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Mar

10

Mar

2009

La monumental Casa Surga, condenada a desaparecer PDF Imprimir E-mail
El proyecto de Aguas del Huesna de rehabilitar la monumental Casa Surga de Utrera, construida en el siglo XVIII, y convertirla en un moderno edificio de 1.530 metros cuadrados para la instalación de sus oficinas centrales, no se hará realidad por el momento, ya que la empresa pública del agua está estudiando,desde el pasado año, la viabilidad de fusión con su homóloga Aljarafesa, por lo que la restauración del inmueble utrerano ha sido aplazada y se encuentra en vía muerta. Esta decisión hace peligrar la integridad del monumento, en avanzado estado de deterioro.
Tras constituirse el Consorcio del Huesna en el año 1993, uno de los compromisos que adquirió la empresa de abastecimiento, fue la adquisición de la Casa Surga, un edificio declarado Bien de Interés Cultural (BIC) con la categoría de monumento histórico, ubicado en la Avenida María Auxiliadora de Utrera. La intención de Aguas del Huesna era construir un inmueble con dos plantas y garaje subterráneos, levantadas respetando la totalidad de la fachada. Según el proyecto redactado entonces, el Consorcio del Huesna pretendía usar este edificio para la instalación de doscientos empleados de su plantilla,cuyo presupuesto rondaba los 4 millones de euros.
Para ello, el 20 de octubre del año 2000, el Consorcio adquirió el 75% de la casa palacio por 196.831 euros, quedando el resto de la propiedad en manos de un particular, que actualmente explota el negocio del bar «Currito» en el mismo edificio. El acuerdo definitivo entre las partes para la adquisición total de la casa palacio no se llegó a rubricar, a pesar de la oferta de la empresa del agua de abonar 90.000 euros al dueño del ba; el otorgamiento de la explotación de la cafetería del edificio una vez rehabilitado- por un plazo del 21 años y una compensación por el lucro cesante de 2.100 euros mensuales durante la ejecución de las obras de restauración.
Por su parte, el Ayuntamiento, ante la falta de un acuerdo definitivo que permitiera la recuperación del monumento, aprobó en Pleno, el 30 de abril de 2003, el inicio del expediente de expropiación forzosa del edificio. «Se trataba, según señaló el entonces alcalde de Utrera, José Dorado, de garantizar la afectación del inmueble a la función social de la propiedad , dado también el incumplimiento de sus propietarios en cuanto a conservación y rehabilitación».Sin embargo, la Casa Surga nunca fue expropiada.
Después de los escritos emitidos por el Consistorio sobre la ruina del monumento, en mayo de 1974 se llegó a proponer la demolición total del edificio, si bien diversos informes de la Administración Estatal y posteriormente Autonómica competentes en materia de Patrimonio Histórico desestimaron las iniciativas del derrumbamiento y aconsejaron las realización de obras de consolidación y apuntalamiento, trabajos que fueron ejecutados por el Consorcio del Huesna en el año 2001.
En la actualidad, el alcalde de Utrera, Francisco Jiménez, trasladó su preocupación sobre el estado del monumento a la delegada del Gobierno en Sevilla, Carmen Tovar, además de manifestar que en la próxima junta general de Aguas del Huesna, de la que forma parte el Ayuntamiento utrerano, «se debería de tratar el asunto, ya que existe un compromiso de esta entidad con Utrera para restaurar la Casa Surga, además de un presupuesto importante para este cometido», aseveró el munícipe.
En realidad, la situación actual es que aquella casa de estilo barroco sevillano, construida en el tercer cuarto del siglo XVIII por Francisco Fernández de Abauza, se encuentra semiderruida, sin un acuerdo entre los propietarios (Aguas del Huesna y el Bar Currito) y con un proyecto de rehabilitación paralizado, sin que ninguna entidad, ni pública ni privada, esté interesada en recuperar esta joya de la arquitectura civil utrerana, lo que supone una condena inevitable del edifico a la ruina y a su posterior desaparición.
 
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