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Feb

2021

Sale a la luz un lienzo de la muralla del siglo XII en perfecto estado en la calle Castela PDF Imprimir E-mail
MURALLA

Abc Sevilla / 1/02/2021

Alberto García Reyes

 

Los vecinos sospechaban que por allí pasaba la muralla almorávide porque son muchos los estudios arqueológicos que así lo certifican, pero no podían imaginar que tras el enfoscado de sus paredes se conservaba un paño que permanecía intacto desde el siglo XII. Todo fue una casualidad. En la manzana de viviendas que hay entre las calles Castelar, Valdés Leal y Santas Patronas, las edificaciones se habían «tragado» la muralla y, aunque los arqueólogos sabían que discurría justo por la medianera de los inmuebles, muchos propietarios vivían ajenos a la importancia histórica de sus edificios. En uno de ellos que tiene entrada por Valdés Leal había que hacer unas obras de rehabilitación del muro del patio que comparte con el vecino de Castelar, que concretamente es la sede de la Fundación Alejandro RojasMarcos. La Gerencia de Urbanismo entró en la propiedad afectada para hacer obras de emergencia y estos trabajos provocaron la caída de un trozo del enfoscado que da al patio contiguo, el de la Fundación. Y ahí apareció la sorpresa.
El arqueólogo Miguel Ángel Tabales dirige los trabajos junto con el arquitecto Manuel Martínez de Pinillos
Lo habitual en este tipo de casos es que los dueños cubren rápidamente el hallazgo para no tener problemas con Urbanismo y dejarlo todo como estaba. Pero la Fundación que preside Ana Arillo tomó una iniciativa que ha permitido descubrir un tramo de unos cuarenta metros, uno de los más grandes de esta zona de la ciudad, que impacta por su gran estado de conservación.

Los responsables de este organismo comunicaron al alcalde, Juan Espadas, y a la consejera de Cultura, Patricia del Pozo, el hallazgo y solicitaron permiso para descubrir todo el lienzo que había dentro de su propiedad. Tanto el Ayuntamiento como la Junta accedieron y el expediente pasó a la Comisión de Patrimonio, que dio el visto bueno a las excavaciones hace apenas un mes.

 

Desde entonces, la Fundación Alejandro RojasMarcos se ha hecho cargo de todos los costes del proceso y ha contratado al arquitecto Manuel Martínez de Pinillos y al arqueólogo Miguel Ángel Tabales para llevar a cabo el descubrimiento y rehabilitación de este vestigio. La obra la está haciendo José Bellido, un especialista que se encargó de reconstruir la Iglesia del Salvador, entre otras muchas joyas del patrimonio sevillano.

Óptimo estado de conservación
El lienzo tiene un estado de conservación óptimo, aunque el torreón contiguo ha desaparecido. El tramo descubierto permite comprobar cómo era la muralla por esta zona de la ciudad, hecha de tapial de argamasa, mientras que los merlones que siluetean las almenas son de piedra. También se conserva el paso de ronda y se aprecia que esta construcción defensiva continúa por toda la calle hasta la plaza de Molviedro, antiguo Compás de la Laguna, donde la Consejería de Cultura también va a restaurar un tramo de 22 metros que llegaba hasta las Atarazanas en el proyecto de rehabilitación del astillero. Por la otra parte, el paño descubierto en Castelar desembocaba en la Puerta del Arenal, situada justo en la embocadura de la calle García de Vinuesa y derribada en 1864.

El tramo hallado forma parte del que unía la Torre del Oro con las Atarazanas
La muralla original tenía más de nueve metros de altura y estaba protegida por la barbacana almohade, ya desaparecida en el barrio del Arenal. El paño que ya se conocía en esta zona de la ciudad antes de este nuevo hallazgo se conservaba en la mitad de un patio interior, por lo que estaba exento de edificaciones anexas. Sin embargo, los merlones del nuevo lienzo descubierto en la sede la Fundación Alejandro RojasMarcos, que llegó a ser en su día sede del Partido Andalucista, se encuentran en mucho mejor estado, ya que han permanecido siglos bajo los muros sin recibir erosión exterior de ningún tipo.


El hallazgo tiene una gran importancia arqueológica, según ha certificado ya en sus primeros informes Tabales, ya que no se tenía certeza de los tramos exactos de la muralla que se conservaban a partir de las demoliciones que se llevaron a cabo a partir de 1830, cuando el asistente José Manuel de Arjona ordenó derribar el recinto amurallado que llegaba hasta la Torre del Oro para prolongar el Paseo del Río y crear los jardines de Las Delicias. Este plan de desarrollo urbanístico de la ciudad desembocó en la destrucción de gran parte de las murallas, sobre todo en 1868, y finalmente sólo se salvaron los tramos que van desde la Macarena, con sus siete torreones cuadrados y uno octogonal, hasta la puerta de Córdoba, además del paño de los jardines del Valle y el sector del Real Alcázar. De todo el trazado original también se conservan las torres de Abd el Aziz, la de la Plata, la del Oro y la Torre Blanca. Todo lo demás se creía desaparecido salvo fragmentos muy concretos, pero el paño que ha aparecido en la sede de la Fundación Alejandro RojasMarcos demuestra que desde la calle Castelar hasta las Atarazanas la muralla quedó en pie íntegramente y está sepultada bajo las nuevas edificaciones. Muchos expertos pensaban que el urbanismo llevado a cabo en toda la zona próxima al Guadalquivir desde mediados del siglo XIX había destruido este vestigio de origen almorávide que terminaron de construir los almohades. Durante la expansión económica de aquella época, la muralla suponía un obstáculo, por lo que se procedió a su demolición en la zona más desarrollada. Paradójicamente, en la zona norte se pudo conservar todo el recinto islámico porque era más pobre y estaba dedicada a las huertas, lo que no exigía una revisión urbanística.

Por eso este descubrimiento de la calle Castelar es de suma importancia para el patrimonio sevillano y, en adelante, su conservación será también uno de los fines principales de la Fundación Alejandro RojasMarcos, creada en 1982 por el que fuera alcalde andalucista de Sevilla en el número 14 de la calle, antigua casa paterna de Rojas-Marcos, y trasladada después al 11, donde ahora ha emergido un trozo fundamental de la historia de Sevilla.

 
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