monteseirín en las setas, es un éxito postrero de Zoido, por más que Espadas y algunos voceros se esfuercen en presentar al ex alcalde como el responsable de tener que pagar a la constructora y al nuevo gobierno como el artífice de esta sustancial rebaja.

Causa estupor leer que al equipo de Espadas le ha bastado con sentarse a negociar tres veces con Sacyr para reducir la indemnización que hay que pagar a la concesionaria de las setas de la Encarnación, dado que la cuestión se estaba dilucidando en el TSJA desde abril y allí, que se sepa, Espadas (alcalde desde junio) no tiene ni arte ni parte. A éste sólo podría atribuírsele el éxito en vez de a Zoido si hubiera logrado que Sacyr hubiera retirado la demanda, que no fue el caso, y que no haya que pagarle indemnización alguna o una inferior a la del fallo judicial tras el recurso de su antecesor.

Contradicción

Ni Espadas ni sus voceros mediáticos son capaces de explicar la insalvable contradicción de achacar a Zoido un mismo fracaso por dos conductas opuestas: tras la anterior sentencia condenatoria de 36,5 millones de euros, por no haberse sentado, supuesta y previamente, a negociar con la constructora y verse abocado a los tribunales; y también por el recurso judicial que luego ordenó interponer y que ha permitido rebajar la indemnización a 2,59 millones.

Espadas declaró el 22 de abril, después del primer fallo judicial contrario al Ayuntamiento, lo siguiente: «Había un contrato firmado y puede haber discrepancias sobre él, pero hay dos formas de arreglarlo, que son ir a los tribunales o encontrar un acuerdo bueno para los intereses de los sevillanos, pero el Ayuntamiento se ha cerrado en banda a ello, incumpliendo unilateralmente todas las condiciones que le vinculaban».

Fue Sacyr

Para empezar, quien acudió a los tribunales en demanda de una indemnización global de 36,5 millones de euros, la resolución del contrato y la entrega de las setas al Ayuntamiento fue Sacyr y no Zoido. Basta con leer la reciente sentencia del TSJA para colegir que sí hubo negociaciones con la constructora y concesionaria sobre esos incumplimientos unilaterales, achacables todos a Monteseirín y con los que Zoido se encontró apenas aterrizar en la Alcaldía. Así, el reciente fallo judicial recoge que «la propia actora (Sacyr) intentó sin éxito (el restablecimiento económico-financiero del contrato) por divergencias con la Administración...».

La compañía, según se lee en la sentencia, tras esas divergencias sobre la interpretación del contrato presentó la solicitud de resolución y liquidación del mismo el día 10 de abril de 2012, tan sólo diez meses después de la toma de posesión de Zoido como alcalde, y reiteró su exigencia ante la Gerencia de Urbanismo, la cual dictó resolución denegatoria el 19 de diciembre de 2012. Tras esta negativa, Sacyr presentó una demanda ante el Juzgado de lo Contencioso Administrativo Nº 5 de Sevilla, en la que globalmente pedía una indemnización de 36,5 millones de euros y la resolución del contrato a fecha 31 de mayo de 2013

Hipótesis

Supongamos que, tal como han sostenido Espadas y el PSOE, Zoido hubiera hecho todo lo posible negociando hasta la extenuación con Sacyr para evitar que las divergencias llegaran a los tribunales. Bien, Sacyr exigía 36,5 millones de euros. ¿Qué cantidad habría sido políticamente admisible reconocerle a la constructora, también en la hipótesis de que hubiese aceptado, para que no presentara la demanda? ¿Un 50% en plan salomónico, para que no hubiera vencedores ni vencidos? Eso habría supuesto el abono de 18,25 millones de euros. ¿Acaso no habría calificado Espadas una decisión semejante de escandalosa por haber hipotecado el presupuesto municipal?

Si en vez de un 50% hubiera sido un 25%, la cifra habría sido superior a los 9 millones de euros. ¿La habría aceptado la oposición? Y si se hubiera planteado tan sólo un 10%, que probablemente no habría aceptado Sacyr a la luz de los hechos posteriores, la indemnización habría sido de 3,65 millones de euros. Pues bien, con su decisión de no someterse a las presiones de la multinacional aun a fuer de ser llevado a los tribunales y de ordenar luego la presentación del recurso ante el TSJA antes de las elecciones municipales, Zoido ha limitado la indemnización a 2.594.862 euros, que suponen sólo el 7,10% de la cantidad que exigía Sacyr. La estrategia de Zoido, pues, ha sido la menos gravosa para la ciudad.

No obstante, la titular del Juzgado Nº 5 (y en menor medida el TSJA) le achacaron a Zoido y su gobierno pasividad por no rebatir las cifras presentadas por Sacyr a la hora de cuantificar los incumplimientos del Ayuntamiento. Pero, ¿cómo negar que Monteseirín decidió el 28-3-2011 rebajarle la factura a los placeros para asegurarse de que se trasladarían al nuevo mercado? ¿Cómo negar que Monteseirín decidió el 13-5-2011, a nueve días de las elecciones, decretar el acceso supuestamente gratis de los sevillanos y que ahora nos costará 525.349,72 euros? Han sido las decisiones e incumplimientos de Monteseirín las que nos han costado en total esos 2,59 millones de la indemnización, que podrían haber sido 36,5 millones si Zoido, con su recurso ante el TSJA, no lo hubiera evitado.

 
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