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03

Oct

2016

PLAZA DE LAS TORTAS (ANTES DEL PAN) PDF Imprimir E-mail

DIARIO DE SEVILLA / 16/8/2016

CARLOS COLÓN

LA antigua plaza de la Atahonas, después llamada de San Salvador y desde el siglo XVII del Pan -costumbre que los sevillanos mantuvieron cuando en 1914 se cambió su nombre por el de Jesús de la Pasión- fue desfigurada por La piel sensible, otro récord del alcalde Monteseirín, el peor que ha tenido la ciudad desde los tiempos de los munícipes frankistas (con k de Frankenstein) que dejaron la ciudad con apariencia de vida pero tan muerta y desfigurada como la criatura hecha con cachitos de muertos. Sus aceras y su espléndido pavimento de pequeños adoquines de color rojizo fueron sustituidos por la fea marea lisa sobre la que se pusieron unos bancos "de diseño" y unas farolas "vanguardistas". Otro espacio histórico urbano destrozado por el Señor de las Setas. 

El PP cambió los bancos "de diseño" por otros catetorros y las farolas "vanguardistas" por otras más clásicas con grandes protestas del PSOE que, como es sabido, está convencido de que modernizar la ciudad es dejarla que no la conozca ni Hércules que la edificó, ni Julio César que la rodeó de murallas, ni mucho menos -los otros por lo menos eran paganos y no ofendían al laicismo- el Rey santo que la ganó. Curiosamente el concejal socialista Antonio Muñoz acusó entonces a Zoido de despilfarrar el dinero de los ciudadanos en sus caprichos estéticos, olvidando -debe andar flojo de memoria: también criticó la tala de los árboles de Almirante Lobo (PP) olvidando la de los de la Avenida (PSOE)- que las setas costaron más de cien millones de euros. 

Pero la plaza del Pan siguió sólo un poco menos desfigurada. Poco podía hacerse para reparar los daños causados. Pero mucho, en cambio, para empeorarlos. Como atizarle el gigantesco mamotreto metálico que parece un insecto gigante -pasamos de Frankenstein aAlien- cuya función será soportar los toldos que, además de dar sombra, cegarán la vista de las cubiertas del Salvador. Y, mira por dónde, el señor delegado de Hábitat Urbano (por cursilería que no quede), Cultura y Turismo es el mismo al que tanto afectó el despilfarro de la sustitución de farolas y bancos, y tan poco el de las setas

 



En su blog, el señor Muñoz criticó los toldos y arquitecturas efímeras del Corpus, escribiendo que "es imposible saborear [la plaza de San Francisco] sin arquitectura de cartón piedra, sin carpa o sin veladores". Pues más imposible aún es saborear la plaza del Pan, sentrañas mías.

 
 
 
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