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Sep

2017

LA MURALLA DE LA MACARENA A POR UNA APERTURA DEFINITIVA PDF Imprimir E-mail
MURALLA

CORREO DE ANDALUCÍA / 4/9/2017

MARIO DAZA

La Muralla de la Macarena está a las puertas de afrontar el que parece ser el proyecto más serio y ambicioso de los últimos años para su apertura al público como uno de los principales atractivos turísticos de la zona norte del Casco Antiguo. Recientemente, el alcalde de Sevilla, Juan Espadas, hacía pública la intención del gobierno municipal de que el monumento opte a la ayuda que otorga el Ministerio de Fomento, dentro del programa del 1,5 por ciento cultural, que permite la subvención de trabajos de conservación o enriquecimiento de bienesinmuebles del Patrimonio Histórico Español.

En caso de que la ciudad cuente finalmente con esta asignación, que confinancia el 50 por ciento del proyecto –un millón de euros aproximadamente–, la idea del Consistorio pasa por ejecutar obras de carácter estructural sobre el monumento que permitan adecuar la Torre Blanca, una de las más características del monumento, como centro de interpretación de la Muralla de la Macarena. Un espacio que, una vez concluidos los trabajos, que dependen de la subvención estatal y que se ejecutarían presumiblemente entre los años 2018 y 2019, se abriría de forma definitiva al acceso de los visitantes.

Lo cierto es que no se trata de la primera ocasión en la que el Ayuntamiento plantea la posibilidad de abrir el monumento al turismo, si bien todas estas tentativas acabaron siendo solo una declaración de intenciones que nunca llegaron a concretarse. El pasado mes de agosto, coincidiendo con los trabajos de limpieza del lienzo, la delegada del distrito Macarena, Clara Isabel Macías, anunció que desde mayo de 2016, el Consistorio había mantenido reuniones con el Instituto de la Cultura y las Artes de Sevilla (ICAS) para barajar «la posibilidad de unos paseos por la barbacana de la muralla», aunque «evidentemente antes hay que establecer unas medidas de seguridad».

De hecho, solo un par de meses antes de estas declaraciones, el monumento formó parte de las rutas de la tercera edición de la iniciativa Jane´s Walk, un evento de carácter cultural que propone cada año diferentes paseos urbanos en los que es posible conocer una parte de la historia de la ciudad a través del trabajo desinteresado de un grupo de guías voluntarios. En mayo de 2016, esta actividad permitió un recorrido casi exclusivo por el interior de la barbacana –el paseo interior de la Muralla–, entre el Arco de la Macarena y la Puerta de Córdoba.

Pero este proyecto de musealización del monumento tiene todavía un precedente anterior que se remonta al año 2007, coincidiendo con el mandato del socialista Alfredo Sánchez Monteseirín en la Alcaldía de Sevilla. Entonces, el Ayuntamiento llevó a cabo una de las rehabilitaciones más destacadas sobre la Muralla, en la que se invirtieron alrededor de 1,3 millones de euros tras más de dos décadas de olvido. La Gerencia de Urbanismo planteó en aquel momento que estas labores de mejora se aprovecharan para habilitar «un circuito turístico y cultural inédito en Sevilla».

El proyecto municipal pasaba por convertir la Puerta de Córdoba –actualmente cedida a la hermandad de San Hermenegildo– en un centro de interpretación en torno a las murallas y las puertas históricas de la ciudad. Ese sería el punto de partida de un recorrido que llevaría al visitante a pasear por la liza, el espacio existentes entre la barbacana y la propia Muralla, que en el tramo más próximo a la Macarena es transitable. También contemplaba el acceso a la Torre Blanca, el punto más elevado de todo el monumento, que se habilitaría como una especie de mirador de la ciudad.

Incluso a finales de septiembre de 2007, el delegado de Urbanismo, Emilio Carrillo, hizo una visita al monumento en la que confirmó que a finales de enero o principios de febrero se abriría de forma definitiva al público. Pero aquel proyecto, como tantos otros, solo quedó en buenas palabras. Ahora parece que, después de varias intentonas, sí ha llegado el momento definitivo en el que la Muralla de la Macarena será el gran exponente de una zona del Casco Antiguo olvidada para el turismo.

 
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