promo

Mar

24

Nov

2015

RENACE LA VENTA DE ANTEQUERA PDF Imprimir E-mail
Venta de Antequera

 

Durante la celebración de reaper­tura, además de un cóctel, se celebró un tentadero con los diestros Pepe Luis Vázquez, Morante de la Puebla y Dá- vila Miura, además de una exhibición ecuestre.

Más de 700 personas

Las labores de adecuación de la finca han durado más de un año, periodo en el que se han devuelto a su estado ori­ginal los once pabellones regionalis- tas con los que cuenta el complejo. Como resultado, se podrá disfrutar de sus ocho salones para todo tipo de eventós, ya que cuentan con un aforo que va desde las 40 personas hasta las 700 que puede llegar a acoger el ma­jestuoso Salón Maestranza. Además, estará disponible para su uso los jar­dines, repletos de naranjos, limoneros y palmeras, que dan sombra a las pe­queñas calles y glorietas que lo com­ponen. También se utilizarán la plaza de toro y los corrales. En total, más de 15.000 metros cuadrados para acoger convenciones, reuniones de empresa, eventos taurinos o todo tipo de cele­braciones familiares. Un camino para convertir de nuevo a la Real Venta en una referencia en la cultura, el flamen­co y el toreo de la ciudad.

 

Los orígenes de esta destacada edi­ficación hay que buscarlos en el primer cuarto del siglo XX, cuando Car­los de Antequera, quien fuera mozo de espadas del matador Antonio Fuen­tes, lo proyectó como un lugar para el descanso de los viajeros. Convertido en una referencia para la sociedad se­villana, el lugar empieza a relacionar­se con el mundo de ganado y del toreo. Se consolidaba así en la última para­da obligada antes de marchar hacia la plaza de la Maestranza.

No obstante, fue en 1929, con la Ex­posición Iberoamericana, cuando lie-* gó su periodo más célebre, convirtién­dose en el Pabellón Tierras de Jerez y acogiendo las edificaciones de algu­nas de las familias bodegueras más ilustres, como Osbome, Domecq o Gon­zález Byass. Sus pabellones, de gran valor artístico, dieron al complejo una nota estética inigualable.

En 1930, tras una visita inesperada de la que quedó muy satisfecho, el Rey Alfonso XIII le otorgó a la venta el tí­tulo de «Real», dejando constancia aun mayor de su importancia en Sevilla.

Tras pasar por varias manos, estp . histórico espacio centró su oferta e’ el ocio y la tauromaquia. Hasta 200' se celebraron eventos, bodas y com’. niones. Sin embargo, desde ese año, venta quedó sin uso y sin vigilanci por lo que llegó a sufrir varios robe Gabriel Rojas ha sido su propieta: durante las últimas décadas y, a ó muerte en 2012, el lugar pasó a ser d. su sobrina, Lola Rojas, y su marido Da­niel de la Fuente, actuales propieta­rios de la venta a través de la empre­sa Arrendalusa

 
Informacion