promo

Jue

22

Oct

2015

PATRIMONIO PONE REPAROS AL MERCADO GOURMET DE LA PUERTA DE LA CARNE PDF Imprimir E-mail
mercado puerta de la carne

 

Hasta ahora la comisión no ha permitido construir bajo rasante en las partes protegidas de un inmueble, sobre todo en aquellas que tengan o hayan tenido que ser reconstruidas a causa de su mal estado. En este caso y debido al estado de deterioro del mercado, se plantea actuar en los pilares y vigas de este edificio, inscrito en 2008 en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz junto a otros cinco edificios del Movimiento Moderno de Sevilla.

Asimismo, la comisión muestra «cierto desacuerdo» y expresa sus dudas respecto a la galería petrimetral de la planta primera, ya que entiende que supone un añadido a la obra original de Lupiáñez, superando la anchura mínima, «lo que consideramos —dice— afecta perjudicialmente a la percepción interior del espacio, uno de los indudables valores presentes en el edificio», con una gran cubierta a dos aguas, estructura abovedada de hormigón, ventanales, una plaza central y un inmenso lucernario.

 

Por otra parte, la comisión exigió ayer al promotor un proyecto de ejecución que determine con exactitud qué alcance tienen los problemas de su estructura para descartar un peligro de desplome y determinar qué soluciones constructivas se dará a este edificio construido entre 1926 y 1929 por los arquitectos Gabriel Lupiáñez Gely y Aurelio Gómez Millán. El proyecto de rehabilitación y reforma del edificio, abandonado desde 1999, ha sido encargado, entre otros, a Alfonso Jiménez, maestro mayor de la Catedral durante 27 años.

Valores arquitectónicos

Este equipo de profesionales dice que «el principal problema que plantean los valores históricos del edificio es que su materia no resiste, pues su capacidad portante está al borde del colapso», por lo que es fundamental confirmar que el edificio resistirá las novedades funcionales, entre ellas una galería comercial sustentada del techo mediante cables de acero. Si se aplicase literalmente la legislación, admiten los promotores, el edificio debiera volver a su estado original y la intervención debiera ser plenamente arqueológica, conservando todos los añadidos...». Sin embargo, —añaden— atender los problemas de estructura que presenta el inmueble «de forma coherente y dotar de funcionalidad al edificio respetando su singular espacialidad debe ser el campo a seguir».

El proyecto, que incrementa su presupuesto de 4,1 a 6 millones de euros, aumenta en 1.328 metros cuadrados la edificabilidad del edificio, que quedaría en 5.566 metros cuadrados. En su planta bajacontempla tiendas, una zona cultural, escaleras y ascensores y aseos. En la primera planta incluye también tiendas, restauración, oficinas y una galería comercial. En la segunda planta, habrá una terraza con veladores y en la tercera planta un mirador para contemplar las magnífica vistas de Sevilla desde la cubierta. En el sótano, con 1.014 metros cuadrados y supeditado a la actividad arqueológica previa, iría un salón multiusos, zona de personal, almacenes, abastecimiento y retirada de residuos.

 
Informacion