Lun

22

Jun

2009

Alcalde y rector se rebelan ante la sentencia del TSJA PDF Imprimir E-mail
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Así, Sánchez Monteseirín dejó claro que «la ciudad ha encontrado en la Universidad a un actor clave en la construcción de su modelo de futuro», siendo de la opinión de que está contando «a la hora de planificar el desarrollo socieconómico y urbano de Sevilla».
Para el primer edil sevillano, que recordó el «espíritu» del Plan Estratégico Sevilla 2010 y el Plan General de Ordenación Urbana, se trata «de un modelo, señor rector, en el que la educación es un valor de interés general. Quizás el valor de mayor interés general de todo. Diga quien diga lo contrario», en clara alusión a la sentencia del TSJA.
Aprovechó el alcalde para ensalzar la reordenación de la ciudad que está llevando a cabo el Gobierno municipal que preside. «Sólo conservaremos Sevilla si nos ponemos decididamente a vivificar la ciudad. No vivamos para conservar, conservemos para vivir. No hay disyuntiva entre conservar e innovar: sólo se conserva lo que se innova».
Desdeñó los modelos «del derribismo de los años 70 o del fachadismo de los 80, el de una Sevilla como de postal descolorida», y abogó por el que se está haciendo ahora «desde la legitimidad democrática que surge de la voluntad de los ciudadanos y ciudadanas en cuyo nombre hablo».
Un gran aliado
Así definió el rector de la Universidad, Joaquín Luque Rodríguez, al Ayuntamiento hispalense en la labor que desarrolla la institución no sólo desde el punto de vista «cultural y formativo», ya que también «construimos físicamente (...). El Ayuntamiento, con su alcalde al frente, ha entendido el valor estratégico de la Universidad en el gran sueño común que es la construcción de Sevilla. Y lo agradecemos porque la base de todo progreso radica en la cooperación de las instituciones que persiguen fines convergentes».
Llegados a este punto, Joaquín Luque subrayó «la colaboración que en todo momento nos ha prestado el Ayuntamiento para ubicar nuestra biblioteca en el Prado. La elección de espacio tan noble no es baladí, sino que representa una clara manifestación de fe en la cultura y en la función social de la Universidad».
Es por ello que se mostró seguro de que juntos -Ayuntamiento y Universidad- «sabremos salvar todas las dificultades para que el proyecto de la biblioteca en el Prado sea una pronta y gozosa realidad», dejando claro que «seguimos adelante porque estamos convencidos de que sólo nos mueve el interés general y de que un edificio de estas características, tanto por su morfología externa como por su continente, se convertirá pronto en uno de los grandes atractivos culturales de Sevilla y de Andalucía».