Mar

10

Nov

2009

Clinton pide a España que mantenga su apuesta por las nuevas energias PDF Imprimir E-mail
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Clinton subrayó que «vimos en un mundo que no es sotenible» y por ello requiere «grandes cambios, especialmente en tres campos: salud, educación y energía».
Por eso, aseguró que «me sabe especialmente mal que España esté atravesando esta crisis, porque era uno de los países que estaba haciendo un esfuerzo por cambiar el modelo energético», que, a su juicio, será clave en un futuro inmediato.
Por eso, pidió a España que mantenga ese rumbo de apuesta por las energía renovables y recordó que si el mundo sigue con el actual modelo energético, el clima subirá unos cinco grados de temperatura y más de 100 millones de personas de zonas costeras tendrán que trasladarse en 2050.
«Mundo interdependiente»
El ex presidente americano reclamó una estrategia global para salir de la crisis porque vivimos en un mundo globalizado, como demuestran la crisis finaciera o la gripe A. «A mí me gusta más llamarlo mundo interdependiente, porque no podemos escapar de lo que les ocurre a los demás», explicó.
Bill Clinton lamentó que en las últimas décadas, las de mayor crecimiento de la historia de la humanidad, también se han acrecentado las desigualdades sociales, entre países y entre ciudadanos. El aumento de la desigualdad ha provocado asimismo una mayor falta de estabilidad mundial y la existencia de más de 1.000 millones de personas que sobreviven con menos de un euro al día.
Por ello, aseguró que la crisis debe dejar un mapa mundial diferente, donde «no haya siempre un ganador y un pederdor, como en los partidos de fútbol, sino donde haya cada vez más ganadores». «Debemos construir un mundo donde compartamos mejor los beneficios y oportunidades, pero también las responsabilidades», aseveró.
En el turno de preguntas, el presidente americano respaldó la política de estímulos fiscales de España, y en general de los gobiernos europeos, para reactivar la economía, si bien dejó claro que deben volver al equilibrio presupuestario o al superávit cuando la economía salga a flote.
En ese sentido, se autodefinió como «conservador desde el punto de vista financiero y fiscal» y, por tanto, consideró que el equilibrio presupuestario o el superávit es una «cuestión de seguridad y soberanía nacional». Por eso, defendió que si España sigue en recesión, la UE debería tener normas con más margen de maniobra para estimular la economía y después volver al equilibrio presupuestario demandado para sus países miembros.
Por otra parte, animó al Gobierno y las empresas españolas y andaluzas a «no tener miedo a los cambios y reformas» y apostó por una mayor flexibilidad en el mercado laboral.
A la pregunta de si la crisis ha terminado, Clinton respondió a la gallega: «Sí, no, quizás». Después lo explicó: «Estadísticamente sí, porque EE.UU. ya no está en recesión en los últimos dos trimestres; en la vida real, no, ya que sigue el paro y la falta de financiación; y en el futuro quizás, depende de cómo actuemos para salir de esta situación».