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10

Nov

2011

AGESA NO HA CONSTRUIDO EL PUENTE QUE PROMETIO A CAMBIO DE LAS RECALIFICACIONES PDF Imprimir E-mail
Encarnación

 

En 2006, el entonces concejal de Urbanismo, Emilio Carrillo, y la otrora presidenta de Agesa, Carmen Rodríguez Ares, convocaron una rueda de prensa para vender a bombo y platillo un protocolo de intenciones altamente beneficioso para la ciudad y la citada empresa pública. En base a este protocolo —al que ABC ha tenido acceso—, Agesa recuperaba el Pabellón del Futuro, conseguía en el nuevo PGOU la posibilidad de construir 7.000 metros cuadrados de usos lucrativos en una parcela anexa al pabellón y otros 20.800 metros cuadrados de oficinas de servicios avanzados en la parcela del Palenque.

Plusvalías

Para compensar las plusvalías obtenidas con las nuevas recalificaciones, Agesa se comprometía a ceder al Ayuntamiento el Auditorio y entregar tres millones de euros para que el Ayuntamiento construyera una pasarela sobre el Guadalquivir.

Una de las cláusulas de ese protocolo recogía que si Agesa lograba las recalificaciones solicitadas y no entregaba los tres millones de euros en el plazo de tres años desde la entrada en vigor del nuevo PGOU, el Ayuntamiento de Sevilla revisaría las edificabilidades otorgadas, de modo que los suelos e inmuebles volvían a tener los usos y edificabilidad contemplados en el PGOU antes de su revisión. Como ejemplo, el Palenque, con una superficie de 11.247 metros cuadrados, perdería su edificabilidad y volvería a tener usos de ocio.

En cumplimiento de ese protocolo de intenciones, el Ayuntamiento recogió en el PGOU las nuevas edificabilidades solicitadas por Agesa y ésta entregó al Ayuntamiento el Auditorio, pero no los 3 millones de euros para construir una pasarela.

En los últimos seis años, ni Agesa como sociedad estatal ni como empresa pública andaluza ha construido la pasarela. El exalcalde Alfredo Sánchez Monteseirín no exigió a Agesa el pago de los tres millones de euros, como tampoco lo hizo Isaías Pérez Saldaña, presidente de Cartuja 93. Tras ganar las elecciones el PP en Sevilla capital, Pérez Saldaña no tuvo reparos en recordar que Agesa debía una pasarela a Sevilla y en anunciar que pediría a Juan Ignacio Zoido que cambiara la pasarela por un puente rodado para dar solución a los problemas de tráfico que traerá la Torre Pelli, con 3.500 plazas de aparcamiento.

A preguntas de ABC, el nuevo concejal de Urbanismo, Maximiliano Vilchez, declaró que en las próximas semanas abordará con Agesa el asunto de los tres millones de euros que debió entregar a cambio de las recalificaciones.

En su descargo, fuentes de Agesa manifestaron a ABC no existe un convenio como tal, sino un protocolo de intenciones que «todavía debe ser desarrollado en algunos de sus términos», añadiendo que para ello «hay que contar con la otra parte», en referencia al Ayuntamiento.

Adiós al centro de negocios

Aunque no hubo protocolo, lo cierto es que Agesa sí cuenta con las nuevas edificabilidades que solicitó en la Cartuja, entre ellas la parcela del Palenque. Agesa derribó ese edificio, anunciando la construcción de un gran centro de negocios de 42 millones diseñado por el edificio al británico Richard Rogers. Cuando estaba a punto de comenzar la obra, paralizó el proyecto sin dar más explicaciones.

Poco tiempo después se anunció que el Estado entregaba a la Junta la sociedad Agesa en pago de la Deuda Histórica. Con Agesa, la Junta no sólo lograba una empresa pública que daba pingües beneficios cada año y tenía una importante cartera de inmuebles, sino que se hacía con un preciado botín económico: 46 millones invertidos en Deuda Pública para financiar sus proyectos, entre ellos el centro de negocios anunciado en la parcela del Palenque.

La consejera de Hacienda, Carmen Martínez Aguayo, hoy presidenta de Agesa, vio en esos 46 millones dinero líquido, dinero contante y sonante para inyectar liquidez a la Junta de Andalucía.

Ahora que Agesa está en manos del Gobierno andaluz y ha gastado parte de esos 46 millones en la compra de edificios a la Junta, Aguayo anuncia que ante la coyuntura económica actual, la construcción del centro de negocios «ha dejado de ser una prioridad».