Lun

14

Mar

2011

LAS COPAS DE LAS SETAS PULVERIZAN AGUA PARA GENERAR UN MICROCLIMA PDF Imprimir E-mail
Encarnación

Una de las curiosidades que pocos saben de los parasoles de la Encarnación es que las copas cuentan con un sistema de pulverización de agua con una doble finalidad: crear un microclima en la plaza pública para celebraciones masivas en los meses más calurosos de Sevilla (un sistema que los sevillanos conocen bien porque funcionó con éxito en el recinto de la Exposición Universal de 1992) y servir como detectores contra incendios, activándose estos pulverizadores.

Estos humidificadores y detectores contra incendios se localizan en pequeñas antenas metálicas visibles desde la calzada e instaladas en todas las piezas de la estructura superior del complejo Metropol Parasol. Su función es, además, refrescar la mezcla de madera y acero de la que están hechos los parasoles.

Al margen de esta curiosidad, la obra cumplió ayer otro hito al quedar sin andamios la pasarela sobre la calle Imagen, un paso que definitivamente no será visitable por decisión de la Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento -en tiempos del delegado Alfonso Rodríguez Gómez de Celis- de reducirlo a un elemento estético con función arquitectónica: crear un efecto fuelle entre los dos conjuntos de parasoles en caso de movimiento de la estructura.

Urbanismo ordenó hace más de un año (finales de 2009) a los arquitectos alemanes que modificaran el proyecto para quitar de este tramo y del pasasol 6 (junto a Puente y Pellón) los senderos peatonales metálicos que sí se han instalado en las copas de las otras cinco setas. Con el argumento de la seguridad y de evitar el riesgo de que algún visitante arroje objetos desde lo alto a los coches que crucen por esta zona, este puente quedó reducido a esa función estética y de efecto fuelle.

El anuncio de prohibición de las visitas a esta pasarela sobre la calle Imagen y al parasol 6 se produjo a finales del año pasado y generó cierta polémica por la debilidad del argumento oficial. Pero lo más sorprendente es que el alcalde de Sevilla se mostró recientemente molesto por el hecho de que esta pasarela no sea visitable. Y lo hizo en una reunión privada con los arquitectos alemanes en su última visita al país germano. Según fuentes consultadas por este periódico, los alemanes le aclararon que la decisión fue de la Gerencia de Urbanismo de su gobierno local y que a ellos tampoco les gustó eliminar estos puntos de los caminos panorámicos del mirador. Insólito